¿Cómo saber si el colesterol provoca enfermedades cardíacas?

¿Cómo saber si el colesterol provoca enfermedades cardíacas?
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¿Qué pasaría si a los bebés recién nacidos se les asignara al azar una vida con un nivel de colesterol bajo? ¡Ya lo hizo la naturaleza por nosotros! En este video voy a explicar el concepto de aleatorización mendeliana.

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Rosana Battagliotti. 

“Se sabe que la arteriosclerosis coronaria es una enfermedad progresiva y crónica que comienza en etapas tempranas de la vida y avanza lentamente a lo largo de varias décadas” antes de que aparezcan síntomas. Sin embargo, la edad promedio de los sujetos que participan en ensayos clínicos con fármacos para bajar el colesterol es de 63 años. Por lo tanto, esas personas ya han pasado toda una vida con colesterol LDL en sangre. No sorprende que, en general, las terapias con fármacos reduzcan las enfermedades cardiovasculares solo entre un 20 y 30 por ciento.

Ya sabemos que el LDL, también llamado colesterol malo, desempeña un “un papel fundamental” en el “inicio, desarrollo, y avance” de nuestra principal causa de muerte. De hecho, más de 100 estudios prospectivos realizados con más de un millón de personas han demostrado que las personas con niveles de LDL altos tienen también un nivel de riesgo mayor.

“Por lo tanto, parece razonable asumir que si empezar a reducir los niveles de [colesterol] LDL-C en etapas tardías de la vida puede ralentizar el avance de la placa arteriosclerótica avanzada, entonces el mantener bajos los niveles de LDL-C desde etapas más tempranas” podría evitar que las arterias se taponen. Es, sin dudas, una suposición lógica, pero no nos quedemos con suposiciones.

“Sería poco ético realizar un ensayo clínico controlado en el que adultos jóvenes con niveles elevados de colesterol recibieran tratamiento, o no, durante toda su vida”. De la misma manera, no podríamos realizar un estudio en el que la mitad de los adultos jóvenes tuvieran que empezar a fumar para comprobar que fumar realmente causa cáncer de pulmón. Y aquí es que entran en escena los estudios observacionales. Podemos observar a gente que ya es fumadora y comparar sus índices de enfermedad con los de los que no fuman.

Hace unos 40 años, el presidente de la American Heart Association (AHA) trató de argumentar que deberíamos dejar de fumar, aun cuando no había ensayos clínicos controlados aleatorizados. Puedes ver una copia del discurso del “Discurso presidencial” titulado “The Case for Prevention of Coronary Heart Disease” en las 47as Jornadas Científicas de la AHA en el minuto 1:34 de mi video. Las personas que fuman tienen más probabilidades de sufrir un infarto; cuanto más se fuma, mayor es el riesgo. Cuando dejamos de fumar, el riesgo disminuye. Lo mismo sucede con el colesterol alto.

Por un período de hasta 34 años, se hizo un seguimiento de hombres jóvenes de entre 18 y 39 años, y lo que se descubrió fue que, incluso cuando eran jóvenes, sus niveles de colesterol predecían las probabilidades a largo plazo de cardiopatías y muerte. Los hombres de entre 20 y 40 años que tienen un nivel de colesterol por debajo de 200 tienen una “expectativa de vida estimada significativamente mayor” (de 4 a 9 años más) que aquellos con niveles por encima de 240.

“Sin embargo, la evidencia en base a estudios observacionales [es] vulnerable a [factores] que pueden crear confusión”. Tener una dieta basada en plantas lo suficiente como para disminuir los niveles de colesterol por debajo del promedio, por ejemplo, puede darnos más años de vida independientemente de cuáles sean nuestros niveles de colesterol. Lo ideal sería hacer un estudio controlado aleatorizado a largo plazo.

Puede que la naturaleza nos haya ayudado en este caso. Todos nosotros, en el momento de la concepción, recibimos una variedad aleatoria de genes de nuestra madre y nuestro padre, y algunos de esos genes pueden afectar nuestros niveles de colesterol. Al igual que hay mutaciones genéticas raras que dan como resultado niveles de colesterol mucho más altos de lo normal, hay mutaciones genéticas raras que hacen que uno tenga niveles de colesterol mucho más bajos de lo normal. Esto “ofrece un sistema ideal para evaluar las consecuencias de tener niveles bajos de colesterol LDL independientemente de otros factores que podrían modificar el avance de la enfermedad”, como la dieta o el estilo de vida.

Puedes ver más sobre esto a partir del minuto 3:14 de mi video. Aproximadamente 1 de cada 40 afroamericanos tienen una mutación que disminuye sus niveles de colesterol LDL de alrededor de 130 para abajo, hacia niveles más óptimos. Ahora bien, este grupo no necesitó tener una dieta saludable para lograr esa disminución. Está en sus genes. Más de la mitad de ellos tenían presión arterial alta, y en el grupo había muchos fumadores y diabéticos. Sin embargo, incluso los que tenían niveles bajos de LDL por causas genéticas experimentaban una reducción significativa en la incidencia de cardiopatías coronarias, aun si estaban sujetos a los otros factores de riesgo. ¿Cuán significativa fue la disminución? ¿Cuánto más bajo el índice de cardiopatías? Las enfermedades cardíacas disminuyeron en un 88 %, una cifra increíble.

La conclusión más asombrosa fue que el riesgo de padecer cardiopatías se redujo, en esas personas, más del 80 %, mientras que la misma disminución de entre 20 y 40 puntos en el LDL lograda con fármacos reduce el riesgo solo alrededor de un 30 %. Tiene sentido, ya que las personas con la mutación tuvieron niveles bajos de colesterol toda su vida. No es que empezaron a tomar pastillas a los 60 años y nada más.

“La magnitud del efecto que tiene estar expuesto a largo plazo a concentraciones bajas de [colesterol] LDL-C, según lo observado en todos estos estudios, representa una reducción tres veces mayor del riesgo de cardiopatías coronarias”, en comparación con los tratamientos con fármacos comenzados más adelante en la vida (para mis amigos más frikis, fíjense en el valor p que se muestra en el minuto 4:30 del video. ¡Tendríamos que hacer millones de millones de estudios para obtener esos resultados de casualidad!)

“Por lo tanto, una estrategia de prevención primaria que ayude a que los niveles de [colesterol] LDL se mantengan lo más bajos posible, que se comience a aplicar lo antes posible en la vida y que mantenga esos niveles bajos de [colesterol] LDL durante toda la vida tiene el potencial para reducir de forma dramática el riesgo de padecer cardiopatías coronarias”.

Por favor considera ser voluntario para ayudar en nuestro sitio web.

Crédito de imagen: Marty Gabel vía flickr. La imagen ha sido modificada.

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Rosana Battagliotti. 

“Se sabe que la arteriosclerosis coronaria es una enfermedad progresiva y crónica que comienza en etapas tempranas de la vida y avanza lentamente a lo largo de varias décadas” antes de que aparezcan síntomas. Sin embargo, la edad promedio de los sujetos que participan en ensayos clínicos con fármacos para bajar el colesterol es de 63 años. Por lo tanto, esas personas ya han pasado toda una vida con colesterol LDL en sangre. No sorprende que, en general, las terapias con fármacos reduzcan las enfermedades cardiovasculares solo entre un 20 y 30 por ciento.

Ya sabemos que el LDL, también llamado colesterol malo, desempeña un “un papel fundamental” en el “inicio, desarrollo, y avance” de nuestra principal causa de muerte. De hecho, más de 100 estudios prospectivos realizados con más de un millón de personas han demostrado que las personas con niveles de LDL altos tienen también un nivel de riesgo mayor.

“Por lo tanto, parece razonable asumir que si empezar a reducir los niveles de [colesterol] LDL-C en etapas tardías de la vida puede ralentizar el avance de la placa arteriosclerótica avanzada, entonces el mantener bajos los niveles de LDL-C desde etapas más tempranas” podría evitar que las arterias se taponen. Es, sin dudas, una suposición lógica, pero no nos quedemos con suposiciones.

“Sería poco ético realizar un ensayo clínico controlado en el que adultos jóvenes con niveles elevados de colesterol recibieran tratamiento, o no, durante toda su vida”. De la misma manera, no podríamos realizar un estudio en el que la mitad de los adultos jóvenes tuvieran que empezar a fumar para comprobar que fumar realmente causa cáncer de pulmón. Y aquí es que entran en escena los estudios observacionales. Podemos observar a gente que ya es fumadora y comparar sus índices de enfermedad con los de los que no fuman.

Hace unos 40 años, el presidente de la American Heart Association (AHA) trató de argumentar que deberíamos dejar de fumar, aun cuando no había ensayos clínicos controlados aleatorizados. Puedes ver una copia del discurso del “Discurso presidencial” titulado “The Case for Prevention of Coronary Heart Disease” en las 47as Jornadas Científicas de la AHA en el minuto 1:34 de mi video. Las personas que fuman tienen más probabilidades de sufrir un infarto; cuanto más se fuma, mayor es el riesgo. Cuando dejamos de fumar, el riesgo disminuye. Lo mismo sucede con el colesterol alto.

Por un período de hasta 34 años, se hizo un seguimiento de hombres jóvenes de entre 18 y 39 años, y lo que se descubrió fue que, incluso cuando eran jóvenes, sus niveles de colesterol predecían las probabilidades a largo plazo de cardiopatías y muerte. Los hombres de entre 20 y 40 años que tienen un nivel de colesterol por debajo de 200 tienen una “expectativa de vida estimada significativamente mayor” (de 4 a 9 años más) que aquellos con niveles por encima de 240.

“Sin embargo, la evidencia en base a estudios observacionales [es] vulnerable a [factores] que pueden crear confusión”. Tener una dieta basada en plantas lo suficiente como para disminuir los niveles de colesterol por debajo del promedio, por ejemplo, puede darnos más años de vida independientemente de cuáles sean nuestros niveles de colesterol. Lo ideal sería hacer un estudio controlado aleatorizado a largo plazo.

Puede que la naturaleza nos haya ayudado en este caso. Todos nosotros, en el momento de la concepción, recibimos una variedad aleatoria de genes de nuestra madre y nuestro padre, y algunos de esos genes pueden afectar nuestros niveles de colesterol. Al igual que hay mutaciones genéticas raras que dan como resultado niveles de colesterol mucho más altos de lo normal, hay mutaciones genéticas raras que hacen que uno tenga niveles de colesterol mucho más bajos de lo normal. Esto “ofrece un sistema ideal para evaluar las consecuencias de tener niveles bajos de colesterol LDL independientemente de otros factores que podrían modificar el avance de la enfermedad”, como la dieta o el estilo de vida.

Puedes ver más sobre esto a partir del minuto 3:14 de mi video. Aproximadamente 1 de cada 40 afroamericanos tienen una mutación que disminuye sus niveles de colesterol LDL de alrededor de 130 para abajo, hacia niveles más óptimos. Ahora bien, este grupo no necesitó tener una dieta saludable para lograr esa disminución. Está en sus genes. Más de la mitad de ellos tenían presión arterial alta, y en el grupo había muchos fumadores y diabéticos. Sin embargo, incluso los que tenían niveles bajos de LDL por causas genéticas experimentaban una reducción significativa en la incidencia de cardiopatías coronarias, aun si estaban sujetos a los otros factores de riesgo. ¿Cuán significativa fue la disminución? ¿Cuánto más bajo el índice de cardiopatías? Las enfermedades cardíacas disminuyeron en un 88 %, una cifra increíble.

La conclusión más asombrosa fue que el riesgo de padecer cardiopatías se redujo, en esas personas, más del 80 %, mientras que la misma disminución de entre 20 y 40 puntos en el LDL lograda con fármacos reduce el riesgo solo alrededor de un 30 %. Tiene sentido, ya que las personas con la mutación tuvieron niveles bajos de colesterol toda su vida. No es que empezaron a tomar pastillas a los 60 años y nada más.

“La magnitud del efecto que tiene estar expuesto a largo plazo a concentraciones bajas de [colesterol] LDL-C, según lo observado en todos estos estudios, representa una reducción tres veces mayor del riesgo de cardiopatías coronarias”, en comparación con los tratamientos con fármacos comenzados más adelante en la vida (para mis amigos más frikis, fíjense en el valor p que se muestra en el minuto 4:30 del video. ¡Tendríamos que hacer millones de millones de estudios para obtener esos resultados de casualidad!)

“Por lo tanto, una estrategia de prevención primaria que ayude a que los niveles de [colesterol] LDL se mantengan lo más bajos posible, que se comience a aplicar lo antes posible en la vida y que mantenga esos niveles bajos de [colesterol] LDL durante toda la vida tiene el potencial para reducir de forma dramática el riesgo de padecer cardiopatías coronarias”.

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Crédito de imagen: Marty Gabel vía flickr. La imagen ha sido modificada.

Nota del Doctor

Si no sabes cuál es tu nivel de colesterol, deberías hacer que te lo revisen, incluso en la niñez. Consulta mi video ¿Se debería revisar el nivel de colesterol en los niños? para obtener más información.

¿Qué sucede si ya te hicieron estudios y tu médico te dice que no te preocupes porque tu colesterol es “normal”? Tener un nivel “normal” de colesterol en una sociedad en la que es normal morir de un infarto (la principal causa de muerte de hombres y mujeres) en realidad no es tan bueno. Consulta mi video Cuando bajo riesgo significa alto riesgo.

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