El ayuno antes y después de la quimioterapia puesto a prueba

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¿Los beneficios del ayuno a corto plazo durante el tratamiento del cáncer que apreciamos en el laboratorio acaban siendo reales en un contexto clínico?

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Antonio Galán voluntario activo en NutritionFacts.org.

La primera evaluación clínica prospectiva aleatorizada de los efectos del ayuno sobre la quimioterapia, la “incidencia de náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia en pacientes con cáncer”, se publicó en 2014, pero los pacientes eran perros. Los perros portadores de cáncer que se presentaron en un hospital veterinario fueron aleatorizados para ayunar durante 24 horas antes de la quimioterapia. Ese grupo tuvo significativamente menos probabilidades de sufrir vómitos, solo 1 de cada 10 en comparación con 2 de cada 3 en el grupo sin ayuno. Eso es genial,

Pero ¿qué puede decirnos sobre la medicina humana? Por supuesto, no demasiado. Es casi imposible confiar en la mayoría de los datos sobre animales para predecir si una intervención tendrá o no una relación clínica favorable entre beneficio y riesgo en sujetos humanos.

Por ejemplo, los ratones tienen una tasa metabólica aproximadamente siete veces mayor que los humanos, por lo que un solo día de ayuno puede reducir la masa corporal magra en aproximadamente un 15 %. Eso implicaría más de un mes de ayuno en humanos. Por ejemplo, ese sensacionalista estudio con ratones en el que el 100 % sobrevivió o murió tras altas dosis de quimioterapia dependiendo de si realizaron un ayuno de 60 horas. ¿Qué puede decirnos eso realmente? Cuando se trata de cáncer, los roedores pueden soportar cargas tumorales inmensas, mientras que los humanos suelen agotarse y morir cuando las masas tumorales han alcanzado solo una milésima parte de nuestro peso corporal. Ni siquiera se puede extrapolar necesariamente de una rata a otra, incluso dentro de la misma cepa comprada a diferentes distribuidores.

La única manera de ver qué sucede en humanos, la única manera de garantizar la relevancia de los hallazgos, es estudiar a humanos. En teoría, la combinación de ciclos de ayuno con quimioterapia podría extender la supervivencia de pacientes con cáncer en estadio avanzado al retardar la progresión del tumor y reducir los efectos secundarios, o incluso proporcionar una alternativa total a la quimioterapia para pacientes con cáncer en estadio temprano, pero tiene que confirmarse en ensayos clínicos en humanos.

Primero hubo una serie de casos, varios pacientes diagnosticados con una amplia variedad de cánceres eligieron ayunar antes de la quimioterapia y compartir sus experiencias. Quienes se sometieron a quimioterapia con o sin ayuno declararon una reducción en la fatiga, debilidad y efectos secundarios gastrointestinales mientras ayunaban, incluso se sintieron mejor en general, con cero vómitos en el grupo de ayuno. El peso perdido durante los pocos días de ayuno se recuperó rápidamente en la mayoría de pacientes y no condujo a ningún daño detectable, por lo que en general se vio factible, seguro y con el potencial de mejorar los efectos secundarios.

Pero solo un estudio clínico aleatorizado puede decirlo con seguridad. Allá vamos. Las pacientes con cáncer de mama y ovario que empezaron a ayunar 36 horas antes y terminaron 24 horas después de la quimioterapia parecieron mejorar la calidad de vida y la fatiga, pero otro estudio no encontró tales efectos beneficiosos. Parecía haber menos toxicidad en médula ósea dados los recuentos más altos de glóbulos rojos y células productoras de plaquetas, pero no hubo beneficios contra la erradicación de glóbulos blancos (las células del sistema inmune), así que fue una decepción. ¿Tal vez no duraron lo suficiente? Solo ayunaron 24 horas antes y después.

Para conocer la duración óptima, 20 pacientes con cáncer se dividieron en tres grupos, que ayunaron durante 24, 48 o un total de 72 horas. Todos los del grupo de 24 horas sufrieron náuseas tras la quimioterapia, pero menos de la mitad en el grupo de 72 horas. La mayoría vomitó en el grupo de 24 horas, pero ninguno en el grupo de ayuno más largo. Los grupos con ayunos más largos también tendían a sufrir menos daño nervioso y menor supresión grave de la médula ósea. Incluso tras 24 horas de ayuno, dos ciclos de quimioterapia pueden derribar los glóbulos blancos a niveles subóptimos, mientras que tras 72 horas la quimioterapia machacó su sistema inmunológico, pero no acabó con él.

Bien, el ayuno a corto plazo puede reducir la toxicidad inducida por la quimioterapia, pero quiero saber si hace que funcione mejor. Una revisión sistemática de 22 estudios encontró que, en general, el ayuno no solo redujo los efectos secundarios de la quimioterapia (como daño a órganos, supresión inmunitaria y muerte inducida por quimioterapia), sino que también suprimió la progresión tumoral, incluido el crecimiento tumoral y la metástasis, lo que resultó en una mejor supervivencia, pero… casi todos los estudios se realizaron en animales de laboratorio. Los estudios en humanos se limitan a evaluar la seguridad y los efectos secundarios. Los efectos del ayuno en la supresión tumoral, por ejemplo, su influencia en el crecimiento tumoral, la metástasis y el pronóstico, no se habían evaluado. Hasta ahora. Continuará…

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Antonio Galán voluntario activo en NutritionFacts.org.

La primera evaluación clínica prospectiva aleatorizada de los efectos del ayuno sobre la quimioterapia, la “incidencia de náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia en pacientes con cáncer”, se publicó en 2014, pero los pacientes eran perros. Los perros portadores de cáncer que se presentaron en un hospital veterinario fueron aleatorizados para ayunar durante 24 horas antes de la quimioterapia. Ese grupo tuvo significativamente menos probabilidades de sufrir vómitos, solo 1 de cada 10 en comparación con 2 de cada 3 en el grupo sin ayuno. Eso es genial,

Pero ¿qué puede decirnos sobre la medicina humana? Por supuesto, no demasiado. Es casi imposible confiar en la mayoría de los datos sobre animales para predecir si una intervención tendrá o no una relación clínica favorable entre beneficio y riesgo en sujetos humanos.

Por ejemplo, los ratones tienen una tasa metabólica aproximadamente siete veces mayor que los humanos, por lo que un solo día de ayuno puede reducir la masa corporal magra en aproximadamente un 15 %. Eso implicaría más de un mes de ayuno en humanos. Por ejemplo, ese sensacionalista estudio con ratones en el que el 100 % sobrevivió o murió tras altas dosis de quimioterapia dependiendo de si realizaron un ayuno de 60 horas. ¿Qué puede decirnos eso realmente? Cuando se trata de cáncer, los roedores pueden soportar cargas tumorales inmensas, mientras que los humanos suelen agotarse y morir cuando las masas tumorales han alcanzado solo una milésima parte de nuestro peso corporal. Ni siquiera se puede extrapolar necesariamente de una rata a otra, incluso dentro de la misma cepa comprada a diferentes distribuidores.

La única manera de ver qué sucede en humanos, la única manera de garantizar la relevancia de los hallazgos, es estudiar a humanos. En teoría, la combinación de ciclos de ayuno con quimioterapia podría extender la supervivencia de pacientes con cáncer en estadio avanzado al retardar la progresión del tumor y reducir los efectos secundarios, o incluso proporcionar una alternativa total a la quimioterapia para pacientes con cáncer en estadio temprano, pero tiene que confirmarse en ensayos clínicos en humanos.

Primero hubo una serie de casos, varios pacientes diagnosticados con una amplia variedad de cánceres eligieron ayunar antes de la quimioterapia y compartir sus experiencias. Quienes se sometieron a quimioterapia con o sin ayuno declararon una reducción en la fatiga, debilidad y efectos secundarios gastrointestinales mientras ayunaban, incluso se sintieron mejor en general, con cero vómitos en el grupo de ayuno. El peso perdido durante los pocos días de ayuno se recuperó rápidamente en la mayoría de pacientes y no condujo a ningún daño detectable, por lo que en general se vio factible, seguro y con el potencial de mejorar los efectos secundarios.

Pero solo un estudio clínico aleatorizado puede decirlo con seguridad. Allá vamos. Las pacientes con cáncer de mama y ovario que empezaron a ayunar 36 horas antes y terminaron 24 horas después de la quimioterapia parecieron mejorar la calidad de vida y la fatiga, pero otro estudio no encontró tales efectos beneficiosos. Parecía haber menos toxicidad en médula ósea dados los recuentos más altos de glóbulos rojos y células productoras de plaquetas, pero no hubo beneficios contra la erradicación de glóbulos blancos (las células del sistema inmune), así que fue una decepción. ¿Tal vez no duraron lo suficiente? Solo ayunaron 24 horas antes y después.

Para conocer la duración óptima, 20 pacientes con cáncer se dividieron en tres grupos, que ayunaron durante 24, 48 o un total de 72 horas. Todos los del grupo de 24 horas sufrieron náuseas tras la quimioterapia, pero menos de la mitad en el grupo de 72 horas. La mayoría vomitó en el grupo de 24 horas, pero ninguno en el grupo de ayuno más largo. Los grupos con ayunos más largos también tendían a sufrir menos daño nervioso y menor supresión grave de la médula ósea. Incluso tras 24 horas de ayuno, dos ciclos de quimioterapia pueden derribar los glóbulos blancos a niveles subóptimos, mientras que tras 72 horas la quimioterapia machacó su sistema inmunológico, pero no acabó con él.

Bien, el ayuno a corto plazo puede reducir la toxicidad inducida por la quimioterapia, pero quiero saber si hace que funcione mejor. Una revisión sistemática de 22 estudios encontró que, en general, el ayuno no solo redujo los efectos secundarios de la quimioterapia (como daño a órganos, supresión inmunitaria y muerte inducida por quimioterapia), sino que también suprimió la progresión tumoral, incluido el crecimiento tumoral y la metástasis, lo que resultó en una mejor supervivencia, pero… casi todos los estudios se realizaron en animales de laboratorio. Los estudios en humanos se limitan a evaluar la seguridad y los efectos secundarios. Los efectos del ayuno en la supresión tumoral, por ejemplo, su influencia en el crecimiento tumoral, la metástasis y el pronóstico, no se habían evaluado. Hasta ahora. Continuará…

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Gráficos de Avo Media

Nota del Doctor

Este es el tercer video de una serie de tres partes sobre el ayuno y el cáncer. Los dos primeros fueron El ayuno, el cáncer y la caquexiaEl ayuno antes y después de la quimioterapia y la radiación.

Próximamente vendrá el último video de esta serie: Una dieta que imita al ayuno antes y después de la quimioterapia

Todos mis videos sobre el ayuno se pueden encontrar en esta página temática.

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