Los riesgos y beneficios de las prótesis intravasculares

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¿Qué tienen que decir los médicos y las empresas de endoprótesis acerca del hecho de estar promoviendo operaciones caras y peligrosas que no ofrecen beneficio alguno?

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Irene Belmonte voluntaria activa en NutritionFacts.org.

A menudo, se siguen realizando angioplastias y se siguen colocando endoprótesis en pacientes con enfermedad arterial coronaria, a pesar de la clara evidencia de que los beneficios son mínimos. Por ejemplo, no previene ni los ataques cardíacos ni la muerte, sin embargo, 9 de cada 10 pacientes creían que la operación reduciría sus posibilidades de sufrir un infarto. Aunque los cardiólogos no son tontos y tanto los que les recomendaron la endoprótesis, como los que realizaron la operación sabían que no funciona así. ¿Y, entonces, por qué lo hacían? Los grupos focales de cardiólogos han identificado un abismo entre el conocimiento y el comportamiento. Aunque son conscientes de que la ciencia dice lo contrario, siguen recomendando y realizando angioplastias coronarias porque siguen creyendo que ayuda de alguna forma. “Los médicos justificaban un enfoque que no está basado en evidencia (“ya sé que se ha demostrado que no hay beneficios, peeero…”) con lo sencilla que es la operación y con la creencia de que es mejor tener la arteria abierta” aunque no tenga ningún efecto, a la vez que minimizaban los riesgos. Al fin y al cabo, la operación solo mata a una de cada 150 personas. Hay incluso quienes culpan a los pacientes por no escuchar, pero tal vez sean los médicos los que ignoran la evidencia.

¿O puede que los médicos no estén lo suficientemente familiarizados con las estadísticas como para informar adecuadamente a sus pacientes? Sea lo que sea, lo que tenemos aquí es un problema en la comunicación, motivo por el cual se han desarrollado ciertas herramientas como, por ejemplo, un consentimiento informado de muestra que advierte de los posibles beneficios y riesgos, e incluso establece cuántas operaciones han realizado sus médicos y cuánto cuesta la operación. Eso sí, aún hay muchos espacios en blanco. ¿Cuáles son los números exactos?

La Clínica Mayo creó algunas herramientas para asistir en la toma de decisiones. Si hablamos de los beneficios, ¿el hecho de llevar un stent en el corazón evitará que sufra infartos o que muera? No, los stents no reducirán el riesgo de infarto o muerte, pero quienes los llevan afirman sentirse mejor una semana después. Aun así, el alivio sintomático parece desaparecer al cabo de un año. Bueno, parece que alivia el dolor de pecho por un tiempo. ¿Y qué hay de los riesgos?

De cada 100 personas, dos sangrarán o sufrirán daños en los vasos sanguíneos durante la operación y una tendrá complicaciones algo más graves, como un infarto, un derrame cerebral o la muerte. Además, tres sufrirán sangrados durante el primer año debido a los anticoagulantes que deberán tomar por tener un objeto extraño en el corazón. Por desgracia, no siempre funcionan, y dos de esos stents se obstruirán y provocarán un infarto al paciente.

¿Qué opina de todo esto el principal fabricante de stents del mundo? Admiten que se ha demostrado que no alargan la esperanza de vida, pero es que vivir más tiempo está sobrevalorado. A ver, si solo nos importara vivir más tiempo, desaparecerían muchísimas ramas de la medicina. ¿Para qué ir al dentista? La diferencia está en que, al contrario que con los stents, el 80 % de las personas no cree que rellenar una cavidad les salvará la vida y tampoco existe una posibilidad entre 100 de que mueras en el dentista.

Las empresas de stents desinforman a conciencia con anuncios como este: “Abre tu corazón y tu vida”, “Vida abierta de par en par” o “La libertad comienza aquí”. Sí que mencionan algunos efectos secundarios en su anuncio de televisión, pero se olvidan de unos cuantos. Aunque lo que importa es que dan la falsa impresión de que los stents son más que simplemente algo caro y peligroso, que alivian los síntomas solo de forma temporal. ¿Y qué hay de malo con que alivien los síntomas? Mira todas esas caras sonrientes. Si la gente cree que vale la pena arriesgarse aunque los beneficios sean solo sintomáticos y duren poco… ¿Cuál es el problema?

¿Qué pasaría si dijera que incluso el alivio de los síntomas puede ser simplemente un elaborado efecto placebo, que una cirugía falsa ofrecería el mismo resultado y que realmente no existe ningún beneficio en absoluto? Veremos lo que dice la ciencia a continuación.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Video producción de Glass Entertainment

Gráficos deAvocado Video

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A menudo, se siguen realizando angioplastias y se siguen colocando endoprótesis en pacientes con enfermedad arterial coronaria, a pesar de la clara evidencia de que los beneficios son mínimos. Por ejemplo, no previene ni los ataques cardíacos ni la muerte, sin embargo, 9 de cada 10 pacientes creían que la operación reduciría sus posibilidades de sufrir un infarto. Aunque los cardiólogos no son tontos y tanto los que les recomendaron la endoprótesis, como los que realizaron la operación sabían que no funciona así. ¿Y, entonces, por qué lo hacían? Los grupos focales de cardiólogos han identificado un abismo entre el conocimiento y el comportamiento. Aunque son conscientes de que la ciencia dice lo contrario, siguen recomendando y realizando angioplastias coronarias porque siguen creyendo que ayuda de alguna forma. “Los médicos justificaban un enfoque que no está basado en evidencia (“ya sé que se ha demostrado que no hay beneficios, peeero…”) con lo sencilla que es la operación y con la creencia de que es mejor tener la arteria abierta” aunque no tenga ningún efecto, a la vez que minimizaban los riesgos. Al fin y al cabo, la operación solo mata a una de cada 150 personas. Hay incluso quienes culpan a los pacientes por no escuchar, pero tal vez sean los médicos los que ignoran la evidencia.

¿O puede que los médicos no estén lo suficientemente familiarizados con las estadísticas como para informar adecuadamente a sus pacientes? Sea lo que sea, lo que tenemos aquí es un problema en la comunicación, motivo por el cual se han desarrollado ciertas herramientas como, por ejemplo, un consentimiento informado de muestra que advierte de los posibles beneficios y riesgos, e incluso establece cuántas operaciones han realizado sus médicos y cuánto cuesta la operación. Eso sí, aún hay muchos espacios en blanco. ¿Cuáles son los números exactos?

La Clínica Mayo creó algunas herramientas para asistir en la toma de decisiones. Si hablamos de los beneficios, ¿el hecho de llevar un stent en el corazón evitará que sufra infartos o que muera? No, los stents no reducirán el riesgo de infarto o muerte, pero quienes los llevan afirman sentirse mejor una semana después. Aun así, el alivio sintomático parece desaparecer al cabo de un año. Bueno, parece que alivia el dolor de pecho por un tiempo. ¿Y qué hay de los riesgos?

De cada 100 personas, dos sangrarán o sufrirán daños en los vasos sanguíneos durante la operación y una tendrá complicaciones algo más graves, como un infarto, un derrame cerebral o la muerte. Además, tres sufrirán sangrados durante el primer año debido a los anticoagulantes que deberán tomar por tener un objeto extraño en el corazón. Por desgracia, no siempre funcionan, y dos de esos stents se obstruirán y provocarán un infarto al paciente.

¿Qué opina de todo esto el principal fabricante de stents del mundo? Admiten que se ha demostrado que no alargan la esperanza de vida, pero es que vivir más tiempo está sobrevalorado. A ver, si solo nos importara vivir más tiempo, desaparecerían muchísimas ramas de la medicina. ¿Para qué ir al dentista? La diferencia está en que, al contrario que con los stents, el 80 % de las personas no cree que rellenar una cavidad les salvará la vida y tampoco existe una posibilidad entre 100 de que mueras en el dentista.

Las empresas de stents desinforman a conciencia con anuncios como este: “Abre tu corazón y tu vida”, “Vida abierta de par en par” o “La libertad comienza aquí”. Sí que mencionan algunos efectos secundarios en su anuncio de televisión, pero se olvidan de unos cuantos. Aunque lo que importa es que dan la falsa impresión de que los stents son más que simplemente algo caro y peligroso, que alivian los síntomas solo de forma temporal. ¿Y qué hay de malo con que alivien los síntomas? Mira todas esas caras sonrientes. Si la gente cree que vale la pena arriesgarse aunque los beneficios sean solo sintomáticos y duren poco… ¿Cuál es el problema?

¿Qué pasaría si dijera que incluso el alivio de los síntomas puede ser simplemente un elaborado efecto placebo, que una cirugía falsa ofrecería el mismo resultado y que realmente no existe ningún beneficio en absoluto? Veremos lo que dice la ciencia a continuación.

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Nota del Doctor

Ya sé que arruiné la sorpresa al decir que no tienen ningún beneficio, pero de verdad que vale la pena ver el video. Aún quedan tres videos en la serie de siete. A continuación:

Estos son los tres videos anteriores:

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