La “dieta óptima” puesta a prueba

Cooked vegetables

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El programa CHIP (que ahora se llama Pivio) ha intentado tomar el trabajo de medicina del estilo de vida de los pioneros Pritikin y Ornish y difundirlo en la comunidad.

Inglaterra ha registrado estadísticas de mortalidad desde 1665, cuando una persona “cayó por las escaleras en la Iglesia de Santo Tomás Apóstol y murió”. Sin embargo, esa misma semana casi 4000 personas murieron por la plaga.

En la actualidad, la plaga moderna son las enfermedades cardíacas, ya que son la principal causa de muerte en varones y mujeres, pero no siempre fue así. Si indagas en las estadísticas antiguas, a mediados del siglo pasado, las enfermedades cardíacas ya eran la causa de muerte en el 5 % al 10 % de la población, pero, “a comienzos del siglo [XX], prácticamente se las desconocía”. Revisemos la historia natural de las enfermedades coronarias entre la década de 1920 y la de 1930. Como puedes ver en el minuto 0:45 de mi video ¿Cuál es la alimentación óptima?, estas enfermedades aumentaron 10 veces en varones y mujeres. ¿Qué estaba sucediendo? Encontramos una pista en un estudio en el que se dividió a la población por clases socioeconómicas. (Te das cuenta de que este artículo se escribió alrededor de 1950 porque está dividido en “varones” y “esposas”.) Las personas más ricas tenían hasta el triple de enfermedades cardíacas que las más pobres. ¿Tenía algo que ver con su alimentación costosa? No se puede saber, hasta que se lo pone a prueba. De ese modo, se descubre “la cura natural para las enfermedades coronarias”, un programa de vida saludable y una alimentación basada en vegetales que halló décadas atrás Nathan Pritikin y que continuaron el Dr. Dean Ornish y luego Caldwell Esselstyn en la Cleveland Clinic. No obstante, ¿cuántas personas conocen el nombre de Hans Diehl?

El Dr. Diehl fue el primer director de investigación en el Pritikin Center en 1976. Se inspiró en los asombrosos resultados que estaban obteniéndose, como los de la abuela Frances Greger. Diehl “reconocía las limitaciones de los programas residenciales”, por ejemplo, el costo y el entorno de vida “artificial”, ya que, una vez que los pacientes volvían a su casa, se les hacía difícil mantener los comportamientos que habían aprendido. En respuesta a eso, Diehl desarrolló el “Programa CHIP” (que ahora se conoce como Programa de mejora de la salud integral) como una intervención en el estilo de vida en 30 días y de precio accesible que las personas podrían hacer en su comunidad.

Tras diez años, el Dr. Esselstyn alentó al Dr. Diehl a publicar sus resultados en la American Journal of Cardiology (Revista Estadounidense de Cardiología). El artículo titulado “Coronary Risk Reduction Through Intensive Community-Based Lifestyle Intervention: The Coronary Health Improvement Project (CHIP) Experience” (La reducción del riesgo coronario mediante una intervención intensiva en el estilo de vida en la comunidad: proyecto de mejora de la salud coronaria) comenzaba con una cita del pionero de la cirugía de bypass de corazón, en la que describe el proyecto como “solo un tratamiento paliativo. La única forma de disminuir la incidencia de las enfermedades coronarias es tomando las medidas de prevención adecuadas”.

Sabemos que “bajar el colesterol de forma considerable” puede disminuir, detener e incluso revertir la ateroesclerosis, pero solo funciona si lo haces. Los programas residenciales funcionan porque puedes controlar la alimentación de las personas, pero son costosos y las personas podrían volver a entornos llenos de alimentos tóxicos en su casa. Entonces, ¿qué tal si, en vez de que los pacientes vayan a ti, te acercas a ellos en su comunidad?

El programa original constaba de 16 sesiones nocturnas durante 4 semanas, y “el tema más importante era motivar a los participantes a adoptar la alimentación óptima”. También se los “motivaba a hacer ejercicio 30 minutos por día”. No obstante, lo más importante era que debían “adoptar” una alimentación centrada en alimentos vegetales e integrales. Ahora bien, eso era lo óptimo, una alimentación basada en vegetales y alimentos integrales, pero “el programa no indicaba una alimentación dogmática, sino que motivaba a los participantes a consumir la cantidad de vegetales, frutas, cereales integrales y legumbres que quisieran”, y a incorporar más alimentos vegetales integrales y saludables. Ellos no proporcionaban las comidas, solo daban consejos y motivación. Tan solo cuatro semanas después, los participantes bajaron en promedio unas 6 libras (casi 3 kilos), la presión arterial disminuyó alrededor de 6 puntos, el LDL (el colesterol malo) disminuyó entre 16 y 32 puntos, y el nivel de azúcar en la sangre en ayunas también bajó, como puedes ver en el minuto 3:36 de mi video.

“A menudo, los participantes fueron capaces de disminuir las dosis o dejar de usar medicamentos antidiabéticos, hipolipidemiantes (para bajar el colesterol) y antihipertensivos (para bajar la presión)”, lo cual hacía que sus hallazgos fueran aún más extraordinarios. En efecto, obtuvieron mejores resultados usando menos fármacos.

Por un lado, los programas residenciales, como el del Pritikin Longevity Center y el McDougall Program, son estupendos porque puedes optimizar los beneficios clínicos, pero pueden costar miles de dólares y muchos participantes tienen que faltar al trabajo. Por el otro lado, el programa CHIP es económico y los pacientes viven en su casa, por lo que no se les da en bandeja una dieta perfecta en un spa por algunas semanas para que luego vuelvan a su despensa llena de galletas. CHIP es un programa de vida independiente, en el que se enseña a las personas a comer y a mantenerse saludables en su hogar. Al menos esa es la teoría. Estos maravillosos resultados se obtuvieron tras solo cuatro semanas de participar en el programa. “Sin embargo, la verdadera prueba será ver hasta qué punto las personas cumplen con su nuevo estilo de vida y mantienen los beneficios para su salud”, durante semanas, meses o incluso por más de un año, lo cual veremos en mi video Flashback Friday: El programa de pérdida de peso que mejoró con el tiempo.

Key Takeaways

  • Las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte, pero prácticamente se las desconocía a comienzos del siglo XX.

  • En las décadas de 1920 y 1930, las enfermedades coronarias aumentaron 10 veces tanto en varones como en mujeres, y los investigadores hallaron que las personas más ricas tenían hasta tres veces más este tipo de enfermedades que las personas más pobres.

  • Cuando este tipo de alimentación se puso a prueba, Nathan Pritikin descubrió “la cura natural para las enfermedades coronarias”, ya que desarrolló un programa de vida saludable y una dieta basada en vegetales, al cual le puso su nombre. Luego continuaron con este programa Dean Ornish y Caldwell Esselstyn en la Cleveland Clinic.

  • Hans Diehl, el primer director de investigación del Pritikin Center en 1976, reconoció que un programa residencial, con sus costos y sus condiciones de vida “artificiales”, podría hacer que a los pacientes les resultara más difícil regresar a su casa y mantener los comportamientos que habían aprendido. Por eso desarrolló el Programa CHIP, originalmente llamado Proyecto de mejora de la salud coronaria, al cual ahora se conoce como Programa de mejora de la salud integral. Se trata de “una intervención en el estilo de vida en 30 días y de precio accesible que las personas podrían hacer en su comunidad”.

  • La ateroesclerosis se puede disminuir, detener o incluso revertir con una “disminución considerable del colesterol”.

  • El programa CHIP original, que consistía en 16 sesiones nocturnas durante cuatro semanas, se enfocaba principalmente en alentar a los participantes a centrar su alimentación en torno a alimentos vegetales integrales y a incorporar más vegetales, frutas, cereales integrales y legumbres. En el programa no se indicaba una alimentación dogmática basada en vegetales y alimentos integrales, aunque esa fuera la alimentación óptima, y tampoco se proporcionaban las comidas, solo se daban consejos y motivación.

  • Al final de las cuatro semanas, los participantes bajaron en promedio unas 6 libras (casi 3 kilos), la presión arterial disminuyó alrededor de 6 puntos, el LDL (el colesterol malo) disminuyó entre 16 y 32 puntos, y el nivel de azúcar en la sangre en ayunas también bajó. Además, muchos participantes pudieron disminuir las dosis o dejar de usar medicamentos antidiabéticos, para bajar el colesterol y para bajar la presión.

  • Los programas residenciales, como el del Pritikin Longevity Center y el McDougall Program, permiten a los pacientes optimizar los beneficios clínicos, pero son costosos y los pacientes podrían tener que faltar al trabajo. En cambio, CHIP es un programa de vida independiente y económico, en el que se enseña a las personas a comer y a mantenerse saludables en el entorno de su hogar.


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