Ensayo clínico doble ciego de la dieta para el autismo

Ensayo clínico doble ciego de la dieta para el autismo
5 (100%) 2 votes

¿Qué sucede cuando a niños que padecen autismo y siguen una dieta libre de gluten y caseína se les engaña en secreto introduciendo trigo y lácteos?

Comenta
Comparte

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción de este contenido ha sido realizada por Carmen Otero Romero, voluntaria activa en NutritionFacts.org.

En el primer estudio controlado y aleatorizado en el que se pone a prueba el autismo mediante una dieta libre de gluten y caseína, se observó que los padres informaron de que a sus hijos les fue significativamente mejor en el grupo de dieta que en el grupo de control, pero podría tratarse del efecto placebo en el que “los padres atribuyen dichos cambios a la dieta, en parte debido al esfuerzo que están poniendo en ella, por lo que están predispuestos a ver evidencia de éxito” cuando en realidad puede no ser así.

¿Qué sucede si el informe de los padres no es del todo de fiar? ¿Qué pasa si haces un estudio ciego de una dieta libre de gluten y caseína? En este tipo de estudios, los padres saben qué están comiendo sus hijos, pero no solo se les pregunta a los padres cómo les va a los niños; hay investigadores que los evalúan objetivamente sin saber quién está en qué grupo, si en el de dieta o el de control. ¿El resultado? Los investigadores descubrieron “un efecto de grupo beneficioso significativo a los 8, 12 y 24 meses de intervención en los comportamientos principales del autismo y los relacionados con este “mediante una dieta libre de gluten y caseína. Este fue uno de los estudios de este ámbito más grandes jamás realizados. Comenzó con 73 niños, pero aproximadamente una quinta parte de los sujetos abandonaron el estudio, la mayoría del grupo de dieta.

“Si una familia no ve que su hijo esté progresando con la dieta, serán más propensos a abandonar el estudio, y por lo tanto a sesgar el análisis hacia aquellos que creían que sus hijos sí que estaban progresando”, aquellos niños a quienes la dieta parecía irles mejor. Por ello, los resultados notables que se obtuvieron relacionados con la mejoría en las interacciones sociales y una reducción de síntomas como los del TDAH puede haber terminado exagerando los efectos de la dieta, ya que los niños a los que esta no ayudó habrían sido eliminados inmediatamente. Además, los padres eran muy conscientes de si sus hijos estaban en el grupo de dieta o en el grupo de control, ya que ellos eran los que cocinaban las comidas, por lo que pueden haber cambiado su propio comportamiento hacia sus hijos y eso “puede haber influido en algunas de las respuestas de los pacientes”.

Esto es similar a lo que sucedió en un famoso estudio sobre el azúcar en el que los investigadores mintieron a las madres y les dijeron que sus hijos acababan de recibir una enorme dosis de azúcar. Las madres no solo calificaron a sus hijos como “significativamente más hiperactivos”, sino que también cambiaron de forma inadvertida su propio comportamiento. Se observó que las madres que creían que sus hijos acababan de recibir una carga de azúcar habían “ejercido más control” sobre sus hijos y eran más críticas con ellos que las madres del estudio de control. De esta forma, su esperanza de que hubiese algún tipo de efecto en ellos puede haber terminado teniendo un efecto real en el cambio de comportamiento de sus hijos.

En este tipo de estudios no cegados sobre el autismo, los padres que cambian la dieta de su familia esperan que sus hijos mejoren. Quizás los padres están inconscientemente tratándolos de forma diferente, de modo que los niños terminan comportándose de manera distinta cuando los investigadores los evalúan más tarde. Es por esta razón por lo que necesitamos estudios doble ciegos en los que nadie, ni los padres ni los niños, sepan quién está en el grupo de dieta o en el grupo de control. ¿Por qué los investigadores no realizaron ese tipo de estudio? ¿Por qué no introdujeron en secreto algo de gluten o caseína en la dieta de los niños para ver si empeoraban de nuevo? Porque no sería ético, al igual que los investigadores de un estudio del que hablé a fondo en mi video anterior ¿Son solo efecto placebo los beneficios de las dietas para el autismo? Simplemente no se atrevieron a colarles algo de gluten o caseína a los niños porque estaban convencidos de que esas proteínas podrían ser dañinas. Sin embargo, justamente eso es lo que se decide con el resultado del estudio. Esa es la lógica circular. No podemos probar algo para ver si realmente funciona porque puede que acabe funcionando, pero no queremos arriesgarnos ¡¿Eh?!

Finalmente, los investigadores de la Universidad de Florida superaron este problema al realizar un estudio doble ciego, algo para nada sencillo. Tenían que proporcionar todas las comidas y snacks para que las familias no tuvieran ni idea de si los habían elegido aleatoriamente al grupo de dieta libre de gluten y caseína o si estaban realmente en el grupo de control, obteniendo los mismos alimentos, pero con gluten y caseína. Luego, seis semanas después, intercambiaron, por lo que el grupo libre de gluten y caseína comenzó a consumir trigo y lácteos, y a los del grupo de control les cambiaron en secreto a una dieta libre de gluten y caseína.

Antes de “desengañarlos”, es decir, antes de que se rompieran los códigos para ver quién estaba en qué grupo, se les preguntó a los padres si pensaban que su hijo estaba con la dieta especial durante el primer periodo de seis semanas o el segundo. Cinco acertaron, dos decían que “no tenían ni idea” y seis se equivocaron. En otras palabras, tenían la misma probabilidad de acertar que lanzando una moneda al aire. De hecho, aproximadamente la mitad pensaron que sus hijos mejoraron con la caseína y el gluten. Por tanto “no hubo hallazgos estadísticamente significativos, a pesar de que varios padres informaron sobre mejoras en sus hijos” alegando “mejoras notables en el lenguaje del niño y disminución de la hiperactividad y de las rabietas”, tanto que varios padres decidieron seguir la dieta libre de gluten y caseína con sus hijos, a pesar de que los investigadores les acababan de decir que no funcionó.

¿Se pasó algo por alto? Después de todo, algunos padres afirmaron una mejora significativa. Los investigadores volvieron a examinar el antes y después de las cintas de video que habían hecho de los niños en la intervención dietética y se las mostraron a examinadores imparciales. ¿Realmente mejoró el lenguaje de los niños? Aparentemente no. Las cintas de video no mostraron tal mejora, por lo que, de nuevo, los resultados del estudio no respaldaron la eficacia de una dieta libre de gluten y caseína para mejorar algunos de los principales síntomas del autismo, “al menos en una intervención dietética que duró 6 semanas”. Los estudios sin doble ciego que surtieron efecto hicieron que los niños siguieran una dieta libre de gluten y caseína durante un año o incluso dos. ¿Qué significa esto? “El hecho de no obtener una diferencia estadísticamente significativa en las condiciones de la dieta en el doble ciego no debe necesariamente interpretarse como que el método de intervención no funciona en niños con autismo”, dada “la duración bastante más corta del periodo de la dieta”.

El mismo problema se materializó años después en un estudio de 2014 en Texas. El diseño del estudio fue simple: pusieron a dieta a todos y luego de forma aleatoria entregaron a los padres cada semana unas bolsitas llenas de harina de arroz integral sin gluten y caseína (que por tanto siguen la dieta) o un polvo con gluten y leche mezclados, de apariencia idéntica. Por lo tanto, nadie supo hasta el final quién permanecía realmente libre de gluten y caseína. ¿El resultado? No se encontraron cambios significativos en ninguno de los grupos de dieta. Vale, pero este estudio solo duró cuatro semanas, y los defensores de la dieta sugieren que seguramente sea necesario estar meses sin probar el gluten y la caseína para evaluar correctamente una respuesta.

El problema es que no se habían realizado estudios doble ciego que durasen tanto tiempo… hasta hace poco.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Crédito de la imagen: CMRF Crumlin. La imagen ha sido modificada.

Gráficos de Avocado Video

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción de este contenido ha sido realizada por Carmen Otero Romero, voluntaria activa en NutritionFacts.org.

En el primer estudio controlado y aleatorizado en el que se pone a prueba el autismo mediante una dieta libre de gluten y caseína, se observó que los padres informaron de que a sus hijos les fue significativamente mejor en el grupo de dieta que en el grupo de control, pero podría tratarse del efecto placebo en el que “los padres atribuyen dichos cambios a la dieta, en parte debido al esfuerzo que están poniendo en ella, por lo que están predispuestos a ver evidencia de éxito” cuando en realidad puede no ser así.

¿Qué sucede si el informe de los padres no es del todo de fiar? ¿Qué pasa si haces un estudio ciego de una dieta libre de gluten y caseína? En este tipo de estudios, los padres saben qué están comiendo sus hijos, pero no solo se les pregunta a los padres cómo les va a los niños; hay investigadores que los evalúan objetivamente sin saber quién está en qué grupo, si en el de dieta o el de control. ¿El resultado? Los investigadores descubrieron “un efecto de grupo beneficioso significativo a los 8, 12 y 24 meses de intervención en los comportamientos principales del autismo y los relacionados con este “mediante una dieta libre de gluten y caseína. Este fue uno de los estudios de este ámbito más grandes jamás realizados. Comenzó con 73 niños, pero aproximadamente una quinta parte de los sujetos abandonaron el estudio, la mayoría del grupo de dieta.

“Si una familia no ve que su hijo esté progresando con la dieta, serán más propensos a abandonar el estudio, y por lo tanto a sesgar el análisis hacia aquellos que creían que sus hijos sí que estaban progresando”, aquellos niños a quienes la dieta parecía irles mejor. Por ello, los resultados notables que se obtuvieron relacionados con la mejoría en las interacciones sociales y una reducción de síntomas como los del TDAH puede haber terminado exagerando los efectos de la dieta, ya que los niños a los que esta no ayudó habrían sido eliminados inmediatamente. Además, los padres eran muy conscientes de si sus hijos estaban en el grupo de dieta o en el grupo de control, ya que ellos eran los que cocinaban las comidas, por lo que pueden haber cambiado su propio comportamiento hacia sus hijos y eso “puede haber influido en algunas de las respuestas de los pacientes”.

Esto es similar a lo que sucedió en un famoso estudio sobre el azúcar en el que los investigadores mintieron a las madres y les dijeron que sus hijos acababan de recibir una enorme dosis de azúcar. Las madres no solo calificaron a sus hijos como “significativamente más hiperactivos”, sino que también cambiaron de forma inadvertida su propio comportamiento. Se observó que las madres que creían que sus hijos acababan de recibir una carga de azúcar habían “ejercido más control” sobre sus hijos y eran más críticas con ellos que las madres del estudio de control. De esta forma, su esperanza de que hubiese algún tipo de efecto en ellos puede haber terminado teniendo un efecto real en el cambio de comportamiento de sus hijos.

En este tipo de estudios no cegados sobre el autismo, los padres que cambian la dieta de su familia esperan que sus hijos mejoren. Quizás los padres están inconscientemente tratándolos de forma diferente, de modo que los niños terminan comportándose de manera distinta cuando los investigadores los evalúan más tarde. Es por esta razón por lo que necesitamos estudios doble ciegos en los que nadie, ni los padres ni los niños, sepan quién está en el grupo de dieta o en el grupo de control. ¿Por qué los investigadores no realizaron ese tipo de estudio? ¿Por qué no introdujeron en secreto algo de gluten o caseína en la dieta de los niños para ver si empeoraban de nuevo? Porque no sería ético, al igual que los investigadores de un estudio del que hablé a fondo en mi video anterior ¿Son solo efecto placebo los beneficios de las dietas para el autismo? Simplemente no se atrevieron a colarles algo de gluten o caseína a los niños porque estaban convencidos de que esas proteínas podrían ser dañinas. Sin embargo, justamente eso es lo que se decide con el resultado del estudio. Esa es la lógica circular. No podemos probar algo para ver si realmente funciona porque puede que acabe funcionando, pero no queremos arriesgarnos ¡¿Eh?!

Finalmente, los investigadores de la Universidad de Florida superaron este problema al realizar un estudio doble ciego, algo para nada sencillo. Tenían que proporcionar todas las comidas y snacks para que las familias no tuvieran ni idea de si los habían elegido aleatoriamente al grupo de dieta libre de gluten y caseína o si estaban realmente en el grupo de control, obteniendo los mismos alimentos, pero con gluten y caseína. Luego, seis semanas después, intercambiaron, por lo que el grupo libre de gluten y caseína comenzó a consumir trigo y lácteos, y a los del grupo de control les cambiaron en secreto a una dieta libre de gluten y caseína.

Antes de “desengañarlos”, es decir, antes de que se rompieran los códigos para ver quién estaba en qué grupo, se les preguntó a los padres si pensaban que su hijo estaba con la dieta especial durante el primer periodo de seis semanas o el segundo. Cinco acertaron, dos decían que “no tenían ni idea” y seis se equivocaron. En otras palabras, tenían la misma probabilidad de acertar que lanzando una moneda al aire. De hecho, aproximadamente la mitad pensaron que sus hijos mejoraron con la caseína y el gluten. Por tanto “no hubo hallazgos estadísticamente significativos, a pesar de que varios padres informaron sobre mejoras en sus hijos” alegando “mejoras notables en el lenguaje del niño y disminución de la hiperactividad y de las rabietas”, tanto que varios padres decidieron seguir la dieta libre de gluten y caseína con sus hijos, a pesar de que los investigadores les acababan de decir que no funcionó.

¿Se pasó algo por alto? Después de todo, algunos padres afirmaron una mejora significativa. Los investigadores volvieron a examinar el antes y después de las cintas de video que habían hecho de los niños en la intervención dietética y se las mostraron a examinadores imparciales. ¿Realmente mejoró el lenguaje de los niños? Aparentemente no. Las cintas de video no mostraron tal mejora, por lo que, de nuevo, los resultados del estudio no respaldaron la eficacia de una dieta libre de gluten y caseína para mejorar algunos de los principales síntomas del autismo, “al menos en una intervención dietética que duró 6 semanas”. Los estudios sin doble ciego que surtieron efecto hicieron que los niños siguieran una dieta libre de gluten y caseína durante un año o incluso dos. ¿Qué significa esto? “El hecho de no obtener una diferencia estadísticamente significativa en las condiciones de la dieta en el doble ciego no debe necesariamente interpretarse como que el método de intervención no funciona en niños con autismo”, dada “la duración bastante más corta del periodo de la dieta”.

El mismo problema se materializó años después en un estudio de 2014 en Texas. El diseño del estudio fue simple: pusieron a dieta a todos y luego de forma aleatoria entregaron a los padres cada semana unas bolsitas llenas de harina de arroz integral sin gluten y caseína (que por tanto siguen la dieta) o un polvo con gluten y leche mezclados, de apariencia idéntica. Por lo tanto, nadie supo hasta el final quién permanecía realmente libre de gluten y caseína. ¿El resultado? No se encontraron cambios significativos en ninguno de los grupos de dieta. Vale, pero este estudio solo duró cuatro semanas, y los defensores de la dieta sugieren que seguramente sea necesario estar meses sin probar el gluten y la caseína para evaluar correctamente una respuesta.

El problema es que no se habían realizado estudios doble ciego que durasen tanto tiempo… hasta hace poco.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Crédito de la imagen: CMRF Crumlin. La imagen ha sido modificada.

Gráficos de Avocado Video

Nota del Doctor

Este es el 5º de una serie de 6 videos acerca del rol de las dietas sin gluten ni lácteos en el tratamiento del autismo. Mira los 4 primeros aquí:

Mantente atento al video final:

¿Porque no ir al grano y hacer un solo video de este tema en vez de una serie completa? Es un tema tan controvertido y polémico que quise hacer una investigación profunda y ofrecerles una visión exhaustiva. Sé que termino abarcando menos temas. Si alguno de estos temas actuales deja de interesarte, por favor tomate la libertad de sumergirte en los videos de los más de 2,000 tópicos que ya he cubierto en NutritionFacts.org

Si no lo has hecho aún, puedes suscribirte a mis videos de forma gratuita haciendo click aquí.

Pin It en Pinterest

Share This