Los verdaderos beneficios y efectos secundarios de las estatinas

Los verdaderos beneficios y efectos secundarios de las estatinas
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La Mayo Clinic tiene una máquina de visualización que te ayuda a decidir si las estatinas merecen la pena para ti o no.

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por María Belén Oliva voluntaria activa en NutritionFacts.org.

“Los médicos deben informar a sus pacientes los riesgos y beneficios de [lo que sea que receten]. Pero, ellos raras veces comunican [los números de riesgo absoluto], como los números necesarios para tratar”, en otras palabras, a cuántas personas las ayuda el fármaco; “los números necesarios para dañar”, en otras palabras, a cuántas personas les hace realmente mal el fármaco; “o la prolongación de la vida”, cuánto tiempo les permitirá vivir, “pese a que los pacientes desean toda esta información”.

Si los médicos solo les informan sobre la reducción relativa del riesgo, y les dicen que una píldora les reducirá el riesgo de ataques cardíacos en un 34 por ciento, 9 de cada 10 están de acuerdo en tomarla. Bríndales la misma información planteada como la reducción absoluta del riesgo, aunque: “1,4 por ciento menos pacientes tuvieron ataques cardíacos”, y los que concuerdan con tomar la píldora baja a solo 4 de cada 10. Y usa el número necesario para tratar, y solo 3 de cada 10 pacientes estarían de acuerdo en tomarla. Así que, si eres médico y sí quieres que el paciente tome el fármaco, ¿qué cifras vas a usar?

Usar las de riesgo relativo para exagerar los beneficios y las de riesgo absoluto para minimizar los efectos secundarios se denomina “engaño estadístico”. Para ver cómo se podría darle un giro a un estudio para lograr esto, veamos un ejemplo. Aquí tenemos la incidencia de ataques cardíacos durante 5 años en personas aleatorizadas a un placebo comparadas con las que reciben el fármaco, un riesgo mucho menor. Si quieres que las estatinas sean buenas, usa la reducción relativa del riesgo, un 24 por ciento menos de riesgo; si quieres que las estatinas sean malas, usa la reducción absoluta del riesgo, un 3 por ciento menos ataques cardíacos.

Le darías la vuelta para los efectos secundarios. P. ej., descubrieron que el 0,3 por ciento, 1 de 290 mujeres en el grupo de placebo tuvo cáncer de mama en esos 5 años, comparadas con el 4,1 por ciento, 12 de 286 en el grupo de estatinas. Un giro a favor de ellas en este estudio sería un 24 por ciento menos de riesgo de un ataque cardíaco y solo un 3,8 por ciento más de cánceres de mama; mientras que un giro en contra de ellas sería un 3 por ciento menos de ataques cardíacos comparado con un 1,267 por ciento más de riesgo de cáncer de mama. Ambas interpretaciones son técnicamente ciertas, pero puedes ver qué fácil es manipular a la gente eligieras cómo presentas los riesgos y los beneficios. Lo ideal sería usar ambas cifras, la reducción relativa del riesgo y la reducción absoluta del riesgo.

En términos de beneficios, cuando juntas un grupo de ensayos de estatinas, la reducción relativa del riesgo sería del 25 por ciento. Así que, si el riesgo a 10 años de un ataque cardíaco o un acv es del 5 por ciento, entonces tomar una estatina podría bajar de 5 por ciento a 3,75 por ciento, para una reducción absoluta del riesgo de 1,25 por ciento, o un número necesario para tratar de 80, lo que significa que hay una probabilidad de 1 en 80 de evitar un ataque cardíaco o un acv si se toma el fármaco durante 10 años. Como puedes ver, a medida que el riesgo de referencia aumenta cada vez más, aunque tengas la misma reducción del riesgo del 25 por ciento, la reducción absoluta del riesgo aumenta cada vez más; y para un riesgo de referencia del 20 por ciento tienes una chance de 1 en 20 de evitar un ataque cardíaco o un acv durante la década siguiente si tomas el fármaco.

Así que esos son los beneficios. Respecto del riesgo, ese hallazgo de cáncer de mama sería una casualidad. Junta todos los estudios y no existió asociación entre el uso de estatinas y el riesgo de cáncer. Respecto de los problemas musculares, los cálculos oscilan entre apenas 1 en 1000 y más cerca de 1 en 50.

Si todos esos números se difuminan juntos, la Mayo Clinic desarrolló una gran herramienta de visualización. Para aquellos en riesgo promedio que consideran una estatina en 10 años, de 100 personas que no hacen nada 10 pueden tener un ataque cardíaco. Pero si los 100 tomaran una estatina todos los días durante esos 10 años, 8 podría tener un ataque cardíaco, pero 2 se habrán salvado, así que hay una chance de 1 en 50 de que tomar el fármaco te ayudaría a evitar un ataque cardíaco en la próxima década.

¿Cuáles son las desventajas? —el costo y la molestia de tomar una píldora todos los días, que puede causar algunos efectos secundarios gastrointestinales, dolor muscular y rigidez en tal vez el 5 por ciento, inflamación del hígado reversible en el 2 por ciento, y daños más graves en tal vez 1 en 20.000 pacientes.

Ten en cuenta que estas dos caras felices representan ataques cardíacos evitados, no vidas salvadas. La chance de que algunos años de estatinas salvarán tu vida si no tienes una enfermedad cardíaca conocida es de cerca de 1 en 250.

Si deseas un enfoque más personalizado, la Mayo Clinic tiene una herramienta interactiva que también te permite calcular el riesgo a 10 años. Puedes verla si ingresas a bit.ly/statindecision.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Video producción de Glass Entertainment

Gráficos Avo Media

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por María Belén Oliva voluntaria activa en NutritionFacts.org.

“Los médicos deben informar a sus pacientes los riesgos y beneficios de [lo que sea que receten]. Pero, ellos raras veces comunican [los números de riesgo absoluto], como los números necesarios para tratar”, en otras palabras, a cuántas personas las ayuda el fármaco; “los números necesarios para dañar”, en otras palabras, a cuántas personas les hace realmente mal el fármaco; “o la prolongación de la vida”, cuánto tiempo les permitirá vivir, “pese a que los pacientes desean toda esta información”.

Si los médicos solo les informan sobre la reducción relativa del riesgo, y les dicen que una píldora les reducirá el riesgo de ataques cardíacos en un 34 por ciento, 9 de cada 10 están de acuerdo en tomarla. Bríndales la misma información planteada como la reducción absoluta del riesgo, aunque: “1,4 por ciento menos pacientes tuvieron ataques cardíacos”, y los que concuerdan con tomar la píldora baja a solo 4 de cada 10. Y usa el número necesario para tratar, y solo 3 de cada 10 pacientes estarían de acuerdo en tomarla. Así que, si eres médico y sí quieres que el paciente tome el fármaco, ¿qué cifras vas a usar?

Usar las de riesgo relativo para exagerar los beneficios y las de riesgo absoluto para minimizar los efectos secundarios se denomina “engaño estadístico”. Para ver cómo se podría darle un giro a un estudio para lograr esto, veamos un ejemplo. Aquí tenemos la incidencia de ataques cardíacos durante 5 años en personas aleatorizadas a un placebo comparadas con las que reciben el fármaco, un riesgo mucho menor. Si quieres que las estatinas sean buenas, usa la reducción relativa del riesgo, un 24 por ciento menos de riesgo; si quieres que las estatinas sean malas, usa la reducción absoluta del riesgo, un 3 por ciento menos ataques cardíacos.

Le darías la vuelta para los efectos secundarios. P. ej., descubrieron que el 0,3 por ciento, 1 de 290 mujeres en el grupo de placebo tuvo cáncer de mama en esos 5 años, comparadas con el 4,1 por ciento, 12 de 286 en el grupo de estatinas. Un giro a favor de ellas en este estudio sería un 24 por ciento menos de riesgo de un ataque cardíaco y solo un 3,8 por ciento más de cánceres de mama; mientras que un giro en contra de ellas sería un 3 por ciento menos de ataques cardíacos comparado con un 1,267 por ciento más de riesgo de cáncer de mama. Ambas interpretaciones son técnicamente ciertas, pero puedes ver qué fácil es manipular a la gente eligieras cómo presentas los riesgos y los beneficios. Lo ideal sería usar ambas cifras, la reducción relativa del riesgo y la reducción absoluta del riesgo.

En términos de beneficios, cuando juntas un grupo de ensayos de estatinas, la reducción relativa del riesgo sería del 25 por ciento. Así que, si el riesgo a 10 años de un ataque cardíaco o un acv es del 5 por ciento, entonces tomar una estatina podría bajar de 5 por ciento a 3,75 por ciento, para una reducción absoluta del riesgo de 1,25 por ciento, o un número necesario para tratar de 80, lo que significa que hay una probabilidad de 1 en 80 de evitar un ataque cardíaco o un acv si se toma el fármaco durante 10 años. Como puedes ver, a medida que el riesgo de referencia aumenta cada vez más, aunque tengas la misma reducción del riesgo del 25 por ciento, la reducción absoluta del riesgo aumenta cada vez más; y para un riesgo de referencia del 20 por ciento tienes una chance de 1 en 20 de evitar un ataque cardíaco o un acv durante la década siguiente si tomas el fármaco.

Así que esos son los beneficios. Respecto del riesgo, ese hallazgo de cáncer de mama sería una casualidad. Junta todos los estudios y no existió asociación entre el uso de estatinas y el riesgo de cáncer. Respecto de los problemas musculares, los cálculos oscilan entre apenas 1 en 1000 y más cerca de 1 en 50.

Si todos esos números se difuminan juntos, la Mayo Clinic desarrolló una gran herramienta de visualización. Para aquellos en riesgo promedio que consideran una estatina en 10 años, de 100 personas que no hacen nada 10 pueden tener un ataque cardíaco. Pero si los 100 tomaran una estatina todos los días durante esos 10 años, 8 podría tener un ataque cardíaco, pero 2 se habrán salvado, así que hay una chance de 1 en 50 de que tomar el fármaco te ayudaría a evitar un ataque cardíaco en la próxima década.

¿Cuáles son las desventajas? —el costo y la molestia de tomar una píldora todos los días, que puede causar algunos efectos secundarios gastrointestinales, dolor muscular y rigidez en tal vez el 5 por ciento, inflamación del hígado reversible en el 2 por ciento, y daños más graves en tal vez 1 en 20.000 pacientes.

Ten en cuenta que estas dos caras felices representan ataques cardíacos evitados, no vidas salvadas. La chance de que algunos años de estatinas salvarán tu vida si no tienes una enfermedad cardíaca conocida es de cerca de 1 en 250.

Si deseas un enfoque más personalizado, la Mayo Clinic tiene una herramienta interactiva que también te permite calcular el riesgo a 10 años. Puedes verla si ingresas a bit.ly/statindecision.

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Video producción de Glass Entertainment

Gráficos Avo Media

Nota del Doctor

Este es el tercer video de la serie de cuatro videos sobre las estatinas. ¿Te perdiste los dos primeros? Míralos en ¿Quién debería tomar estatinas? y ¿Nos están engañando los médicos sobre los riesgos y beneficios de las estatinas? 

¿Qué tanto más puedes vivir si tomas estatinas? Eso es lo que viene a continuación para finalizar la serie.

Si no lo has hecho aún, puedes suscribirte a mis videos de forma gratuita haciendo click aquí.

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