¿Los cereales de desayuno fortificados para niños son un alimento sano o golosinas?

¿Los cereales de desayuno fortificados para niños son un alimento sano o golosinas?
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La respuesta de la industria a la queja de que los cereales de desayuno para niños tienen demasiado azúcar.

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Guadalupe Gutiérrez y Jesica Miotti voluntarios activos en NutritionFacts.org.

En 1941, el Consejo de Alimentos y Nutrición de la Asociación Médica Estadounidense recibió un nuevo producto, Vi-Chocolin, una barra de chocolate fortificada con vitaminas, “ofrecida aparentemente como un… producto de alto valor nutritivo… pero en realidad, destinado a la promoción al público como un [tipo de] golosina vitaminada”. Seguramente algo así no podría suceder hoy, pero ese es el modelo de negocio de toda la industria de los cereales azucarados. Doce vitaminas y minerales. Mucho mejor que esos Froot Loops de malvavisco con solo once.

Los nutrientes se agregan a los cereales para el desayuno “como un truco de marketing para crear un aura de salud”. Si esos mismos nutrientes se agregaran a la gaseosa, ¿alimentaríamos a nuestros hijos con Coca-Cola en el desayuno? También podríamos rociar vitaminas al algodón de azúcar. Como dijo una editorial de una revista médica: “Agregar vitaminas y minerales a los cereales azucarados… es peor que inútil. El mensaje sutil… es que es seguro comer más”.

La campaña publicitaria “Crece fuerte con los cereales para niños Big G” de General Mills presentó productos como Lucky Charms, Trix y Cocoa Puffs. Es como la industria láctea, que promueve el helado para obtener calcio. Los niños que comen cereales de desayuno endulzados pueden obtener más del 20 por ciento de sus calorías diarias de azúcar agregada. La mayor parte del azúcar en la dieta estadounidense proviene de bebidas como los refrescos, pero los cereales para el desayuno representan la tercera fuente más grande de azúcares añadidos en las dietas de niños y adolescentes, precedidos por las golosinas y seguidos por los helados. Por porción, hay más azúcar agregada en un cereal como Frosted Flakes que en el pastel de chocolate con cobertura, en los brownies o en una dona con cobertura.

Kellogg y General Mills sostienen que los cereales para el desayuno solo contribuyen con una “cantidad relativamente pequeña de azúcar” a las dietas de los niños, por ejemplo, menos que los refrescos. Este es un ejemplo perfecto de un fenómeno psicológico conocido como “difusión de la responsabilidad”. Es como todos los restaurantes del país argumentaran que su contribución individual al problema del humo de segunda mano fueran relativamente pequeña y, por lo tanto, deberían estar exentos de la prohibición de fumar. Todas y cada una de las fuentes de azúcar agregada deben reducirse.

La industria argumenta que la mayoría de sus cereales tienen menos de 10 gramos de azúcar por porción, pero cuando Consumer Reports midió la cantidad que los jóvenes realmente se sirvieron, descubrió que se servían a sí mismos un 50 por ciento más que el tamaño de porción sugerida para la mayoría de los cereales analizados. La porción promedio de Frosted Flakes que se sirvieron contenía 18 gramos de azúcar (4,5 cucharaditas o 6 sobres de azúcar). Se estima que “un niño que come una porción por día [del cereal para niños promedio] consumiría [cerca de 4,5 kilos de azúcar en un año], casi 1000 cucharadas de azúcar”.

General Mills ofrece la “defensa de Mary Poppins”: afirma que esas cucharadas de azúcar ayudan a tragar la medicina, “si se eliminara el azúcar del cereal de salvado, este tendría la consistencia del aserrín”. Si no pudiéramos agregar azúcar, nuestros cereales serían desagradables. Si uno tiene que agregar azúcar a un producto para que sea comestible, eso debería ser una señal. Esa es una característica de los llamados alimentos “ultraprocesados”: tienes que llenarlos de cosas como azúcar, sal y saborizantes, ya que el proceso ha eliminado “sus sabores intrínsecos [naturales]… y [tienes que] enmascarar cualquier [elemento desagradable] en el producto final”.

El presidente del Instituto de Cereales argumenta que, sin cereales azucarados, los niños podrían no desayunar en absoluto, de manera similar a los argumentos de la industria láctea de que al “quitar la leche con chocolate de las cafeterías de las escuelas” se correría el riesgo de que los niños se saltaran el almuerzo. También enfatizó que debemos considerar las alternativas. Como dijo una vez el director de nutrición de Kellogg: “Sugeriría que los Fruit [sic] Loops como bocadillo son mucho mejores que las papas fritas o los panificados dulces”. Sabes que hay un problema cuando la única forma de que tu producto se vea bien es compararlo con Pringles y Cinnabon.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Créditos de la imagen: Etienne Girardet vía unsplash. La imagen ha sido modificada.

Gráficos de Avocado Video

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Guadalupe Gutiérrez y Jesica Miotti voluntarios activos en NutritionFacts.org.

En 1941, el Consejo de Alimentos y Nutrición de la Asociación Médica Estadounidense recibió un nuevo producto, Vi-Chocolin, una barra de chocolate fortificada con vitaminas, “ofrecida aparentemente como un… producto de alto valor nutritivo… pero en realidad, destinado a la promoción al público como un [tipo de] golosina vitaminada”. Seguramente algo así no podría suceder hoy, pero ese es el modelo de negocio de toda la industria de los cereales azucarados. Doce vitaminas y minerales. Mucho mejor que esos Froot Loops de malvavisco con solo once.

Los nutrientes se agregan a los cereales para el desayuno “como un truco de marketing para crear un aura de salud”. Si esos mismos nutrientes se agregaran a la gaseosa, ¿alimentaríamos a nuestros hijos con Coca-Cola en el desayuno? También podríamos rociar vitaminas al algodón de azúcar. Como dijo una editorial de una revista médica: “Agregar vitaminas y minerales a los cereales azucarados… es peor que inútil. El mensaje sutil… es que es seguro comer más”.

La campaña publicitaria “Crece fuerte con los cereales para niños Big G” de General Mills presentó productos como Lucky Charms, Trix y Cocoa Puffs. Es como la industria láctea, que promueve el helado para obtener calcio. Los niños que comen cereales de desayuno endulzados pueden obtener más del 20 por ciento de sus calorías diarias de azúcar agregada. La mayor parte del azúcar en la dieta estadounidense proviene de bebidas como los refrescos, pero los cereales para el desayuno representan la tercera fuente más grande de azúcares añadidos en las dietas de niños y adolescentes, precedidos por las golosinas y seguidos por los helados. Por porción, hay más azúcar agregada en un cereal como Frosted Flakes que en el pastel de chocolate con cobertura, en los brownies o en una dona con cobertura.

Kellogg y General Mills sostienen que los cereales para el desayuno solo contribuyen con una “cantidad relativamente pequeña de azúcar” a las dietas de los niños, por ejemplo, menos que los refrescos. Este es un ejemplo perfecto de un fenómeno psicológico conocido como “difusión de la responsabilidad”. Es como todos los restaurantes del país argumentaran que su contribución individual al problema del humo de segunda mano fueran relativamente pequeña y, por lo tanto, deberían estar exentos de la prohibición de fumar. Todas y cada una de las fuentes de azúcar agregada deben reducirse.

La industria argumenta que la mayoría de sus cereales tienen menos de 10 gramos de azúcar por porción, pero cuando Consumer Reports midió la cantidad que los jóvenes realmente se sirvieron, descubrió que se servían a sí mismos un 50 por ciento más que el tamaño de porción sugerida para la mayoría de los cereales analizados. La porción promedio de Frosted Flakes que se sirvieron contenía 18 gramos de azúcar (4,5 cucharaditas o 6 sobres de azúcar). Se estima que “un niño que come una porción por día [del cereal para niños promedio] consumiría [cerca de 4,5 kilos de azúcar en un año], casi 1000 cucharadas de azúcar”.

General Mills ofrece la “defensa de Mary Poppins”: afirma que esas cucharadas de azúcar ayudan a tragar la medicina, “si se eliminara el azúcar del cereal de salvado, este tendría la consistencia del aserrín”. Si no pudiéramos agregar azúcar, nuestros cereales serían desagradables. Si uno tiene que agregar azúcar a un producto para que sea comestible, eso debería ser una señal. Esa es una característica de los llamados alimentos “ultraprocesados”: tienes que llenarlos de cosas como azúcar, sal y saborizantes, ya que el proceso ha eliminado “sus sabores intrínsecos [naturales]… y [tienes que] enmascarar cualquier [elemento desagradable] en el producto final”.

El presidente del Instituto de Cereales argumenta que, sin cereales azucarados, los niños podrían no desayunar en absoluto, de manera similar a los argumentos de la industria láctea de que al “quitar la leche con chocolate de las cafeterías de las escuelas” se correría el riesgo de que los niños se saltaran el almuerzo. También enfatizó que debemos considerar las alternativas. Como dijo una vez el director de nutrición de Kellogg: “Sugeriría que los Fruit [sic] Loops como bocadillo son mucho mejores que las papas fritas o los panificados dulces”. Sabes que hay un problema cuando la única forma de que tu producto se vea bien es compararlo con Pringles y Cinnabon.

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Créditos de la imagen: Etienne Girardet vía unsplash. La imagen ha sido modificada.

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