Tratamiento del eccema con aceite de onagra o aceite de borraja vs. aceite de cáñamo

Tratamiento del eccema con aceite de onagra o aceite de borraja vs. aceite de cáñamo
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¿Existen suplementos dietéticos que puedan ayudar con la dermatitis atópica?

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba.

La dermatitis atópica, más comúnmente conocida como eccema, se clasifica como “la enfermedad de la piel la mayor carga sanitaria en todo el mundo” porque es muy común, afecta a 1 de cada 10 diez niños, alrededor del 3% de los adultos y causa manchas rojas con picazón en la piel. Los esteroides tópicos, como la crema de cortisona, han sido “el tratamiento principal” desde su descubrimiento ganador del Premio Nobel en 1950.

Sin embargo, la gente le tiene miedo a los esteroides y “no es raro que los pacientes expresen miedo y ansiedad irracional sobre el uso de corticosteroides tópicos”, cremas y ungüentos de esteroides. Esta fobia puede surgir de la confusión de los esteroides tópicos con los esteroides orales o inyectados, que tienen diferentes efectos. Si bien los tópicos más potentes podrían adelgazar la piel, su grosor debería volver a la normalidad 1 mes después de suspenderlos. Entonces, es cierto que pueden causar efectos secundarios, pero la preocupación que existe en torno a ellos “parece desproporcionada” con respecto al riesgo pequeño que representan. De todos modos, en general es preferible no utilizar medicamentos. ¿Qué hacían para tratar el eccema antes de la década de 1950?

En la década de 1930, unos investigadores intentaron usar vitamina D disuelta en aceite de maíz y para su sorpresa, funcionó, pero también lo hizo el aceite de maíz sin la vitamina D que usaron como control. Otros informaron que los casos mejoraron después de consumir aceite de lino e incluso al ingerir manteca de cerdo, según un estudio “con la ayuda de una subvención de la National Live Stock and Meat Board”, que por lo visto no quería quedarse fuera de la acción. El problema es que ninguno de estos estudios tuvo un grupo control. Entonces, si bien es cierto que después de darles aceite de maíz durante 12 a 18 meses los pacientes mejoraron, quizás  hubieran mejorado de todos modos sin consumirlo. No se sabe hasta que se pone a prueba.

Casi todos los investigadores que afirmaron beneficiarse del uso de las diversas grasas “carecían de… interés en llevar a cabo pruebas con grupo de control”, pero uno de ellos probó algunos aceites y no encontró evidencia de beneficio sobre el tratamiento de rutina. De hecho, como se puede ver en el minuto 2:06 en mi video, la mayoría presentó mejoras, lo que sugiere que los “beneficios anteriores pueden deberse al tratamiento habitual, quizás con una pizca de entusiasmo”.

Para entonces, había salido la hidrocortisona, por lo que la comunidad médica abandonó los enfoques dietéticos, hasta que se publicó un artículo en 1981 sobre el tratamiento del eccema con suplementos de aceite de onagra, que contiene ácido gamma linolénico, un omega 6 antiinflamatorio. De hecho, cuando se puso a prueba, pareció ayudar, pero luego un estudio posterior más amplio no encontró ningún efecto. Siempre que haya resultados contradictorios, es útil hacer un metanálisis, en el que se juntan todos los estudios. En este metaanálisis estaba el estudio que mostró beneficios, el que no, y otros 7. ¿Qué encontraron los demás? 7 de 7 mostraron beneficios. “Los resultados muestran que los efectos de Epogam [una marca de suplemento de aceite de onagra] son ​​casi siempre mejores de forma significativa que los del placebo”. Caso cerrado, ¿verdad? Bueno, el análisis fue financiado por la propia compañía de suplementos, lo que debería ser una señal de alerta. ¿Dónde se publicaron estos 7 estudios? En ningún sitio. La compañía solo dijo que llevó a cabo esos estudios, pero nunca los publicó. Cuando se le pidió que los entregara, nunca lo hizo, e incluso amenazó con demandar a los investigadores que se atrevieran a cuestionarlos.

Una revisión independiente no pudo encontrar evidencia de que el aceite de onagra o el aceite de borraja funcionaran mejor que el placebo. “Mientras damos las buenas noches a la historia del aceite de onagra, tal vez podamos despertar en un mundo en el que todos los datos de los ensayos clínicos… lleguen a la luz del día…”.

El aceite de borraja en realidad tiene el doble de ácido gamma linolénico que la onagra, pero aún así no funcionó. Eso no impidió que los investigadores probaran el aceite de cáñamo, que “se ha utilizado como alimento y medicina durante al menos 3000 años en China”. “Los investigadores intentaron administrar alrededor un cuarto de taza de aceite de semillas de cáñamo a los participantes todos los días durante unos meses y encontraron mejoras significativas en la sequedad de la piel, la picazón y la necesidad de medicamentos, pero no en comparación con el placebo. De hecho, los estudios de suplementos dietéticos, ya sea aceite de pescado, zinc, selenio, vitaminas D, E o B6, aceite de espino amarillo, aceite de cáñamo o aceite de girasol, en general, no mostraron “evidencia convincente de que tomar suplementos mejorara la eccema de los involucrados”, lo cual es es decepcionante. Pero, espera un momento, eso es solo para los suplementos orales. ¿Qué hay con los remedios naturales aplicados de forma tópica? Hablo de este tema en mi video Tratamiento del eccema con aceite de coco o aceite mineral vs. vaselina.

La traducción de este contenido ha sido realizada por Tamara Amor.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Íconos creados por Luis Prado, Ian Shoobridge, Academic Technologies, Zidney y Nico Ilk de The Noun Project.

Crédito de imagen: Marek Isalski. Esta imagen ha sido modificada. 

Motion graphics: Avocado Video

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba.

La dermatitis atópica, más comúnmente conocida como eccema, se clasifica como “la enfermedad de la piel la mayor carga sanitaria en todo el mundo” porque es muy común, afecta a 1 de cada 10 diez niños, alrededor del 3% de los adultos y causa manchas rojas con picazón en la piel. Los esteroides tópicos, como la crema de cortisona, han sido “el tratamiento principal” desde su descubrimiento ganador del Premio Nobel en 1950.

Sin embargo, la gente le tiene miedo a los esteroides y “no es raro que los pacientes expresen miedo y ansiedad irracional sobre el uso de corticosteroides tópicos”, cremas y ungüentos de esteroides. Esta fobia puede surgir de la confusión de los esteroides tópicos con los esteroides orales o inyectados, que tienen diferentes efectos. Si bien los tópicos más potentes podrían adelgazar la piel, su grosor debería volver a la normalidad 1 mes después de suspenderlos. Entonces, es cierto que pueden causar efectos secundarios, pero la preocupación que existe en torno a ellos “parece desproporcionada” con respecto al riesgo pequeño que representan. De todos modos, en general es preferible no utilizar medicamentos. ¿Qué hacían para tratar el eccema antes de la década de 1950?

En la década de 1930, unos investigadores intentaron usar vitamina D disuelta en aceite de maíz y para su sorpresa, funcionó, pero también lo hizo el aceite de maíz sin la vitamina D que usaron como control. Otros informaron que los casos mejoraron después de consumir aceite de lino e incluso al ingerir manteca de cerdo, según un estudio “con la ayuda de una subvención de la National Live Stock and Meat Board”, que por lo visto no quería quedarse fuera de la acción. El problema es que ninguno de estos estudios tuvo un grupo control. Entonces, si bien es cierto que después de darles aceite de maíz durante 12 a 18 meses los pacientes mejoraron, quizás  hubieran mejorado de todos modos sin consumirlo. No se sabe hasta que se pone a prueba.

Casi todos los investigadores que afirmaron beneficiarse del uso de las diversas grasas “carecían de… interés en llevar a cabo pruebas con grupo de control”, pero uno de ellos probó algunos aceites y no encontró evidencia de beneficio sobre el tratamiento de rutina. De hecho, como se puede ver en el minuto 2:06 en mi video, la mayoría presentó mejoras, lo que sugiere que los “beneficios anteriores pueden deberse al tratamiento habitual, quizás con una pizca de entusiasmo”.

Para entonces, había salido la hidrocortisona, por lo que la comunidad médica abandonó los enfoques dietéticos, hasta que se publicó un artículo en 1981 sobre el tratamiento del eccema con suplementos de aceite de onagra, que contiene ácido gamma linolénico, un omega 6 antiinflamatorio. De hecho, cuando se puso a prueba, pareció ayudar, pero luego un estudio posterior más amplio no encontró ningún efecto. Siempre que haya resultados contradictorios, es útil hacer un metanálisis, en el que se juntan todos los estudios. En este metaanálisis estaba el estudio que mostró beneficios, el que no, y otros 7. ¿Qué encontraron los demás? 7 de 7 mostraron beneficios. “Los resultados muestran que los efectos de Epogam [una marca de suplemento de aceite de onagra] son ​​casi siempre mejores de forma significativa que los del placebo”. Caso cerrado, ¿verdad? Bueno, el análisis fue financiado por la propia compañía de suplementos, lo que debería ser una señal de alerta. ¿Dónde se publicaron estos 7 estudios? En ningún sitio. La compañía solo dijo que llevó a cabo esos estudios, pero nunca los publicó. Cuando se le pidió que los entregara, nunca lo hizo, e incluso amenazó con demandar a los investigadores que se atrevieran a cuestionarlos.

Una revisión independiente no pudo encontrar evidencia de que el aceite de onagra o el aceite de borraja funcionaran mejor que el placebo. “Mientras damos las buenas noches a la historia del aceite de onagra, tal vez podamos despertar en un mundo en el que todos los datos de los ensayos clínicos… lleguen a la luz del día…”.

El aceite de borraja en realidad tiene el doble de ácido gamma linolénico que la onagra, pero aún así no funcionó. Eso no impidió que los investigadores probaran el aceite de cáñamo, que “se ha utilizado como alimento y medicina durante al menos 3000 años en China”. “Los investigadores intentaron administrar alrededor un cuarto de taza de aceite de semillas de cáñamo a los participantes todos los días durante unos meses y encontraron mejoras significativas en la sequedad de la piel, la picazón y la necesidad de medicamentos, pero no en comparación con el placebo. De hecho, los estudios de suplementos dietéticos, ya sea aceite de pescado, zinc, selenio, vitaminas D, E o B6, aceite de espino amarillo, aceite de cáñamo o aceite de girasol, en general, no mostraron “evidencia convincente de que tomar suplementos mejorara la eccema de los involucrados”, lo cual es es decepcionante. Pero, espera un momento, eso es solo para los suplementos orales. ¿Qué hay con los remedios naturales aplicados de forma tópica? Hablo de este tema en mi video Tratamiento del eccema con aceite de coco o aceite mineral vs. vaselina.

La traducción de este contenido ha sido realizada por Tamara Amor.

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Íconos creados por Luis Prado, Ian Shoobridge, Academic Technologies, Zidney y Nico Ilk de The Noun Project.

Crédito de imagen: Marek Isalski. Esta imagen ha sido modificada. 

Motion graphics: Avocado Video

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