Plomo en los suplementos de calcio

Plomo en los suplementos de calcio
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¿Tienen el citrato de calcio y el carbonato de calcio tanto plomo como los suplementos de calcio derivados de la dolomita y de los huesos de animales? 

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción de este contenido ha sido realizada por Elisabel Gómez, voluntaria activa en NutritionFacts.org.

Como recordarás, ya he hablado acerca de la función que tienen los suplementos de calcio a la hora de reducir la exposición al plomo durante el embarazo y la lactancia, pero eso es si suponemos que los suplementos no están contaminados. ¿Suplementos con plomo? 

Todo comenzó con un caso clínico extraordinario publicado en 1977 y titulado “Alimentos saludables contaminados con plomo”. Como explico en mi video Plomo en los suplementos de calcio, un médico recetó un suplemento alimenticio a una joven que sufría de menstruaciones muy dolorosas. Pero no a cualquier joven. Se trataba de la estrella de cine y televisión Allison Hayes, famosa por sus interpretaciones en películas como El ataque de la mujer de 50 pies. Y no era cualquier médico, sino el mismísimo Dr. Henry Bieler, “el médico de las estrellas”, que les decía a sus pacientes que se olvidaran de fármacos tóxicos. “La comida es la mejor medicina”, como puedes ver en un anuncio en el minuto 0:44 de mi video. En este caso, se trataba de un suplemento de calcio derivado de hueso de caballo. Se lo tomó a diario, pero se puso más enferma y débil. Para 1967 tuvo que dejar su carrera como actriz, ya que no podía caminar sin la ayuda de un bastón. Hayes vio a muchos médicos (22 en total) pero fue en vano. Ella misma dijo que había llegado a la conclusión de que solo tenía tres opciones: “(1) suicidarme, (2) ir a un psiquiatra e intentar aprender a vivir con el dolor o (3) encontrar la respuesta por mí misma”. 

Pidió a unos amigos que la llevaran a una biblioteca médica. Para ese entonces, ya no podía caminar y tenían que llevarla en brazos. Día tras día, se sentaba en el suelo de la biblioteca y, por fin, dio con un libro sobre toxicología industrial que describía lo que viene a ser un caso típico de intoxicación por plomo. Pagó para que analizaran el suplemento de calcio que estaba tomando y, de hecho, estaba repleto de plomo. Al principio se sintió aliviada. “Luego me invadió la ira”. Todos los médicos la habían tomado por histérica y al final fue ella la que tuvo que tomar las riendas de su caso y educar a los médicos. 

Lo positivo fue que, en una carta, la FDA estadounidense (Administración de Medicamentos y Alimentos, por sus siglas en inglés) dio crédito a “la intrépida actriz por ser un ‘estímulo clave'” en dar comienzo a los planes que llevó a cabo esta agencia para regular la presencia de metales pesados en alimentos y suplementos. Por desgracia, la carta llegó después de que Hayes muriera de leucemia, que podría haberse desencadenado como consecuencia de la intoxicación por plomo o las más de 300 radiografías a las que se sometió por culpa de esos “22 médicos frustrados”. 

Es lógico pensar que la industria de los suplementos rectificaría su error. Pero “no es realista esperar que la industria de los ‘alimentos saludables’ y del ‘bienestar’ vaya a dejar de promocionar encarecidamente estos productos de forma unilateral”, es decir, por sí sola.  

Hay que preguntarse de dónde procedía el plomo de los suplementos que tomó Hayes. Recuerda que el suplemento de calcio que tomaba estaba hecho a partir de hueso de caballo. El plomo se almacena en nuestros huesos, por lo que, al tomar suplementos hechos a partir de hueso, nos estamos exponiendo al plomo. En ese caso, ¿podría ser que ese suplemento de calcio fuera tan solo la “punta del iceberg”? Al principio se pensó que podría proceder de los suplementos hechos a partir de hueso y dolomita, un mineral que puede estar contaminado con plomo, pero se descubrió que el carbonato de calcio (calcio proveniente de la concha de ostra o quelato de calcio) tenía concentraciones de plomo comparables a las de los huesos de animales, como puedes ver en el minuto 2:56 de mi video. Esto llevó a que se analizara de manera exhaustiva el contenido en plomo de más de 70 marcas de suplementos de calcio.  Como puedes ver en el minuto 3:09 de mi video, las concentraciones de plomo “variaban de 300 maneras distintas”, y algunas eran dos, tres o incluso cuatro veces superior a la cantidad que un niño puede tolerar en un día. Más de la mitad de los suplementos más comunes, “provenientes de fuentes naturales”, como los que contienen concha de ostra, tenían concentraciones de plomo superiores a la cantidad máxima recomendada para niños. 

En un estudio posterior se confirmó que la mayoría de los suplementos de calcio provenientes de fuentes naturales excedían al menos la mayor parte de los estándares de plomo más estrictos, pero las concentraciones tan solo excedían en unos 8 microgramos, mientras que algunos de los que provenían de fuentes sintéticas tenían una cantidad tres veces mayor, como puedes ver en el minuto 3:27 de mi video

Se llevó a cabo un pequeño estudio en humanos sobre el citrato de calcio, en el que se realizaban biopsias en el hueso antes y después de 5 años de tomar los suplementos. Como puedes ver en el minuto 3:49 de mi video, no hubo cambio alguno en el grupo de referencia, como era de esperar, y tan solo se dio un aumento insignificante en el grupo del citrato de calcio. Sin embargo, “no podemos asumir que una marca en concreto es segura de manera uniforme, porque algunos de sus productos podrían tener concentraciones altas de plomo y, en otros, estas concentraciones podrían ser bajas”. ¿Qué quiere decir esto? “Los pacientes y los consumidores no deberían dar por hecho que los suplementos tienen concentraciones aceptables de plomo tan solo por ser de una marca en particular o por estar reconocidas por empresas farmacéuticas”, es decir, no hay garantía, aunque conozcamos y confiemos en el fabricante.  

Pero sí hay una buena noticia. Tras décadas de preocupación, las concentraciones de plomo en los suplementos de calcio han disminuido. De hecho, han bajado tanto que, si tomamos un suplemento de calcio con una contaminación promedio de plomo, apenas veríamos cambios en las concentraciones de plomo en la sangre. Por lo tanto, estos hallazgos acerca de la contaminación por plomo en suplementos deberían ser motivo de celebración, y no una señal de alarma, o eso dicen los asesores de los fabricantes de suplementos de calcio. 

Qué historia tan increíble, y tan increíblemente triste. 

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción de este contenido ha sido realizada por Elisabel Gómez, voluntaria activa en NutritionFacts.org.

Como recordarás, ya he hablado acerca de la función que tienen los suplementos de calcio a la hora de reducir la exposición al plomo durante el embarazo y la lactancia, pero eso es si suponemos que los suplementos no están contaminados. ¿Suplementos con plomo? 

Todo comenzó con un caso clínico extraordinario publicado en 1977 y titulado “Alimentos saludables contaminados con plomo”. Como explico en mi video Plomo en los suplementos de calcio, un médico recetó un suplemento alimenticio a una joven que sufría de menstruaciones muy dolorosas. Pero no a cualquier joven. Se trataba de la estrella de cine y televisión Allison Hayes, famosa por sus interpretaciones en películas como El ataque de la mujer de 50 pies. Y no era cualquier médico, sino el mismísimo Dr. Henry Bieler, “el médico de las estrellas”, que les decía a sus pacientes que se olvidaran de fármacos tóxicos. “La comida es la mejor medicina”, como puedes ver en un anuncio en el minuto 0:44 de mi video. En este caso, se trataba de un suplemento de calcio derivado de hueso de caballo. Se lo tomó a diario, pero se puso más enferma y débil. Para 1967 tuvo que dejar su carrera como actriz, ya que no podía caminar sin la ayuda de un bastón. Hayes vio a muchos médicos (22 en total) pero fue en vano. Ella misma dijo que había llegado a la conclusión de que solo tenía tres opciones: “(1) suicidarme, (2) ir a un psiquiatra e intentar aprender a vivir con el dolor o (3) encontrar la respuesta por mí misma”. 

Pidió a unos amigos que la llevaran a una biblioteca médica. Para ese entonces, ya no podía caminar y tenían que llevarla en brazos. Día tras día, se sentaba en el suelo de la biblioteca y, por fin, dio con un libro sobre toxicología industrial que describía lo que viene a ser un caso típico de intoxicación por plomo. Pagó para que analizaran el suplemento de calcio que estaba tomando y, de hecho, estaba repleto de plomo. Al principio se sintió aliviada. “Luego me invadió la ira”. Todos los médicos la habían tomado por histérica y al final fue ella la que tuvo que tomar las riendas de su caso y educar a los médicos. 

Lo positivo fue que, en una carta, la FDA estadounidense (Administración de Medicamentos y Alimentos, por sus siglas en inglés) dio crédito a “la intrépida actriz por ser un ‘estímulo clave'” en dar comienzo a los planes que llevó a cabo esta agencia para regular la presencia de metales pesados en alimentos y suplementos. Por desgracia, la carta llegó después de que Hayes muriera de leucemia, que podría haberse desencadenado como consecuencia de la intoxicación por plomo o las más de 300 radiografías a las que se sometió por culpa de esos “22 médicos frustrados”. 

Es lógico pensar que la industria de los suplementos rectificaría su error. Pero “no es realista esperar que la industria de los ‘alimentos saludables’ y del ‘bienestar’ vaya a dejar de promocionar encarecidamente estos productos de forma unilateral”, es decir, por sí sola.  

Hay que preguntarse de dónde procedía el plomo de los suplementos que tomó Hayes. Recuerda que el suplemento de calcio que tomaba estaba hecho a partir de hueso de caballo. El plomo se almacena en nuestros huesos, por lo que, al tomar suplementos hechos a partir de hueso, nos estamos exponiendo al plomo. En ese caso, ¿podría ser que ese suplemento de calcio fuera tan solo la “punta del iceberg”? Al principio se pensó que podría proceder de los suplementos hechos a partir de hueso y dolomita, un mineral que puede estar contaminado con plomo, pero se descubrió que el carbonato de calcio (calcio proveniente de la concha de ostra o quelato de calcio) tenía concentraciones de plomo comparables a las de los huesos de animales, como puedes ver en el minuto 2:56 de mi video. Esto llevó a que se analizara de manera exhaustiva el contenido en plomo de más de 70 marcas de suplementos de calcio.  Como puedes ver en el minuto 3:09 de mi video, las concentraciones de plomo “variaban de 300 maneras distintas”, y algunas eran dos, tres o incluso cuatro veces superior a la cantidad que un niño puede tolerar en un día. Más de la mitad de los suplementos más comunes, “provenientes de fuentes naturales”, como los que contienen concha de ostra, tenían concentraciones de plomo superiores a la cantidad máxima recomendada para niños. 

En un estudio posterior se confirmó que la mayoría de los suplementos de calcio provenientes de fuentes naturales excedían al menos la mayor parte de los estándares de plomo más estrictos, pero las concentraciones tan solo excedían en unos 8 microgramos, mientras que algunos de los que provenían de fuentes sintéticas tenían una cantidad tres veces mayor, como puedes ver en el minuto 3:27 de mi video

Se llevó a cabo un pequeño estudio en humanos sobre el citrato de calcio, en el que se realizaban biopsias en el hueso antes y después de 5 años de tomar los suplementos. Como puedes ver en el minuto 3:49 de mi video, no hubo cambio alguno en el grupo de referencia, como era de esperar, y tan solo se dio un aumento insignificante en el grupo del citrato de calcio. Sin embargo, “no podemos asumir que una marca en concreto es segura de manera uniforme, porque algunos de sus productos podrían tener concentraciones altas de plomo y, en otros, estas concentraciones podrían ser bajas”. ¿Qué quiere decir esto? “Los pacientes y los consumidores no deberían dar por hecho que los suplementos tienen concentraciones aceptables de plomo tan solo por ser de una marca en particular o por estar reconocidas por empresas farmacéuticas”, es decir, no hay garantía, aunque conozcamos y confiemos en el fabricante.  

Pero sí hay una buena noticia. Tras décadas de preocupación, las concentraciones de plomo en los suplementos de calcio han disminuido. De hecho, han bajado tanto que, si tomamos un suplemento de calcio con una contaminación promedio de plomo, apenas veríamos cambios en las concentraciones de plomo en la sangre. Por lo tanto, estos hallazgos acerca de la contaminación por plomo en suplementos deberían ser motivo de celebración, y no una señal de alarma, o eso dicen los asesores de los fabricantes de suplementos de calcio. 

Qué historia tan increíble, y tan increíblemente triste. 

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Gráficos de Avocado Video

Nota del Doctor

El video que menciono es ¿Deberían las embarazadas tomar suplementos de calcio para disminuir sus niveles de plomo?.

Aunque los suplementos no estuvieran contaminados, ¿Son seguros los suplementos de calcio?¿Son efectivos los suplementos de calcio?.

¿Y las fuentes lácteas de calcio? No te pierdas ¿Es buena la leche para nuestros huesos?.

También tengo muchos más videos sobre el plomo en su página temática.

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