¿Cuánto saben los médicos sobre nutrición?

¿Cuánto saben los médicos sobre nutrición?
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Es probable que sepas más de nutrición que la mayoría de médicos.

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Jon Aske voluntario en NutritionFacts.org.

“La dieta deficiente ahora supera al tabaquismo como la principal causa de muerte [en el planeta, así como específicamente] en los Estados Unidos”. La principal causa de muerte de los estadounidenses es la dieta. Así que, si la dieta es lo que más muertes causa a la humanidad, entonces obviamente es lo primero que se enseña en las facultades de medicina, ¿verdad? Lamentablemente, “los estudiantes de medicina de todo el mundo [están] mal entrenados en nutrición”. No es que los estudiantes de medicina no estén interesados en aprender sobre ello. Las escuelas de medicina simplemente no lo están enseñando. “[Sin] una base sólida de conocimientos y habilidades en nutrición clínica, los médicos de todo el mundo por lo general no están equipados para siquiera comenzar a tener una conversación bien fundada [sobre nutrición] con sus pacientes…”

¿Tan mal están las cosas? Un estudio que “evaluó el conocimiento de nutrición clínica de los médicos” encontró que la mayoría contestó mal el 70 por ciento de las preguntas. Y eran preguntas de opción múltiple, por lo que deberían haber acertado una quinta parte de las respuestas simplemente adivinando. Y las “respuestas incorrectas… no eran solo las de preguntas difíciles o rebuscadas”. Por ejemplo, menos de la mitad pudo adivinar cuántas calorías hay en grasas, carbohidratos y proteínas; solo 1 de cada 10 conocía la ingesta de proteínas recomendada; y solo 1 de cada 3 sabía cuál era un IMC [índice de masa corporal] saludable. Y ese es un conocimiento nutricional superbásico.

Y lo que es peor, no solo obtuvieron una mala calificación, la mayoría de los médicos, sino que además, el 30 por ciento de los que reprobaron tenían “una alta autopercepción de su experiencia [en nutrición clínica]”, lo que significa que no solo no tenían ni idea de nutrición, sino que tampoco tenían ni idea de que no tenían ni idea de nutrición, una combinación particularmente mala dado que los médicos son fuentes influyentes sobre alimentación saludable de quienes los pacientes se tienden a fiar. Para la mayoría de los consumidores que obtienen información de su profesional de la salud personal, “el 78 por ciento indica haber realizado un cambio en sus hábitos alimenticios como resultado de esas conversaciones”. Entonces, si todo lo que el médico sabe lo lee en alguna revista de supermercado, eso es lo que los pacientes van a seguir.

“Solo [una cuarta parte de los médicos encuestados] identificó correctamente la cantidad de porciones de frutas y verduras diarias recomendada por la Asociación Estadounidense del Corazón, y aún menos… conocían los límites diarios recomendados de azúcar agregada…”. Así que, ¿cómo van a asesorar a los pacientes al respecto? Una vez más, de los médicos que se percibían a sí mismos como expertos en nutrición, el 93 por ciento no podía responder a esas dos preguntas básicas de opción múltiple.

“Los médicos sin experiencia auténtica en, digamos, [cirugía cerebral] no es probable que difundan opiniones minuciosas sobre ese tema ni que los medios de comunicación soliciten sus opiniones de “expertos” [entre comillas]. La mayoría de los temas de actualidad de la medicina gozan de ese respeto: dejamos la opinión y los comentarios de expertos a los verdaderos expertos. No es así [con] la nutrición, donde el conocimiento común de que los médicos generalmente están mal capacitados en esta área se suma a las comunes invitaciones a los médicos para que expresen sus opiniones de expertos en la materia. Demasiados de ellos están dispuestos a dar [sus opiniones], sin ninguna base de experiencia real”, o peor aún, “basados en… prejuicios y preferencias personales, [a veces] directamente vinculados a beneficios personales como la venta de libros de dietas”. Esa es una de las razones por las que todas las ganancias que recibo de mis libros se donan directamente a organizaciones benéficas. No querría que hubiera ninguna apariencia de conflicto de intereses.

“En una cultura que habitualmente no distingue los conocimientos expertos de la mera opinión o anécdota personal, los médicos deberíamos hacer todo lo posible para establecer barreras de entrada pertinentes para la opinión de expertos [sobre dieta y nutrición], como en todos los demás asuntos de verdadera importancia médica”. Vamos, que no estamos hablando de chismes de celebridades. Hay vidas en juego y hay hasta “industrias enteras… dedicadas a crear mensajes de marketing que pueden conspirar directamente en contra de los consejos médicos bien informados en esta área”.

“La educación médica debe actualizarse. Que los médicos estén mal capacitados en el área más impactante en la tasa de muerte prematura a nivel de población es un anacronismo absurdo”. “La misión de la medicina es proteger, defender y promover la condición humana. Esa misión no se puede cumplir si se desatiende la dieta”.

Quizás un buen lugar para comenzar sería que “los médicos y las organizaciones de atención médica comenzaran colectivamente a enfatizar que se toman en serio la nutrición en la atención médica practicando lo que [al menos deberían estar predicando]. ¿Es apropiado servir pizza y refrescos en una conferencia para médicos internos mientras se lamenta la alta prevalencia de la obesidad y se anima a los pacientes a comer de manera más saludable? Un ejemplo igualmente desafortunado es el de algunas conferencias médicas, incluidas las reuniones nacionales, en las que las sesiones matutinas se acompañan de alimentos tales como donas y salchichas”.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Video producción Glass Entertainment

Gráficos Avo Media

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Jon Aske voluntario en NutritionFacts.org.

“La dieta deficiente ahora supera al tabaquismo como la principal causa de muerte [en el planeta, así como específicamente] en los Estados Unidos”. La principal causa de muerte de los estadounidenses es la dieta. Así que, si la dieta es lo que más muertes causa a la humanidad, entonces obviamente es lo primero que se enseña en las facultades de medicina, ¿verdad? Lamentablemente, “los estudiantes de medicina de todo el mundo [están] mal entrenados en nutrición”. No es que los estudiantes de medicina no estén interesados en aprender sobre ello. Las escuelas de medicina simplemente no lo están enseñando. “[Sin] una base sólida de conocimientos y habilidades en nutrición clínica, los médicos de todo el mundo por lo general no están equipados para siquiera comenzar a tener una conversación bien fundada [sobre nutrición] con sus pacientes…”

¿Tan mal están las cosas? Un estudio que “evaluó el conocimiento de nutrición clínica de los médicos” encontró que la mayoría contestó mal el 70 por ciento de las preguntas. Y eran preguntas de opción múltiple, por lo que deberían haber acertado una quinta parte de las respuestas simplemente adivinando. Y las “respuestas incorrectas… no eran solo las de preguntas difíciles o rebuscadas”. Por ejemplo, menos de la mitad pudo adivinar cuántas calorías hay en grasas, carbohidratos y proteínas; solo 1 de cada 10 conocía la ingesta de proteínas recomendada; y solo 1 de cada 3 sabía cuál era un IMC [índice de masa corporal] saludable. Y ese es un conocimiento nutricional superbásico.

Y lo que es peor, no solo obtuvieron una mala calificación, la mayoría de los médicos, sino que además, el 30 por ciento de los que reprobaron tenían “una alta autopercepción de su experiencia [en nutrición clínica]”, lo que significa que no solo no tenían ni idea de nutrición, sino que tampoco tenían ni idea de que no tenían ni idea de nutrición, una combinación particularmente mala dado que los médicos son fuentes influyentes sobre alimentación saludable de quienes los pacientes se tienden a fiar. Para la mayoría de los consumidores que obtienen información de su profesional de la salud personal, “el 78 por ciento indica haber realizado un cambio en sus hábitos alimenticios como resultado de esas conversaciones”. Entonces, si todo lo que el médico sabe lo lee en alguna revista de supermercado, eso es lo que los pacientes van a seguir.

“Solo [una cuarta parte de los médicos encuestados] identificó correctamente la cantidad de porciones de frutas y verduras diarias recomendada por la Asociación Estadounidense del Corazón, y aún menos… conocían los límites diarios recomendados de azúcar agregada…”. Así que, ¿cómo van a asesorar a los pacientes al respecto? Una vez más, de los médicos que se percibían a sí mismos como expertos en nutrición, el 93 por ciento no podía responder a esas dos preguntas básicas de opción múltiple.

“Los médicos sin experiencia auténtica en, digamos, [cirugía cerebral] no es probable que difundan opiniones minuciosas sobre ese tema ni que los medios de comunicación soliciten sus opiniones de “expertos” [entre comillas]. La mayoría de los temas de actualidad de la medicina gozan de ese respeto: dejamos la opinión y los comentarios de expertos a los verdaderos expertos. No es así [con] la nutrición, donde el conocimiento común de que los médicos generalmente están mal capacitados en esta área se suma a las comunes invitaciones a los médicos para que expresen sus opiniones de expertos en la materia. Demasiados de ellos están dispuestos a dar [sus opiniones], sin ninguna base de experiencia real”, o peor aún, “basados en… prejuicios y preferencias personales, [a veces] directamente vinculados a beneficios personales como la venta de libros de dietas”. Esa es una de las razones por las que todas las ganancias que recibo de mis libros se donan directamente a organizaciones benéficas. No querría que hubiera ninguna apariencia de conflicto de intereses.

“En una cultura que habitualmente no distingue los conocimientos expertos de la mera opinión o anécdota personal, los médicos deberíamos hacer todo lo posible para establecer barreras de entrada pertinentes para la opinión de expertos [sobre dieta y nutrición], como en todos los demás asuntos de verdadera importancia médica”. Vamos, que no estamos hablando de chismes de celebridades. Hay vidas en juego y hay hasta “industrias enteras… dedicadas a crear mensajes de marketing que pueden conspirar directamente en contra de los consejos médicos bien informados en esta área”.

“La educación médica debe actualizarse. Que los médicos estén mal capacitados en el área más impactante en la tasa de muerte prematura a nivel de población es un anacronismo absurdo”. “La misión de la medicina es proteger, defender y promover la condición humana. Esa misión no se puede cumplir si se desatiende la dieta”.

Quizás un buen lugar para comenzar sería que “los médicos y las organizaciones de atención médica comenzaran colectivamente a enfatizar que se toman en serio la nutrición en la atención médica practicando lo que [al menos deberían estar predicando]. ¿Es apropiado servir pizza y refrescos en una conferencia para médicos internos mientras se lamenta la alta prevalencia de la obesidad y se anima a los pacientes a comer de manera más saludable? Un ejemplo igualmente desafortunado es el de algunas conferencias médicas, incluidas las reuniones nacionales, en las que las sesiones matutinas se acompañan de alimentos tales como donas y salchichas”.

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Video producción Glass Entertainment

Gráficos Avo Media

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