Los riesgos de las prótesis intravasculares

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¿Por qué los médicos matan o causan apoplejías a miles de personas cada año sin razón? ¿Cómo logran convencer a los pacientes a que se sometan a procedimientos que son solo riesgo sin beneficio?

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Viviana Garcia voluntaria activa en NutritionFacts.org.

A millones de personas se les han implantado prótesis intravasculares para una enfermedad arterial coronaria estable y, aún así, sabemos que en esos pacientes, la angioplastia e inserción de stents, en realidad, no previene los ataques cardíacos, ni siquiera ofrece alivio del dolor por angina a largo plazo y tampoco mejora la supervivencia. ¿Por qué? Porque las placas más peligrosas, las más vulnerables a la ruptura que conlleva a un ataque cardíaco, no son aquellas en las que los médicos insertan prótesis intravasculares o las que a menudo se ven obstruyendo el flujo sanguíneo en un angiograma. Así, “debemos evitar la ‘ilusión terapéutica’ de que estamos logrando más de lo que muestra la evidencia”. Se ve genial. Facilitas el flujo sanguíneo. Pero si en realidad no ayuda, ¿por qué hacerlo? 

Y no solo hablamos de los miles de millones de dólares desperdiciados. La inserción de prótesis intravasculares y los anticoagulantes que debes seguir usando pueden causar complicaciones que incluyen: falla cardíaca, apoplejía y muerte. Los riesgos son relativamente bajos; menos de 1 % de probabilidad de que te maten o te causen una apoplejía. El 15 % de riesgo de ataque cardíaco es solo si tu prótesis se atasca más tarde, lo cual solo sucede en casi 1 % a mediano plazo. Pero, el 13 % de lesión renal es legítima, por los colorantes que tienen que inyectar, pero generalmente se sana por sí sola. Las complicaciones más serias, como la muerte, solo suceden en casi 1 de 150 casos. Pero tienes que multiplicarlas por el hecho de que se practican cientos de miles de procedimientos cada año. 

En un escenario de emergencia, como cuando tienes activamente un ataque cardíaco, la angioplastia te puede salvar la vida, pero estos cientos de miles son de enfermedad arterial coronaria estable, para la cual no parece haber beneficios. Así, los médicos están matando o causando apoplejías a miles de personas al año sin razón. Y eso es sin contar las decenas de miles de miniapoplejías silenciosas que pueden contribuir al deterioro cognitivo causado por estos procedimientos. Entre el 11 % y 17 % de las personas que se someten a angioplastia o a inserción de prótesis intravasculares resultan con nuevas lesiones cerebrales. Es como una en seis.

¿Cómo convencen los médicos a los pacientes para que se las practiquen cuando no disminuyen el riesgo de muerte o ataque cardíaco ni alivian síntomas a largo plazo? Aparentemente, por conveniencia, dejan de informarles a sus pacientes que no reducen el riesgo de muerte o de ataque cardíaco, ni brindan alivio sintomático a largo plazo. 

Los cardiólogos son conscientes de lo poco que pueden ayudar, pero estudios han mostrado sistemáticamente que pacientes creen que las prótesis intravasculares reducen su riesgo de ataque cardíaco o muerte. Más del 70 % de los pacientes creyó erróneamente que prolongarían su esperanza de vida o prevendrían ataques cardíacos futuros. Por eso se hizo este estudio, para averiguar de dónde reciben los pacientes estas ideas locas. Y la respuesta es que a muchos pacientes se les mantiene desinformados, presionados a aceptar procedimientos que no los beneficiarán de la forma que creen, por médicos que exageran los beneficios y subestiman los riesgos. ¿Por qué lo hacen? Bien, una razón podría ser que a los médicos se les paga por procedimiento. Se les paga más por ofrecer prótesis intravasculares en lugar de cambios de alimentación con sentido común y de estilo de vida.

Pacientes con enfermedad coronaria estable sometidos a angioplastia e inserción de prótesis intravasculares están a menudo desinformados. De 59 conversaciones grabadas, solo dos incluyeron los siete elementos de toma de decisiones informada. Es decir, informarle a la gente que puede elegir, explicar el problema, hablar sobre alternativas y los pro y contra, informar a los pacientes que el procedimiento puede no servir, preguntar si entienden, hasta solo preguntarles a los pacientes si tienen preguntas y qué quieren hacer. Solo el 3 % de las discusiones sobre las prótesis intravasculares entre médico y paciente incluyó estos elementos básicos. Y eso fue cuando los médicos sabían que se les estaba grabando; así, si acaso, este es el mejor escenario posible. ¡Solo el 3 %! Cito al Cleveland Clinic Journal of Medicine, cuando se trata de angioplastia y prótesis intravasculares , “rara vez hay un verdadero consentimiento informado”.

No sorprende que entre los casi 1 000 pacientes entrevistados en 10 hospitales académicos y comunitarios estadounidenses, solo el 1% sabía la verdad. Notablemente, algunos culpan a los pacientes por su ignorancia, ellos son los que “sobrestiman o no entienden los beneficios… como pacientes con cáncer que creen que [su quimioterapia] ofrece el potencial de curar, la idea terapéutica errónea”.

No te fijes en los pacientes para descubrir por qué tantos aceptan procedimientos con beneficios cuestionables. “Los pacientes creen que se someten a procedimientos que salvan vidas porque los profesionales de la salud quieren que ellos crean que así es”. Ahora, no es como si ese 95 % de cardiólogos le mienten a sus pacientes diciendo que les reducirá el riesgo. Fue solo que convenientemente omitieron ese pequeño detalle. Pero a falta de información de lo contrario, la mayoría de los pacientes naturalmente supondrán que ese es el caso.

¿Por qué lo supondrán? Porque los pacientes tienen este loco concepto de “cuidado personal”, de que la primera obligación del médico es solo el bienestar del paciente. ¿Qué tan ingenuo puedes ser? A falta de información, o aún mostrándoles evidencia de lo contrario, tienden a creer que los tratamientos ofrecidos serán beneficiosos.

Es verdad, aún cuando les digas explícitamente que los stents no reducen el riesgo de ataques cardíacos. Sí, puedes reducir la percepción errónea a la mitad. Genial que con dos frases puedas descartar el mito en la mayoría. Pero muchos participantes siguieron creyendo que la angioplastia y las prótesis intravasculares previenen ataques cardíacos, aún cuando se les dijo explícitamente que no, con una explicación detallada del porqué. Después de todo, ¿por qué insistirían en ellos los médicos si no sirvieran? Es una buena pregunta sobre la cual trataremos a continuación.

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Video producción de Glass Entertainment

Gráficos de Avocado Video

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Viviana Garcia voluntaria activa en NutritionFacts.org.

A millones de personas se les han implantado prótesis intravasculares para una enfermedad arterial coronaria estable y, aún así, sabemos que en esos pacientes, la angioplastia e inserción de stents, en realidad, no previene los ataques cardíacos, ni siquiera ofrece alivio del dolor por angina a largo plazo y tampoco mejora la supervivencia. ¿Por qué? Porque las placas más peligrosas, las más vulnerables a la ruptura que conlleva a un ataque cardíaco, no son aquellas en las que los médicos insertan prótesis intravasculares o las que a menudo se ven obstruyendo el flujo sanguíneo en un angiograma. Así, “debemos evitar la ‘ilusión terapéutica’ de que estamos logrando más de lo que muestra la evidencia”. Se ve genial. Facilitas el flujo sanguíneo. Pero si en realidad no ayuda, ¿por qué hacerlo? 

Y no solo hablamos de los miles de millones de dólares desperdiciados. La inserción de prótesis intravasculares y los anticoagulantes que debes seguir usando pueden causar complicaciones que incluyen: falla cardíaca, apoplejía y muerte. Los riesgos son relativamente bajos; menos de 1 % de probabilidad de que te maten o te causen una apoplejía. El 15 % de riesgo de ataque cardíaco es solo si tu prótesis se atasca más tarde, lo cual solo sucede en casi 1 % a mediano plazo. Pero, el 13 % de lesión renal es legítima, por los colorantes que tienen que inyectar, pero generalmente se sana por sí sola. Las complicaciones más serias, como la muerte, solo suceden en casi 1 de 150 casos. Pero tienes que multiplicarlas por el hecho de que se practican cientos de miles de procedimientos cada año. 

En un escenario de emergencia, como cuando tienes activamente un ataque cardíaco, la angioplastia te puede salvar la vida, pero estos cientos de miles son de enfermedad arterial coronaria estable, para la cual no parece haber beneficios. Así, los médicos están matando o causando apoplejías a miles de personas al año sin razón. Y eso es sin contar las decenas de miles de miniapoplejías silenciosas que pueden contribuir al deterioro cognitivo causado por estos procedimientos. Entre el 11 % y 17 % de las personas que se someten a angioplastia o a inserción de prótesis intravasculares resultan con nuevas lesiones cerebrales. Es como una en seis.

¿Cómo convencen los médicos a los pacientes para que se las practiquen cuando no disminuyen el riesgo de muerte o ataque cardíaco ni alivian síntomas a largo plazo? Aparentemente, por conveniencia, dejan de informarles a sus pacientes que no reducen el riesgo de muerte o de ataque cardíaco, ni brindan alivio sintomático a largo plazo. 

Los cardiólogos son conscientes de lo poco que pueden ayudar, pero estudios han mostrado sistemáticamente que pacientes creen que las prótesis intravasculares reducen su riesgo de ataque cardíaco o muerte. Más del 70 % de los pacientes creyó erróneamente que prolongarían su esperanza de vida o prevendrían ataques cardíacos futuros. Por eso se hizo este estudio, para averiguar de dónde reciben los pacientes estas ideas locas. Y la respuesta es que a muchos pacientes se les mantiene desinformados, presionados a aceptar procedimientos que no los beneficiarán de la forma que creen, por médicos que exageran los beneficios y subestiman los riesgos. ¿Por qué lo hacen? Bien, una razón podría ser que a los médicos se les paga por procedimiento. Se les paga más por ofrecer prótesis intravasculares en lugar de cambios de alimentación con sentido común y de estilo de vida.

Pacientes con enfermedad coronaria estable sometidos a angioplastia e inserción de prótesis intravasculares están a menudo desinformados. De 59 conversaciones grabadas, solo dos incluyeron los siete elementos de toma de decisiones informada. Es decir, informarle a la gente que puede elegir, explicar el problema, hablar sobre alternativas y los pro y contra, informar a los pacientes que el procedimiento puede no servir, preguntar si entienden, hasta solo preguntarles a los pacientes si tienen preguntas y qué quieren hacer. Solo el 3 % de las discusiones sobre las prótesis intravasculares entre médico y paciente incluyó estos elementos básicos. Y eso fue cuando los médicos sabían que se les estaba grabando; así, si acaso, este es el mejor escenario posible. ¡Solo el 3 %! Cito al Cleveland Clinic Journal of Medicine, cuando se trata de angioplastia y prótesis intravasculares , “rara vez hay un verdadero consentimiento informado”.

No sorprende que entre los casi 1 000 pacientes entrevistados en 10 hospitales académicos y comunitarios estadounidenses, solo el 1% sabía la verdad. Notablemente, algunos culpan a los pacientes por su ignorancia, ellos son los que “sobrestiman o no entienden los beneficios… como pacientes con cáncer que creen que [su quimioterapia] ofrece el potencial de curar, la idea terapéutica errónea”.

No te fijes en los pacientes para descubrir por qué tantos aceptan procedimientos con beneficios cuestionables. “Los pacientes creen que se someten a procedimientos que salvan vidas porque los profesionales de la salud quieren que ellos crean que así es”. Ahora, no es como si ese 95 % de cardiólogos le mienten a sus pacientes diciendo que les reducirá el riesgo. Fue solo que convenientemente omitieron ese pequeño detalle. Pero a falta de información de lo contrario, la mayoría de los pacientes naturalmente supondrán que ese es el caso.

¿Por qué lo supondrán? Porque los pacientes tienen este loco concepto de “cuidado personal”, de que la primera obligación del médico es solo el bienestar del paciente. ¿Qué tan ingenuo puedes ser? A falta de información, o aún mostrándoles evidencia de lo contrario, tienden a creer que los tratamientos ofrecidos serán beneficiosos.

Es verdad, aún cuando les digas explícitamente que los stents no reducen el riesgo de ataques cardíacos. Sí, puedes reducir la percepción errónea a la mitad. Genial que con dos frases puedas descartar el mito en la mayoría. Pero muchos participantes siguieron creyendo que la angioplastia y las prótesis intravasculares previenen ataques cardíacos, aún cuando se les dijo explícitamente que no, con una explicación detallada del porqué. Después de todo, ¿por qué insistirían en ellos los médicos si no sirvieran? Es una buena pregunta sobre la cual trataremos a continuación.

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Nota del Doctor

¿Estás molesto? ¿Qué responden los médicos a esto? ¿Qué dicen las compañías que fabrican prótesis intravasculares? Ese es el tema de mi próximo video: Los riesgos y beneficios de las prótesis intravasculares.

Si te perdiste algunos de los primeros de esta serie de siete episodios, ve: ¿Funcionan las angioplastias y las prótesis intravasculares? y ¿Por qué las endoprótesis vasculares no son mejores para angioplastia coronaria?

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