Flashback Friday: ¿Por qué ayudan las dietas vegetales con la artritis reumatoide?

Flashback Friday: ¿Por qué ayudan las dietas vegetales con la artritis reumatoide?
5 (100%) 4 votes

Es posible que la reacción autoinmune que combate la bacteria proteus mirabilis del tracto urinario sea un factor desencadenante de la artritis reumatoide. Esto podría ayudar a explicar por qué los enfermos aleatorizados a una dieta vegetal mejoran tanto.

Comenta
Comparte

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica sistémica, que afecta a millones de personas. Se caracteriza por dolor persistente, rigidez y por la destrucción progresiva de las articulaciones, especialmente las de las manos y los pies, lo cual conlleva a deformidades paralizantes. ¿Qué podemos hacer para prevenirla y tratarla?

En un famoso ensayo aleatorio controlado de 13 meses, con dietas a base de vegetales para la artritis reumatoide, se sometió a los pacientes a una dieta vegana durante tres meses y medio y luego se cambió a una dieta lacto vegetariana, sin huevo, durante el resto del estudio. En comparación con el grupo de control, el cual no cambió su dieta en absoluto, aquel con la dieta a base de plantas tuvo una mejora significativa de la rigidez matutina en el primer mes, ya que se redujo a la mitad el número de horas que sufrían de rigidez en las articulaciones. El dolor disminuyó de cinco sobre diez a menos de tres sobre diez. Hubo una reducción de la discapacidad pues, de manera subjetiva, informaron sentirse mejor, tuvieron una mejoría significativa en la fuerza de agarre, un menor número de articulaciones sensibles, menos sensibilidad por articulación y menos inflamación; con el beneficio adicional de perder aproximadamente 6 kilos y mantener la pérdida de ese peso durante todo el año. También experimentaron una disminución de los marcadores de inflamación en sangre, de la tasa de sedimentación, de la proteína C-reactiva y del recuento de glóbulos blancos. La pregunta es: ¿por qué y qué tiene que ver la alimentación con la enfermedad inflamatoria de las articulaciones?

Pues bien, la artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune, en la cual el cuerpo ataca el revestimiento de sus propias articulaciones. ¿Por qué hace eso? Bien, hay otra enfermedad autoinmune llamada fiebre reumática, por medio de la cual, el cuerpo ataca a su propio corazón. Una vez más, ¿por qué el cuerpo haría algo así? Pues bien, parece ser un asunto de “fuego amigo”.

La fiebre reumática es causada por la faringitis estreptocócica y estas bacterias tienen una proteína que se parece mucho a una proteína que hay en nuestro corazón. Por eso, cuando nuestro sistema inmune ataca a la bacteria estreptococo, también ataca a nuestras válvulas coronarias, desencadenando un ataque autoinmune por “imitación molecular”. La proteína de la bacteria estreptococo imita a una proteína coronaria, por lo cual nuestro cuerpo se confunde y las ataca a las dos. Por eso el tratamiento temprano de la faringitis estreptocócica es crítico, para así evitar que nuestro corazón quede atrapado en el fuego cruzado.

Así que, los investigadores pensaron que tal vez la artritis reumatoide también podría desencadenarse por una infección. Una pista sobre dónde empezar a buscar fue el hecho de que las mujeres parecen tener artritis reumatoide tres veces más a menudo que los hombres. ¿Qué tipo de infección contraen más las mujeres que los hombres? Las infecciones del tracto urinario. Así, los investigadores empezaron a analizar la orina de los pacientes con artritis reumatoide y encontraron esta bacteria llamada Proteus Mirabilis. No es suficiente para causar síntomas de una ITU, pero sí para desencadenar una respuesta inmune. Y en efecto, hay una molécula en la bacteria que se parece mucho a una molécula presente en nuestras articulaciones, por lo cual los anticuerpos anti-Proteus que combaten la bacteria pueden lesionar involuntariamente nuestros propios tejidos de las articulaciones, conllevando eventualmente a la destrucción estas. Por lo tanto, las intervenciones terapéuticas destinadas a la eliminación de esta bacteria en los cuerpos de los pacientes, con la consiguiente reducción de los anticuerpos que combaten el organismo, deberían conducir a una disminución de la inflamación.

Bien, como hemos visto antes, las infecciones del tracto urinario se originan en la flora fecal: las bacterias se arrastran desde el recto hasta la vejiga. Y entonces, ¿cómo se pueden cambiar las bacterias del colon? Cambiando nuestra alimentación. Algunos de los primeros estudios de hace más de 20 años, que trataron de cambiar radicalmente la flora intestinal, se realizaron utilizando dietas crudiveganas, al suponer que no hay cambio más extremo de la dieta occidental estándar que este. Y, de hecho, en cuestión de días se puede cambiar significativamente la flora intestinal de una persona. Y cuando les asignaron ese tipo de dieta a personas con artritis reumatoide, experimentaron alivio y las mayores mejoras estaban vinculadas a mayores cambios en la flora intestinal. Pero, la dieta se consideró tan intolerable, que la mitad de los pacientes no la soportaron y la abandonaron; tal vez porque intentaban alimentar a la gente con cosas como chuletas de trigo sarraceno y remolacha, cubiertas con mantequilla de almendras y jugo de pepino fermentado.

Afortunadamente, las dietas vegetarianas y veganas habituales también funcionan, al cambiar la flora intestinal y mejorar la artritis reumatoide, pero no teníamos confirmación específica de que las dietas a base de vegetales disminuyeran los anticuerpos anti-Proteus, hasta ahora. Las personas que respondieron a la alimentación a base de vegetales mostraron una disminución significativa de los anticuerpos anti-Proteus mirabilis, en comparación con el grupo de control. ¿Tal vez simplemente disminuyó la respuesta inmunológica total? No, los niveles de anticuerpos contra otros microorganismos permanecieron igual; por lo cual la hipótesis es que la alimentación con vegetales redujo los niveles urinarios o intestinales de la bacteria.

El cambio de una dieta omnívora a una dieta vegetariana influye profundamente en la composición de nuestra orina. Por ejemplo, hay niveles más altos de lignanos en la orina de los los vegetarianos. Hasta ahora se pensaba que los lignanos solo protegían del cáncer a quienes se alimentan más a base de vegetales, pero ahora sabemos que los lignanos también pueden tener propiedades antimicrobianas; por lo cual pueden ayudar a eliminar de nuestro sistema la bacteria Proteus. De cualquier manera, esto sugiere un nuevo tipo de terapia para el tratamiento de la artritis reumatoide. Este nuevo tratamiento incluye medidas anti-Proteus, tales como manipulaciones en la alimentación en la forma de una dieta vegetariana.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica sistémica, que afecta a millones de personas. Se caracteriza por dolor persistente, rigidez y por la destrucción progresiva de las articulaciones, especialmente las de las manos y los pies, lo cual conlleva a deformidades paralizantes. ¿Qué podemos hacer para prevenirla y tratarla?

En un famoso ensayo aleatorio controlado de 13 meses, con dietas a base de vegetales para la artritis reumatoide, se sometió a los pacientes a una dieta vegana durante tres meses y medio y luego se cambió a una dieta lacto vegetariana, sin huevo, durante el resto del estudio. En comparación con el grupo de control, el cual no cambió su dieta en absoluto, aquel con la dieta a base de plantas tuvo una mejora significativa de la rigidez matutina en el primer mes, ya que se redujo a la mitad el número de horas que sufrían de rigidez en las articulaciones. El dolor disminuyó de cinco sobre diez a menos de tres sobre diez. Hubo una reducción de la discapacidad pues, de manera subjetiva, informaron sentirse mejor, tuvieron una mejoría significativa en la fuerza de agarre, un menor número de articulaciones sensibles, menos sensibilidad por articulación y menos inflamación; con el beneficio adicional de perder aproximadamente 6 kilos y mantener la pérdida de ese peso durante todo el año. También experimentaron una disminución de los marcadores de inflamación en sangre, de la tasa de sedimentación, de la proteína C-reactiva y del recuento de glóbulos blancos. La pregunta es: ¿por qué y qué tiene que ver la alimentación con la enfermedad inflamatoria de las articulaciones?

Pues bien, la artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune, en la cual el cuerpo ataca el revestimiento de sus propias articulaciones. ¿Por qué hace eso? Bien, hay otra enfermedad autoinmune llamada fiebre reumática, por medio de la cual, el cuerpo ataca a su propio corazón. Una vez más, ¿por qué el cuerpo haría algo así? Pues bien, parece ser un asunto de “fuego amigo”.

La fiebre reumática es causada por la faringitis estreptocócica y estas bacterias tienen una proteína que se parece mucho a una proteína que hay en nuestro corazón. Por eso, cuando nuestro sistema inmune ataca a la bacteria estreptococo, también ataca a nuestras válvulas coronarias, desencadenando un ataque autoinmune por “imitación molecular”. La proteína de la bacteria estreptococo imita a una proteína coronaria, por lo cual nuestro cuerpo se confunde y las ataca a las dos. Por eso el tratamiento temprano de la faringitis estreptocócica es crítico, para así evitar que nuestro corazón quede atrapado en el fuego cruzado.

Así que, los investigadores pensaron que tal vez la artritis reumatoide también podría desencadenarse por una infección. Una pista sobre dónde empezar a buscar fue el hecho de que las mujeres parecen tener artritis reumatoide tres veces más a menudo que los hombres. ¿Qué tipo de infección contraen más las mujeres que los hombres? Las infecciones del tracto urinario. Así, los investigadores empezaron a analizar la orina de los pacientes con artritis reumatoide y encontraron esta bacteria llamada Proteus Mirabilis. No es suficiente para causar síntomas de una ITU, pero sí para desencadenar una respuesta inmune. Y en efecto, hay una molécula en la bacteria que se parece mucho a una molécula presente en nuestras articulaciones, por lo cual los anticuerpos anti-Proteus que combaten la bacteria pueden lesionar involuntariamente nuestros propios tejidos de las articulaciones, conllevando eventualmente a la destrucción estas. Por lo tanto, las intervenciones terapéuticas destinadas a la eliminación de esta bacteria en los cuerpos de los pacientes, con la consiguiente reducción de los anticuerpos que combaten el organismo, deberían conducir a una disminución de la inflamación.

Bien, como hemos visto antes, las infecciones del tracto urinario se originan en la flora fecal: las bacterias se arrastran desde el recto hasta la vejiga. Y entonces, ¿cómo se pueden cambiar las bacterias del colon? Cambiando nuestra alimentación. Algunos de los primeros estudios de hace más de 20 años, que trataron de cambiar radicalmente la flora intestinal, se realizaron utilizando dietas crudiveganas, al suponer que no hay cambio más extremo de la dieta occidental estándar que este. Y, de hecho, en cuestión de días se puede cambiar significativamente la flora intestinal de una persona. Y cuando les asignaron ese tipo de dieta a personas con artritis reumatoide, experimentaron alivio y las mayores mejoras estaban vinculadas a mayores cambios en la flora intestinal. Pero, la dieta se consideró tan intolerable, que la mitad de los pacientes no la soportaron y la abandonaron; tal vez porque intentaban alimentar a la gente con cosas como chuletas de trigo sarraceno y remolacha, cubiertas con mantequilla de almendras y jugo de pepino fermentado.

Afortunadamente, las dietas vegetarianas y veganas habituales también funcionan, al cambiar la flora intestinal y mejorar la artritis reumatoide, pero no teníamos confirmación específica de que las dietas a base de vegetales disminuyeran los anticuerpos anti-Proteus, hasta ahora. Las personas que respondieron a la alimentación a base de vegetales mostraron una disminución significativa de los anticuerpos anti-Proteus mirabilis, en comparación con el grupo de control. ¿Tal vez simplemente disminuyó la respuesta inmunológica total? No, los niveles de anticuerpos contra otros microorganismos permanecieron igual; por lo cual la hipótesis es que la alimentación con vegetales redujo los niveles urinarios o intestinales de la bacteria.

El cambio de una dieta omnívora a una dieta vegetariana influye profundamente en la composición de nuestra orina. Por ejemplo, hay niveles más altos de lignanos en la orina de los los vegetarianos. Hasta ahora se pensaba que los lignanos solo protegían del cáncer a quienes se alimentan más a base de vegetales, pero ahora sabemos que los lignanos también pueden tener propiedades antimicrobianas; por lo cual pueden ayudar a eliminar de nuestro sistema la bacteria Proteus. De cualquier manera, esto sugiere un nuevo tipo de terapia para el tratamiento de la artritis reumatoide. Este nuevo tratamiento incluye medidas anti-Proteus, tales como manipulaciones en la alimentación en la forma de una dieta vegetariana.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Imágenes de Pacific Northwest National Laboratory vía Flickr.

Nota del Doctor

Tengo que admitir que nunca había escuchado hablar de la Proteus mirabilis. Esto es por lo que me encanta hacer este trabajo, aprendo tanto como ustedes.

Exploré otra teoría poco convencional sobre por qué las dietas basadas en plantas son tan exitosas para tratar la artritis inflamatoria en El potasio y las enfermedades autoimunes.

Hay otra bacteria transmitida por alimentos implicada en enfermedades humanas, la ExPEC en el pollo que produce infecciones en el tracto urinario —otro punto de inflexión—: Evitar el pollo para evitar infecciones de la vejiga.

Esto me recuerda la historia del Neu5Gc (La molécula inflamatoria de la carne  Neu5Gc), el misterio de la enfermedad producida por cerebro de cerdo (Comiendo fuera de nuestro reino) y el extraño tema de las alergias a la carne por picadura de garrapata (Alfa-Gal y la garrapata Lone Star).

Desde que publicamos este video por primera vez he hecho muchos más sobre la flora intestinal. Puedes verlos todos en nuestra página dedicada al microbioma.

Si no lo has hecho aún, puedes suscribirte a mis videos de forma gratuita haciendo click aquí.

Pin It en Pinterest

Share This