Las dietas bajas en carbohidratos y el flujo de sangre coronario

Las dietas bajas en carbohidratos y el flujo de sangre coronario
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El flujo de sangre dentro de los corazones de las personas con dietas bajas en carbohidratos fue comparado con aquellas que tenían dietas a base de plantas.

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Las personas que siguen dietas bajas en carbohidratos puede que no ven un aumento en sus niveles de colesterol. ¿Cómo es eso posible? Porque la pérdida de peso puede bajar nuestro colesterol, independientemente de cómo perdamos el peso. Podrías seguir una dieta a base de pastelitos rellenos de crema y bajar tu colesterol si no fueras capaz de comerte la docena diaria necesaria para mantener tu peso. Por eso una buena adicción a la cocaína puede reducir el colesterol. La quimioterapia puede bajar el colesterol como una roca. La tuberculosis puede hacer maravillas en la línea de la cintura. Cualquier cosa que elimina nuestro peso puede bajar el colesterol. Pero el objetivo no es encajar en un ataúd más delgado. La razón por la que nos preocupamos por factores de riesgo cardiovascular como el colesterol es porque nos preocupa el riesgo cardiovascular, la salud de nuestras arterias.

Pues bien, ahora tenemos estudios que han medido el impacto de las dietas bajas en carbohidratos en las arterias directamente, y una revisión de todos los mejores estudios realizados hasta la fecha encontró que las dietas bajas en carbohidratos alteran la función arterial, como se evidencia por una disminución en la dilatación mediada por el flujo, es decir, las dietas bajas en carbohidratos paralizan efectivamente las arterias de las personas. Y, desde que se publicó el meta-análisis, otro estudio encontró lo mismo. Un patrón de dieta caracterizado por la alta proteína y grasa, pero bajo en carbohidratos, se “asoció con una función pobre de las pequeñas arterias periféricas”, de nuevo midiendo el flujo sanguíneo en las extremidades de las personas. La circulación periférica es genial, pero, ¿qué pasa con la circulación en las arterias coronarias que alimentan nuestro corazón?
 
Sólo ha habido un estudio  midiendo el flujo sanguíneo real a los músculos del corazón de las personas que comen dietas bajas en carbohidratos, y eso es todo. El Dr. Richard Fleming, un cardiólogo nuclear consumado, inscribió a 26 personas en un estudio exhaustivo sobre los efectos de la dieta en la función cardíaca utilizando lo último en tecnología de imagen nuclear, los llamados escáneres SPECT, lo que le permitió medir directamente el flujo de sangre dentro de las arterias coronarias.
 
Después, los puso en una dieta vegetariana saludable a todos, y un año después se repitieron los análisis. Para entonces, sin embargo, 10 de los pacientes se habían pasado a la moda de las dietas bajas en carbohidratos. Al principio, apuesto que estaba molesto, pero seguramente pronto se dio cuenta de que tenía delante una oportunidad de investigación sin precedentes. Aquí tenía un escaneo extenso de 10 personas con una dieta baja en carbohidratos, y 16 con una dieta saludable rica en carbohidratos. ¿Cómo estarían sus corazones al final del año? Podemos hablar de todos los factores de riesgo que queramos, pero en comparación con el grupo a base de vegetales, ¿mejoró la enfermedad coronaria de los pacientes en las dietas similares a la Atkins? ¿Empeoró? ¿O permaneció igual?
 
Aquellos que no se desviaron de la dieta vegetariana mostraron una reversión de su enfermedad cardíaca, como se esperaba. Sus arterias parcialmente obstruidas literalmente se limpiaron. Tenían un 20% menos de placa aterosclerótica en las arterias a finales del año, comparado con el comiezo. ¿Qué pasó con los que abandonaron la dieta del tratamiento, y cambiaron a la dieta baja en carbohidratos? Su condición empeoró significativamente. De 40 a 50% más de obstrucción en las arterias al final del año. Gracias a la amable generosidad del Dr. Fleming, podemos ver los cambios reales en el flujo de sangre por nosotros mismos.
 
Estas son algunas imágenes representativas de los escáneres del corazón. El amarillo, y particularmente el rojo, representan el flujo sanguíneo a través de las arterias coronarias hacía el músculo del corazón. Este paciente estuvo en una dieta basada en vegetales y sus arterias se abrieron inmediatamente, aumentando el flujo sanguíneo. Esta persona, sin embargo, comenzó con buen flujo sanguíneo, pero después de un año de una dieta baja en carbohidratos,  obstruyó significativamente su flujo sanguíneo arterial.
 
Así que esta es la mejor ciencia hasta la fecha, lo que demuestra la amenaza de dietas bajas en carbohidratos, no sólo midiendo los factores de riesgo, sino el flujo de sangre real en el corazón de gente con dietas diferentes. Por supuesto, la razón por la que nos preocupamos por el flujo sanguíneo cardiaco es que no queremos morir, y un meta-análisis fue publicado recientemente que por fin midió el criterio de valoración definitivo, la muerte, y las “dietas bajas en carbohidratos se asociaron con un riesgo significativamente mayor de mortalidad general”, que quiere decir que los que siguen una dieta baja en carbohidratos viven una vida significativamente más corta.
 
Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ver el vídeo más arriba. Esto es solo una aproximación del audio. La traducción y edición de este contenido fue contribuida por Luis Hernández y Adrián Bravo López.
Por favor, considera ayudar como voluntario/a en el sitio web.

 

Imágenes gracias a C-Monster, seagers, y Mykl Roventine vía flickr; Veronidae y Linda Bartlett vía Wikimedia, y la World Lung Foundation.

Las personas que siguen dietas bajas en carbohidratos puede que no ven un aumento en sus niveles de colesterol. ¿Cómo es eso posible? Porque la pérdida de peso puede bajar nuestro colesterol, independientemente de cómo perdamos el peso. Podrías seguir una dieta a base de pastelitos rellenos de crema y bajar tu colesterol si no fueras capaz de comerte la docena diaria necesaria para mantener tu peso. Por eso una buena adicción a la cocaína puede reducir el colesterol. La quimioterapia puede bajar el colesterol como una roca. La tuberculosis puede hacer maravillas en la línea de la cintura. Cualquier cosa que elimina nuestro peso puede bajar el colesterol. Pero el objetivo no es encajar en un ataúd más delgado. La razón por la que nos preocupamos por factores de riesgo cardiovascular como el colesterol es porque nos preocupa el riesgo cardiovascular, la salud de nuestras arterias.

Pues bien, ahora tenemos estudios que han medido el impacto de las dietas bajas en carbohidratos en las arterias directamente, y una revisión de todos los mejores estudios realizados hasta la fecha encontró que las dietas bajas en carbohidratos alteran la función arterial, como se evidencia por una disminución en la dilatación mediada por el flujo, es decir, las dietas bajas en carbohidratos paralizan efectivamente las arterias de las personas. Y, desde que se publicó el meta-análisis, otro estudio encontró lo mismo. Un patrón de dieta caracterizado por la alta proteína y grasa, pero bajo en carbohidratos, se “asoció con una función pobre de las pequeñas arterias periféricas”, de nuevo midiendo el flujo sanguíneo en las extremidades de las personas. La circulación periférica es genial, pero, ¿qué pasa con la circulación en las arterias coronarias que alimentan nuestro corazón?
 
Sólo ha habido un estudio  midiendo el flujo sanguíneo real a los músculos del corazón de las personas que comen dietas bajas en carbohidratos, y eso es todo. El Dr. Richard Fleming, un cardiólogo nuclear consumado, inscribió a 26 personas en un estudio exhaustivo sobre los efectos de la dieta en la función cardíaca utilizando lo último en tecnología de imagen nuclear, los llamados escáneres SPECT, lo que le permitió medir directamente el flujo de sangre dentro de las arterias coronarias.
 
Después, los puso en una dieta vegetariana saludable a todos, y un año después se repitieron los análisis. Para entonces, sin embargo, 10 de los pacientes se habían pasado a la moda de las dietas bajas en carbohidratos. Al principio, apuesto que estaba molesto, pero seguramente pronto se dio cuenta de que tenía delante una oportunidad de investigación sin precedentes. Aquí tenía un escaneo extenso de 10 personas con una dieta baja en carbohidratos, y 16 con una dieta saludable rica en carbohidratos. ¿Cómo estarían sus corazones al final del año? Podemos hablar de todos los factores de riesgo que queramos, pero en comparación con el grupo a base de vegetales, ¿mejoró la enfermedad coronaria de los pacientes en las dietas similares a la Atkins? ¿Empeoró? ¿O permaneció igual?
 
Aquellos que no se desviaron de la dieta vegetariana mostraron una reversión de su enfermedad cardíaca, como se esperaba. Sus arterias parcialmente obstruidas literalmente se limpiaron. Tenían un 20% menos de placa aterosclerótica en las arterias a finales del año, comparado con el comiezo. ¿Qué pasó con los que abandonaron la dieta del tratamiento, y cambiaron a la dieta baja en carbohidratos? Su condición empeoró significativamente. De 40 a 50% más de obstrucción en las arterias al final del año. Gracias a la amable generosidad del Dr. Fleming, podemos ver los cambios reales en el flujo de sangre por nosotros mismos.
 
Estas son algunas imágenes representativas de los escáneres del corazón. El amarillo, y particularmente el rojo, representan el flujo sanguíneo a través de las arterias coronarias hacía el músculo del corazón. Este paciente estuvo en una dieta basada en vegetales y sus arterias se abrieron inmediatamente, aumentando el flujo sanguíneo. Esta persona, sin embargo, comenzó con buen flujo sanguíneo, pero después de un año de una dieta baja en carbohidratos,  obstruyó significativamente su flujo sanguíneo arterial.
 
Así que esta es la mejor ciencia hasta la fecha, lo que demuestra la amenaza de dietas bajas en carbohidratos, no sólo midiendo los factores de riesgo, sino el flujo de sangre real en el corazón de gente con dietas diferentes. Por supuesto, la razón por la que nos preocupamos por el flujo sanguíneo cardiaco es que no queremos morir, y un meta-análisis fue publicado recientemente que por fin midió el criterio de valoración definitivo, la muerte, y las “dietas bajas en carbohidratos se asociaron con un riesgo significativamente mayor de mortalidad general”, que quiere decir que los que siguen una dieta baja en carbohidratos viven una vida significativamente más corta.
 
Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ver el vídeo más arriba. Esto es solo una aproximación del audio. La traducción y edición de este contenido fue contribuida por Luis Hernández y Adrián Bravo López.
Por favor, considera ayudar como voluntario/a en el sitio web.

 

Imágenes gracias a C-Monster, seagers, y Mykl Roventine vía flickr; Veronidae y Linda Bartlett vía Wikimedia, y la World Lung Foundation.

Nota del Doctor

¡La razón por la que tengo pocos videos sobre dietas bajas en carbohidratos es porque ya he escrito todo un libro sobre el tema! Carbophobia (Carbofobia) está ahora disponible completamente gratis en línea en AtkinsExposed.org. Los abogados de Atkins amenazaron con demandarme, lo cual condujo a un intercambio acalorado que reimprimo en la página web.

Sí toqué las dietas bajas en carbohidratos en mi video La dieta Atkins: Problemas para sostenerla, aunque no necesariamente deben ser tan insalubre (ver mi video La dieta Atkins a base de vegetales).

Aquí hay algunos videos recientes que he hecho sobre conquistar nuestro asesino principal:

Si todavía no lo has hecho,  puedes suscribirte a mis videos gratuitamente haciendo click aquí.

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