Vitamina D para la enfermedad inflamatoria intestinal

Vitamina D para la enfermedad inflamatoria intestinal
5 (100%) 1 vote

Los suplementos de vitamina D puestos a prueba para la enfermedad de Crohn.

Comenta
Comparte

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), “una afección inflamatoria crónica del intestino que provoca dolor abdominal, diarrea, y pérdida de peso”, abarca la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Cuando se comparan gemelos idénticos, la mayoría de las veces se observa que, aunque tienen los mismos genes, si uno de los gemelos tiene EII, el otro no. Por lo tanto, tiene que haber otros factores desencadentantes importantes que no son genéticos. ¿Cuáles podrían ser?

Hay estudios que nos dan una pista. ¿Por qué las personas que viven en el sur de Estados Unidos presentan índices de EII más bajos que aquellas que viven en el norte? Tal vez sea porque los sureños reciben más luz solar, lo que implica más vitamina D y quizás, también, menos inflamación.

Ahora bien, las personas con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa que presentan niveles bajos de vitamina D, ¿tienen cuadros peores de la enfermedad? Parece que sí. No solo hay un mayor riesgo de hospitalización y de tener que someterse a una cirugía, sino que, además, para aquellos que normalizan sus niveles de vitamina D, también se reducen las probabilidades de sufrir una recaída. Sin embargo, no es que niveles mayores de vitamina D conducen a un mejor cuadro de la enfermedad de Crohn, sino que un mejor control de la enfermedad lleva a tener niveles más altos de vitamina D. De hecho, puede ser que la persona se sienta tan bien, que pasa más tiempo fuera, lo que “aumenta la actividad física y la exposición al sol al aire libre”. No sabemos si es causa y efecto, a menos que lo pongamos a prueba.

En el primer estudio piloto se probaron 1000 unidades de vitamina D por día, y no se observaron cambios en el índice de actividad de la enfermedad de Crohn. Sin embargo, a las seis semanas, pudo haber ocurrido un pequeño aumento en el índice de calidad de vida de EII, pero incluso eso desapareció para el final del año, por lo que los resultados fueron, en general, bastante decepcionantes. Quizás los investigadores no usaron suficiente vitamina D. ¿Qué pasaría si se usaran 1200 IU por día? Con esos niveles, el índice de recaída disminuía a la mitad, como se puede ver en el minuto 1:45 de mi video, aunque, en el estudio, hubo muy pocos participantes como para llegar a un resultado significativo para las estadísticas. ¿Qué sucede cuando se toman 2000 UI de vitamina D por día? La permeabilidad intestinal siguió empeorando en el grupo placebo, pero pareció estabilizarse en el grupo que tomaba vitamina D. Sin embargo, aparentemente, la inflamación disminuyó de manera significativa solo en las personas que alcanzaron niveles en sangre de más de 75 nanomoles por litro. Y, de hecho, si a los pacientes con la enfermedad de Crohn se les comienza a administrar 1000 UI de vitamina D por día, y luego se aumenta la dosis hasta alcanzar el nivel esperado en sangre, es posible experimentar una mejora significativa en la calidad de vida, acompañada de un descenso importante en la actividad de la enfermedad, tal como puedes ver en el minuto 2:19 de mi video. Un índice menor de 150 se considera remisión, por lo que “la mayoría de los pacientes logró una remisión”, con mejoras en la actividad de la enfermedad. Esto les sucedió a todas las personas que participaron en el estudio, menos una. Esto sugiere que los pacientes con enfermedad de Crohn se beneficiarían de tomar 5000 UI de vitamina D por día, aunque esa cifra es diez veces mayor que el aporte nutricional recomendado. ¿Por qué tanto? Porque es lo que se necesitaría tomar para alcanzar los niveles de vitamina D normales para nuestra especie, es decir, los niveles que uno obtendría corriendo semidesnudo por África, como hicimos por millones de años.

Esto es una aproximación al contenido de audio del vídeo. Para ver los gráficos, imágenes y citas a las que el Dr. Greger puede estar refiriéndose, ver el vídeo arriba. Traducción y edición de Rosana Battagliotti y Tamara Amor.

Por favor, considera ofrecerte voluntario para ayudar a la web.

Imagen gracias a Meditations a través de pixabay. La imagen ha sido modificada.

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), “una afección inflamatoria crónica del intestino que provoca dolor abdominal, diarrea, y pérdida de peso”, abarca la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Cuando se comparan gemelos idénticos, la mayoría de las veces se observa que, aunque tienen los mismos genes, si uno de los gemelos tiene EII, el otro no. Por lo tanto, tiene que haber otros factores desencadentantes importantes que no son genéticos. ¿Cuáles podrían ser?

Hay estudios que nos dan una pista. ¿Por qué las personas que viven en el sur de Estados Unidos presentan índices de EII más bajos que aquellas que viven en el norte? Tal vez sea porque los sureños reciben más luz solar, lo que implica más vitamina D y quizás, también, menos inflamación.

Ahora bien, las personas con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa que presentan niveles bajos de vitamina D, ¿tienen cuadros peores de la enfermedad? Parece que sí. No solo hay un mayor riesgo de hospitalización y de tener que someterse a una cirugía, sino que, además, para aquellos que normalizan sus niveles de vitamina D, también se reducen las probabilidades de sufrir una recaída. Sin embargo, no es que niveles mayores de vitamina D conducen a un mejor cuadro de la enfermedad de Crohn, sino que un mejor control de la enfermedad lleva a tener niveles más altos de vitamina D. De hecho, puede ser que la persona se sienta tan bien, que pasa más tiempo fuera, lo que “aumenta la actividad física y la exposición al sol al aire libre”. No sabemos si es causa y efecto, a menos que lo pongamos a prueba.

En el primer estudio piloto se probaron 1000 unidades de vitamina D por día, y no se observaron cambios en el índice de actividad de la enfermedad de Crohn. Sin embargo, a las seis semanas, pudo haber ocurrido un pequeño aumento en el índice de calidad de vida de EII, pero incluso eso desapareció para el final del año, por lo que los resultados fueron, en general, bastante decepcionantes. Quizás los investigadores no usaron suficiente vitamina D. ¿Qué pasaría si se usaran 1200 IU por día? Con esos niveles, el índice de recaída disminuía a la mitad, como se puede ver en el minuto 1:45 de mi video, aunque, en el estudio, hubo muy pocos participantes como para llegar a un resultado significativo para las estadísticas. ¿Qué sucede cuando se toman 2000 UI de vitamina D por día? La permeabilidad intestinal siguió empeorando en el grupo placebo, pero pareció estabilizarse en el grupo que tomaba vitamina D. Sin embargo, aparentemente, la inflamación disminuyó de manera significativa solo en las personas que alcanzaron niveles en sangre de más de 75 nanomoles por litro. Y, de hecho, si a los pacientes con la enfermedad de Crohn se les comienza a administrar 1000 UI de vitamina D por día, y luego se aumenta la dosis hasta alcanzar el nivel esperado en sangre, es posible experimentar una mejora significativa en la calidad de vida, acompañada de un descenso importante en la actividad de la enfermedad, tal como puedes ver en el minuto 2:19 de mi video. Un índice menor de 150 se considera remisión, por lo que “la mayoría de los pacientes logró una remisión”, con mejoras en la actividad de la enfermedad. Esto les sucedió a todas las personas que participaron en el estudio, menos una. Esto sugiere que los pacientes con enfermedad de Crohn se beneficiarían de tomar 5000 UI de vitamina D por día, aunque esa cifra es diez veces mayor que el aporte nutricional recomendado. ¿Por qué tanto? Porque es lo que se necesitaría tomar para alcanzar los niveles de vitamina D normales para nuestra especie, es decir, los niveles que uno obtendría corriendo semidesnudo por África, como hicimos por millones de años.

Esto es una aproximación al contenido de audio del vídeo. Para ver los gráficos, imágenes y citas a las que el Dr. Greger puede estar refiriéndose, ver el vídeo arriba. Traducción y edición de Rosana Battagliotti y Tamara Amor.

Por favor, considera ofrecerte voluntario para ayudar a la web.

Imagen gracias a Meditations a través de pixabay. La imagen ha sido modificada.

Comment Etiquette

On NutritionFacts.org, you'll find a vibrant community of nutrition enthusiasts, health professionals, and many knowledgeable users seeking to discover the healthiest diet to eat for themselves and their families. As always, our goal is to foster conversations that are insightful, engaging, and most of all, helpful – from the nutrition beginners to the experts in our community.

To do this we need your help, so here are some basic guidelines to get you started.

The Short List

To help maintain and foster a welcoming atmosphere in our comments, please refrain from rude comments, name-calling, and responding to posts that break the rules (see our full Community Guidelines for more details). We will remove any posts in violation of our rules when we see it, which will, unfortunately, include any nicer comments that may have been made in response.

Be respectful and help out our staff and volunteer health supporters by actively not replying to comments that are breaking the rules. Instead, please flag or report them by submitting a ticket to our help desk. NutritionFacts.org is made up of an incredible staff and many dedicated volunteers that work hard to ensure that the comments section runs smoothly and we spend a great deal of time reading comments from our community members.

Have a correction or suggestion for video or blog? Please contact us to let us know. Submitting a correction this way will result in a quicker fix than commenting on a thread with a suggestion or correction.

View the Full Community Guidelines

Deja una respuesta

Tu correo electrónico no se publicará Los campos obligatorios están marcados *

Pin It en Pinterest

Share This