El papel de los lácteos y el gluten en las aftas

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¿La exclusión de los productos lácteos, los aditivos alimentarios y los cereales que contienen gluten de la dieta ayuda a las personas con aftas recurrentes (úlceras aftosas)?

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción de este contenido ha sido realizada por Tamara Amor, voluntaria activa en NutritionFacts.org.

Las aftas recurrentes son la afección inflamatoria y ulcerativa más común de la boca y afectan a una de cada cinco personas.

Como muestro en mi video, las aftas bucales a veces pueden ser un signo de la enfermedad celíaca, una condición autoinmune poco común provocada por el gluten de la proteína del trigo. Pero ¿qué pasa con los que no tienen la enfermedad celíaca? Hace 37 años, se publicó un informe de un pequeño grupo de pacientes con aftas recurrentes que mejoraron después de eliminar el gluten de su dieta, a pesar de que no tenían celiaquía. Sin un grupo de control, no se puede saber si hubieran mejorado por sí mismos, pero fue un hallazgo interesante que generó el comienzo de más estudios sobre el tema. Dada esa pequeña serie de pacientes, los investigadores decidieron probar una dieta sin gluten en 20 personas con úlceras bucales recurrentes que no tenían la enfermedad celíaca. Cinco de los 20 parecieron mejoraron, pero empeoraron cuando volvieron a ingerir gluten. Sin embargo, no hubo un grupo control.

Además, no era un grupo aleatorio de personas; la razón por la que se habían sometido a biopsias intestinales para descartar la enfermedad celíaca era que tenían otras anomalías, por lo que no se puede extrapolar este estudio para decir que una de cada cinco personas con úlceras bucales puede beneficiarse de la eliminación del gluten. Hubiera sido mejor un desafío ciego. Si eliminas el gluten (o cualquier alimento) y te sientes mejor, quizás te convenzas de que el culpable sea el gluten. Luego, cuando los investigadores te den un trozo de pan, es posible que el solo hecho de pensar que tus úlceras podrían retornar ayude a que regresen.

Es por eso que se realizan desafíos ciegos con gluten para ver si es el verdadero culpable. Por ejemplo, si tomamos a personas que no tienen enfermedad celíaca o alergia al trigo pero afirman ser sensibles al gluten, se puede hacer una prueba para ver si se están engañando a sí mismos al darles al azar una cápsula con gluten o un placebo hecho de almidón de arroz. Entonces, los participantes llevan una dieta sin gluten y se les da una pastilla de gluten, que equivale al contenido de dos piezas de pan, y se ve si empeoran. Como puedes ver en el minuto 2:17 en mi video, solo la idea de tomar algo que pudiera contener gluten, es decir, la pastilla placebo de almidón de arroz, hizo que sus síntomas se dispararan. La razón por la que sabemos que existe esta sensibilidad al gluten no celíaca es que la píldora de gluten real los hizo sentir aún peor. Eso es lo que sucedió en el caso de las aftas bucales: aquellos que pensaban que eran sensibles al gluten tenían más aftas bucales cuando estaban expuestos al gluten real, en lugar del falso.

¿De dónde sacaron la idea en el estudio original de intentar eliminar el gluten? Bueno, en la década de los 60, se informó de que la sangre de pacientes con úlceras bucales graves reaccionaba a ciertas proteínas alimentarias, como el gluten, como se puede ver en mi video en el minuto 3:01, pero la reacción era aún más fuerte con la proteína caseína de la leche. Desde entonces, esto ha sido probado de manera más formal. Cincuenta pacientes con aftas recurrentes se compararon con 50 personas sanas por sus niveles de anticuerpos antigluten y anticuerpos anti proteína de la leche de vaca. Aquellos con úlceras bucales no tenían más probabilidades de reaccionar al gluten, pero los niveles de proteínas antilácteas eran mucho más altos. De hecho, la mayoría reaccionó a la leche de vaca. Estos resultados indican una “fuerte asociación” entre los altos niveles de anti proteínas de la leche en la sangre con las aftas recurrentes, pero lo que nos importa es si las personas mejoran cuando dejan de consumir leche. Al ver sus resultados, tres de los pacientes decidieron eliminar todos los productos lácteos de su dieta de forma inmediata y durante unos meses para ver qué sucedía, lo que pareció ayudar. No hubo reaparición de las llagas en el primer paciente y en el segundo tampoco hasta que tomó un helado de leche de vaca. En el tercer paciente, las úlceras parecían aparecer con menos frecuencia. Sin embargo, esas fueron solo observaciones, no fue un estudio real.

Como se puede ver en el minuto 4:10 en mi video, lo mismo sucede con ciertos aditivos alimentarios. Las personas con úlceras bucales recurrentes podrían reaccionar más a ciertos colorantes alimentarios. Por lo tanto, si distintas personas se someten a una dieta sin gluten, una dieta sin lácteos o una dieta sin ciertos aditivos alimentarios, es probable que respondan de diferentes maneras. En este caso, por ejemplo, seis de cada once “respondieron a alguna abstinencia dietética”; algunos mejoraron con la dieta sin gluten, otros sin lácteos y otros sin aditivos, pero las respuestas fueron bastante considerables y se vieron en tan solo una semana. Parece que valdría la pena probar estas dietas de exclusión para ver si se produce una mejora significativa.

¿No se puede hacer una prueba de alergia o algo parecido? Parecería que no. Por ejemplo, una pobre mujer joven tenía aftas recurrentes desde los dos años, “múltiples lesiones dolorosas” en la boca casi de forma constante. Le preguntaron sobre la leche y respondió que rara vez la bebía porque parecía desencadenar más úlceras bucales casi de inmediato. Entonces, decidieron investigarlo. Le hicieron pruebas de sensibilidad a los lácteos, tanto las llamadas pruebas de alergia al pinchazo como al parche y ambas resultaron negativas. Aun así, ella se sentía peor cuando consumía lácteos. También podría haber intentado eliminar todos los productos lácteos, ¿no es cierto? Lo hizo y, como resultado, por primera vez en su vida, las úlceras desaparecieron y no regresaron. Solo comenzaron a aparecer cuando tomó leche por accidente. Por lo tanto, incluso si las pruebas resultan negativas, podría valer la pena intentar eliminar todos los productos lácteos y ver qué sucede. Sabemos que la leche de vaca puede desempeñar un papel en otras enfermedades alérgicas y de tipo autoinmune, y los informes que se remontan a décadas atrás sugieren que existe un subgrupo de pacientes con aftas en los que los productos lácteos son un factor causal. “Sin embargo, el conocimiento de esta asociación es bajo tanto entre los pacientes como entre los proveedores de atención médica”.

La mejora puede ocurrir de forma muy rápida. Por ejemplo, unos niños tuvieron úlceras múltiples y frecuentes durante años y se curaron dentro de las dos semanas posteriores a la eliminación de los lácteos de sus dietas. No sabemos con qué frecuencia funciona; pero sabemos que a veces lo hace. Entonces, como sugirió un artículo de 2017 en el Journal of the American Dental Association, ¿por qué no hacer una prueba de eliminación de proteínas de la leche de vaca, “antes del uso de medicamentos con posibles efectos secundarios”?

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Crédito de la imagen: Markus Spiske vía Stock Snap. La imagen ha sido modificada.

Gráficos de Avocado Video

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción de este contenido ha sido realizada por Tamara Amor, voluntaria activa en NutritionFacts.org.

Las aftas recurrentes son la afección inflamatoria y ulcerativa más común de la boca y afectan a una de cada cinco personas.

Como muestro en mi video, las aftas bucales a veces pueden ser un signo de la enfermedad celíaca, una condición autoinmune poco común provocada por el gluten de la proteína del trigo. Pero ¿qué pasa con los que no tienen la enfermedad celíaca? Hace 37 años, se publicó un informe de un pequeño grupo de pacientes con aftas recurrentes que mejoraron después de eliminar el gluten de su dieta, a pesar de que no tenían celiaquía. Sin un grupo de control, no se puede saber si hubieran mejorado por sí mismos, pero fue un hallazgo interesante que generó el comienzo de más estudios sobre el tema. Dada esa pequeña serie de pacientes, los investigadores decidieron probar una dieta sin gluten en 20 personas con úlceras bucales recurrentes que no tenían la enfermedad celíaca. Cinco de los 20 parecieron mejoraron, pero empeoraron cuando volvieron a ingerir gluten. Sin embargo, no hubo un grupo control.

Además, no era un grupo aleatorio de personas; la razón por la que se habían sometido a biopsias intestinales para descartar la enfermedad celíaca era que tenían otras anomalías, por lo que no se puede extrapolar este estudio para decir que una de cada cinco personas con úlceras bucales puede beneficiarse de la eliminación del gluten. Hubiera sido mejor un desafío ciego. Si eliminas el gluten (o cualquier alimento) y te sientes mejor, quizás te convenzas de que el culpable sea el gluten. Luego, cuando los investigadores te den un trozo de pan, es posible que el solo hecho de pensar que tus úlceras podrían retornar ayude a que regresen.

Es por eso que se realizan desafíos ciegos con gluten para ver si es el verdadero culpable. Por ejemplo, si tomamos a personas que no tienen enfermedad celíaca o alergia al trigo pero afirman ser sensibles al gluten, se puede hacer una prueba para ver si se están engañando a sí mismos al darles al azar una cápsula con gluten o un placebo hecho de almidón de arroz. Entonces, los participantes llevan una dieta sin gluten y se les da una pastilla de gluten, que equivale al contenido de dos piezas de pan, y se ve si empeoran. Como puedes ver en el minuto 2:17 en mi video, solo la idea de tomar algo que pudiera contener gluten, es decir, la pastilla placebo de almidón de arroz, hizo que sus síntomas se dispararan. La razón por la que sabemos que existe esta sensibilidad al gluten no celíaca es que la píldora de gluten real los hizo sentir aún peor. Eso es lo que sucedió en el caso de las aftas bucales: aquellos que pensaban que eran sensibles al gluten tenían más aftas bucales cuando estaban expuestos al gluten real, en lugar del falso.

¿De dónde sacaron la idea en el estudio original de intentar eliminar el gluten? Bueno, en la década de los 60, se informó de que la sangre de pacientes con úlceras bucales graves reaccionaba a ciertas proteínas alimentarias, como el gluten, como se puede ver en mi video en el minuto 3:01, pero la reacción era aún más fuerte con la proteína caseína de la leche. Desde entonces, esto ha sido probado de manera más formal. Cincuenta pacientes con aftas recurrentes se compararon con 50 personas sanas por sus niveles de anticuerpos antigluten y anticuerpos anti proteína de la leche de vaca. Aquellos con úlceras bucales no tenían más probabilidades de reaccionar al gluten, pero los niveles de proteínas antilácteas eran mucho más altos. De hecho, la mayoría reaccionó a la leche de vaca. Estos resultados indican una “fuerte asociación” entre los altos niveles de anti proteínas de la leche en la sangre con las aftas recurrentes, pero lo que nos importa es si las personas mejoran cuando dejan de consumir leche. Al ver sus resultados, tres de los pacientes decidieron eliminar todos los productos lácteos de su dieta de forma inmediata y durante unos meses para ver qué sucedía, lo que pareció ayudar. No hubo reaparición de las llagas en el primer paciente y en el segundo tampoco hasta que tomó un helado de leche de vaca. En el tercer paciente, las úlceras parecían aparecer con menos frecuencia. Sin embargo, esas fueron solo observaciones, no fue un estudio real.

Como se puede ver en el minuto 4:10 en mi video, lo mismo sucede con ciertos aditivos alimentarios. Las personas con úlceras bucales recurrentes podrían reaccionar más a ciertos colorantes alimentarios. Por lo tanto, si distintas personas se someten a una dieta sin gluten, una dieta sin lácteos o una dieta sin ciertos aditivos alimentarios, es probable que respondan de diferentes maneras. En este caso, por ejemplo, seis de cada once “respondieron a alguna abstinencia dietética”; algunos mejoraron con la dieta sin gluten, otros sin lácteos y otros sin aditivos, pero las respuestas fueron bastante considerables y se vieron en tan solo una semana. Parece que valdría la pena probar estas dietas de exclusión para ver si se produce una mejora significativa.

¿No se puede hacer una prueba de alergia o algo parecido? Parecería que no. Por ejemplo, una pobre mujer joven tenía aftas recurrentes desde los dos años, “múltiples lesiones dolorosas” en la boca casi de forma constante. Le preguntaron sobre la leche y respondió que rara vez la bebía porque parecía desencadenar más úlceras bucales casi de inmediato. Entonces, decidieron investigarlo. Le hicieron pruebas de sensibilidad a los lácteos, tanto las llamadas pruebas de alergia al pinchazo como al parche y ambas resultaron negativas. Aun así, ella se sentía peor cuando consumía lácteos. También podría haber intentado eliminar todos los productos lácteos, ¿no es cierto? Lo hizo y, como resultado, por primera vez en su vida, las úlceras desaparecieron y no regresaron. Solo comenzaron a aparecer cuando tomó leche por accidente. Por lo tanto, incluso si las pruebas resultan negativas, podría valer la pena intentar eliminar todos los productos lácteos y ver qué sucede. Sabemos que la leche de vaca puede desempeñar un papel en otras enfermedades alérgicas y de tipo autoinmune, y los informes que se remontan a décadas atrás sugieren que existe un subgrupo de pacientes con aftas en los que los productos lácteos son un factor causal. “Sin embargo, el conocimiento de esta asociación es bajo tanto entre los pacientes como entre los proveedores de atención médica”.

La mejora puede ocurrir de forma muy rápida. Por ejemplo, unos niños tuvieron úlceras múltiples y frecuentes durante años y se curaron dentro de las dos semanas posteriores a la eliminación de los lácteos de sus dietas. No sabemos con qué frecuencia funciona; pero sabemos que a veces lo hace. Entonces, como sugirió un artículo de 2017 en el Journal of the American Dental Association, ¿por qué no hacer una prueba de eliminación de proteínas de la leche de vaca, “antes del uso de medicamentos con posibles efectos secundarios”?

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Crédito de la imagen: Markus Spiske vía Stock Snap. La imagen ha sido modificada.

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Nota del Doctor

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También he tratado el tema de las dietas sin gluten y lácteos para ayudar en el autismo:

¿Deberíamos evitar el gluten? No te pierdas ¿Es real la sensibilidad al gluten?.

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