¿Es segura la fluoración del agua?

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Se han hecho más de 50 estudios que muestran una asociación entre una mayor exposición al flúor y un cociente intelectual más bajo. Pero ¿existe una relación de causa y efecto?

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Camila Vicente voluntaria activa en NutritionFacts.org.

El flúor se ha identificado como una neurotoxina del desarrollo en ratas y ratones, que provoca problemas en el aprendizaje y la memoria. Esto generó interés en estudiar a las poblaciones humanas. Desde los años 80, surgieron informes en revistas médicas chinas que mostraban que en zonas con niveles naturales más altos de flúor en el agua, los niños tenían menor coeficiente intelectual. La fluorosis dental, que mancha los dientes por el flúor, es común en China, y afecta a más de 90 millones de personas, especialmente en zonas cerca de ciertos manantiales o fuentes de montaña. Los científicos vieron una oportunidad para estudiar esto, ya que incluso vecindarios cercanos podían tener niveles de flúor muy diferentes en el agua, como si fuera un experimento natural.

Debido al acceso limitado a revistas chinas, estos estudios pasaron desapercibidos para los científicos occidentales hasta que un metaanálisis de 16 de estos estudios se publicó en inglés en 2008. El estudio “Flúor e Inteligencia Infantil: Un Metaanálisis” descubrió que los niños que vivían en zonas con fluorosis, tenían cinco veces más probabilidades de tener un coeficiente intelectual bajo que aquellos en zonas con escasa o nula fluorosis. Entonces, lo que pensábamos de la fluorosis dental como un problema estético, podría ser una señal de problemas de desarrollo intelectual. Un metaanálisis posterior en 2012, que incluyó cerca de 10 estudios descubrió que la diferencia promedio de inteligencia entre áreas con alta y baja exposición al flúor era de casi siete puntos de CI. Un estudio extenso con miles de niños descubrió que incluso con niveles de flúor por debajo de 1 ppm, mayores niveles de flúor estaban asociados con una gran disminución en las posibilidades de desarrollar una inteligencia excepcional, 1:50.57 (un CI de 130 o más). Incluso una fluorosis muy leve se asoció con menos de la mitad de las posibilidades de alcanzar un CI tan alto.

Hasta hoy, se han realizado más de 50 estudios que asocian más flúor con menor coeficiente intelectual. En el último metaanálisis de revisión sistemática, el 90% de los estudios publicados en la última década informaron una conexión entre una alta exposición al flúor y una menor inteligencia. Sin embargo, hay que ser cautelosos al interpretar estos resultados. 

En primer lugar, las concentraciones de flúor, en la mayoría de los estudios fueron muy superiores a los niveles de fluoración. En el metaanálisis de 2012, por ejemplo, un estudio registró niveles de hasta 11.5 ppm, muy por encima del estándar de EE.UU. de 0.7 ppm y la concentración promedio en Estados Unidos, que es alrededor de 0.8 ppm en agua municipal y 0.3 ppm en agua de pozo. Para ser justos, esos 11.5 ppm en el metaanálisis eran una excepción. El nivel promedio era más bien de casi dos partes por millón, y en su mayoría, se descubrió que los decrementos en el CI estaban por debajo del límite máximo de la EPA, su nivel máximo de contaminantes, de cuatro ppm, que se considera el nivel “sin riesgo conocido o esperado para la salud”.

Algunos estudios mostraron que niveles de flúor de uno a dos ppm estaban asociados con menor inteligencia. Una estimación incluso sugiere que la concentración mínima perjudicial, que podría restar un punto al CI estaría alrededor de 0.3 ppm, asumiendo que tomas cuatro vasos de agua al día. Sin embargo, otros opinan que es pronto para determinar un umbral de neurotoxicidad en humanos debido a la falta de datos suficientes.

El segundo gran problema es el sesgo. Casi todos los estudios realizados se han llevado a cabo en zonas rurales de países como China, Irán y Mongolia. Las zonas de estos países con niveles anormalmente altos de flúor suelen ser más pobres y menos desarrolladas, ya que las comunidades ricas suelen invertir en agua potable de mayor calidad que filtra el flúor, al menos para reducir la fluorosis dental. El agua con alto contenido de flúor podría estar más contaminada con otras neurotoxinas. El flúor en el agua existe como una partícula cargada negativamente. Para mantener la electroneutralidad, esto podría atraer partículas al agua subterránea cargadas positivamente como aluminio, arsénico, plomo o mercurio. Esto no ocurre en la fluoración comunitaria del agua ya que los iones de flúor negativos se equilibran en el proceso de tratamiento del agua.

Por último, la mayoría de los estudios antiguos eran transversales y ecológicos, lo que significa que observaron una instantánea de datos a nivel de grupo en lugar de exposiciones individuales a lo largo del tiempo. Solo porque un niño con bajo CI viva en una zona con flúor alto no significa necesariamente que él o su madre hayan tomado esa agua, por ejemplo. Idealmente, deberíamos poder medir los niveles de exposición individuales y seguir a los niños a lo largo del tiempo para ver si aquellos con mayor exposición realmente crecen con intelectos atrofiados. Eso es precisamente lo que veremos en mi próximo video, titulado “Por qué cambié de opinión sobre la fluoración del agua”.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Camila Vicente voluntaria activa en NutritionFacts.org.

El flúor se ha identificado como una neurotoxina del desarrollo en ratas y ratones, que provoca problemas en el aprendizaje y la memoria. Esto generó interés en estudiar a las poblaciones humanas. Desde los años 80, surgieron informes en revistas médicas chinas que mostraban que en zonas con niveles naturales más altos de flúor en el agua, los niños tenían menor coeficiente intelectual. La fluorosis dental, que mancha los dientes por el flúor, es común en China, y afecta a más de 90 millones de personas, especialmente en zonas cerca de ciertos manantiales o fuentes de montaña. Los científicos vieron una oportunidad para estudiar esto, ya que incluso vecindarios cercanos podían tener niveles de flúor muy diferentes en el agua, como si fuera un experimento natural.

Debido al acceso limitado a revistas chinas, estos estudios pasaron desapercibidos para los científicos occidentales hasta que un metaanálisis de 16 de estos estudios se publicó en inglés en 2008. El estudio “Flúor e Inteligencia Infantil: Un Metaanálisis” descubrió que los niños que vivían en zonas con fluorosis, tenían cinco veces más probabilidades de tener un coeficiente intelectual bajo que aquellos en zonas con escasa o nula fluorosis. Entonces, lo que pensábamos de la fluorosis dental como un problema estético, podría ser una señal de problemas de desarrollo intelectual. Un metaanálisis posterior en 2012, que incluyó cerca de 10 estudios descubrió que la diferencia promedio de inteligencia entre áreas con alta y baja exposición al flúor era de casi siete puntos de CI. Un estudio extenso con miles de niños descubrió que incluso con niveles de flúor por debajo de 1 ppm, mayores niveles de flúor estaban asociados con una gran disminución en las posibilidades de desarrollar una inteligencia excepcional, 1:50.57 (un CI de 130 o más). Incluso una fluorosis muy leve se asoció con menos de la mitad de las posibilidades de alcanzar un CI tan alto.

Hasta hoy, se han realizado más de 50 estudios que asocian más flúor con menor coeficiente intelectual. En el último metaanálisis de revisión sistemática, el 90% de los estudios publicados en la última década informaron una conexión entre una alta exposición al flúor y una menor inteligencia. Sin embargo, hay que ser cautelosos al interpretar estos resultados. 

En primer lugar, las concentraciones de flúor, en la mayoría de los estudios fueron muy superiores a los niveles de fluoración. En el metaanálisis de 2012, por ejemplo, un estudio registró niveles de hasta 11.5 ppm, muy por encima del estándar de EE.UU. de 0.7 ppm y la concentración promedio en Estados Unidos, que es alrededor de 0.8 ppm en agua municipal y 0.3 ppm en agua de pozo. Para ser justos, esos 11.5 ppm en el metaanálisis eran una excepción. El nivel promedio era más bien de casi dos partes por millón, y en su mayoría, se descubrió que los decrementos en el CI estaban por debajo del límite máximo de la EPA, su nivel máximo de contaminantes, de cuatro ppm, que se considera el nivel “sin riesgo conocido o esperado para la salud”.

Algunos estudios mostraron que niveles de flúor de uno a dos ppm estaban asociados con menor inteligencia. Una estimación incluso sugiere que la concentración mínima perjudicial, que podría restar un punto al CI estaría alrededor de 0.3 ppm, asumiendo que tomas cuatro vasos de agua al día. Sin embargo, otros opinan que es pronto para determinar un umbral de neurotoxicidad en humanos debido a la falta de datos suficientes.

El segundo gran problema es el sesgo. Casi todos los estudios realizados se han llevado a cabo en zonas rurales de países como China, Irán y Mongolia. Las zonas de estos países con niveles anormalmente altos de flúor suelen ser más pobres y menos desarrolladas, ya que las comunidades ricas suelen invertir en agua potable de mayor calidad que filtra el flúor, al menos para reducir la fluorosis dental. El agua con alto contenido de flúor podría estar más contaminada con otras neurotoxinas. El flúor en el agua existe como una partícula cargada negativamente. Para mantener la electroneutralidad, esto podría atraer partículas al agua subterránea cargadas positivamente como aluminio, arsénico, plomo o mercurio. Esto no ocurre en la fluoración comunitaria del agua ya que los iones de flúor negativos se equilibran en el proceso de tratamiento del agua.

Por último, la mayoría de los estudios antiguos eran transversales y ecológicos, lo que significa que observaron una instantánea de datos a nivel de grupo en lugar de exposiciones individuales a lo largo del tiempo. Solo porque un niño con bajo CI viva en una zona con flúor alto no significa necesariamente que él o su madre hayan tomado esa agua, por ejemplo. Idealmente, deberíamos poder medir los niveles de exposición individuales y seguir a los niños a lo largo del tiempo para ver si aquellos con mayor exposición realmente crecen con intelectos atrofiados. Eso es precisamente lo que veremos en mi próximo video, titulado “Por qué cambié de opinión sobre la fluoración del agua”.

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Gráficos de Avo Media

Nota del Doctor

Este es el tercero de una serie de cinco videos sobre la fluoración del agua. Los primeros dos fueron ¿Por qué tiene flúor el agua? ¿Es efectivo?Los efectos secundarios de la fluoración y la fluorosis dental.

El siguiente será Por qué cambié de idea sobre la fluoración del agua y la serie cierra con La respuesta de la medicina a los cambios en la evidencia sobre la fluoración.

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