Con esto sabrás más que el 97% de los médicos sobre el sesgo de anticipación diagnóstica

group of ladies with breast cancer ribbon

Después de leer este artículo, sabrás más que el 97 % de los médicos sobre un concepto crucial conocido como sesgo de anticipación diagnóstica.

Cuando Rudy Giuliani, antiguo alcalde de Nueva York, se presentó a la candidatura para la presidencia de los Estados Unidos, llevó a cabo una campaña publicitaria en la que comparaba el 82 % de probabilidad de superar un cáncer de próstata en Estados Unidos con el 44 % de probabilidad de hacerlo en Inglaterra, donde “bajo el sistema de medicina socializada” no suele hacerse la prueba del antígeno prostático específico para la detección del cáncer de próstata. “Para Giuliani, esto significaba que tenía suerte de vivir en Nueva York y no en York, porque en Nueva York tenía el doble de probabilidades de sobrevivir al cáncer de próstata. Pero a pesar de esta gran diferencia en el índice de supervivencia a cinco años, la tasa de mortalidad” (la frecuencia con la que fallecían varones a causa del cáncer de próstata) “era muy similar en EE. UU. y Reino Unido”. ¿Cómo era posible? La prueba del antígeno prostático específico aumentaba la tasa de supervivencia del 44 % al 82 %. Entonces, ¿por qué se dice que “no se puede demostrar que la detección sistemática salva vidas? Por dos razones: la primera es el sesgo de anticipación diagnóstica y, la segunda, el sobrediagnóstico”. 

Como muestro en el minuto 1:05 de mi video Cáncer de mama y el mito de la tasa de supervivencia de 5 años, con sobrediagnóstico nos referimos a cuando se detecta un cáncer que, de no haber sido descubierto, nunca hubiera ocasionado problemas. Ten en cuenta lo siguiente: digamos que, sin detección sistemática, solo 400 de cada 1000 personas con cáncer progresivo siguen vivas después de 5 años. Esto quiere decir que, sin detección sistemática, el índice de supervivencia a cinco años es de tan solo el 40 por ciento. Sin embargo, digamos que con detección sistemática se sobrediagnostican dos mil cánceres más, lo cual quiere decir que se detectan aquellos cánceres que no hubieran dado ningún problema o que hubieran desaparecido por sí solos. Como esos cánceres son inofensivos, los pacientes que han sido sobrediagnosticados aún están vivos cinco años después; aunque eso es si damos por sentado que no han fallecido por culpa de algún tratamiento contra el cáncer totalmente innecesario. De esta manera, la tasa de supervivencia a cinco años se duplica, aunque en los dos casos haya fallecido el mismo número de personas debido al cáncer. Si no te queda claro, échale un vistazo al video. Esa es una de las formas en las que los cambios en la tasa de supervivencia con detección sistemática pueden no estar directamente relacionados con los cambios en el número de fallecimientos por cáncer. 

La otra forma es el sesgo de anticipación diagnóstica. Piensa en un grupo de pacientes a los que se le diagnosticó el cáncer debido a la aparición de síntomas a la edad de 67 años y todos fallecieron a los 70 años. Cada paciente de este grupo tan solo sobrevivió 3 años. Por lo tanto, el índice de supervivencia a 5 años de este grupo es del 0 por ciento. Ahora imagínate que a este grupo se le hubiera hecho una prueba detección sistemática. Por definición, con las pruebas de detección sistemática se consigue un diagnóstico temprano. Imagínate que, con detección sistemática, los cánceres se hubieran diagnosticado en todos los pacientes a los 60 años en lugar de a los 67, pero que, en cualquier caso, todos hubieran fallecido a los 70 años. En esta situación hipotética, cada paciente habría sobrevivido 10 años, lo cual hace que el índice de supervivencia a 5 años para este grupo sea del 100 por cien. ¡La tasa de supervivencia ha aumentado del 0 al 100 por cien! Imagínate los titulares: “Los pacientes de cáncer sobreviven el triple de años con las nuevas pruebas de detección sistemática; diez años en lugar de tres”. Lo único que ha sucedido en esta situación hipotética de detección sistemática, sin embargo, es que a los pacientes se les ha considerado pacientes de cáncer durante 7 años más. En todo caso, lo único que hemos conseguido es afectar de forma negativa a su calidad de vida. 

Esta es, por lo tanto, la segunda forma en la que los cambios en las tasas de supervivencia con pruebas de detección sistemática no están relacionados con los cambios en las tasas de mortalidad por cáncer. De hecho, esa correlación es nula, como puedes ver en el minuto 3:14 de mi video. No hay relación directa entre el aumento en las tasas de supervivencia y el descenso en las tasas de mortalidad. Por esta razón, “si hubiera un Óscar para estadísticas engañosas, el uso de estadísticas de supervivencia para determinar las ventajas de las pruebas de detección sistemática sería el ganador indiscutible. Es imposible eludir los sesgos de anticipación diagnóstica y de sobrediagnóstico cuando observamos los datos acerca de la supervivencia por detección sistemática”. Por eso, “en el contexto de la detección sistemática, estas estadísticas carecen de significado: no hay relación alguna entre los cambios en las tasas de supervivencia y lo que realmente importa, que es el número de fallecimientos”. Sí, eso es lo que vemos en los anuncios y folletos de la mayoría de organizaciones benéficas de cáncer y lo que oímos por parte del gobierno. Incluso los centros oncológicos de gran prestigio, como el centro M.D. Anderson de Texas, han intentado embaucar a su público de esta manera, como puedes ver en el minuto 3:57 de mi video.

No te preocupes si nunca has oído hablar del sesgo de anticipación diagnóstica; no eres el primero. Es posible que hasta tu médico no sepa de lo que estamos hablando. “54 de los 65 médicos encuestados no sabían lo que era el sesgo de anticipación diagnóstica. De los 11 médicos que dijeron saberlo, tan solo 2 supieron explicarlo de manera correcta”. Por lo tanto, solo por haber leído hasta aquí, es muy posible que ya sepas más sobre el sesgo de anticipación diagnóstica que el 97 por ciento de los médicos. 

Aunque, pensándolo bien, ¿es posible que los médicos no reconozcan el término, pero que entiendan el concepto? No. “La mayoría de los médicos de atención primaria no sabían qué tipo de estadísticas de detección sistemática ofrece resultados fiables sobre qué pruebas funcionan”. De hecho, “eran tres veces más propensos a decir que ‘sin duda recomendarían’ las pruebas [de detección de cáncer]”. Para ello se basaban en “pruebas que no tenían nada que ver”, en comparación con una prueba que en realidad disminuía la mortalidad por cáncer en un 20 por ciento. 

Si los médicos ni siquiera entienden las estadísticas esenciales del cáncer, ¿cómo van a prestar una ayuda eficaz a sus pacientes? “Los médicos sin conocimientos estadísticos están condenados a confiar en sus conclusiones erróneas sobre las estadísticas, en lo que se hace porque es la costumbre y en las falsas promesas (en la mayoría de los casos) de los representantes de ventas de las empresas farmacéuticas y sus respectivos folletos”.  

¿Qué hemos aprendido?

  • El sobrediagnóstico, es decir, la detección del cáncer que, de no haberse hecho, nunca hubiera ocasionado ningún problema, puede traducirse en tratamientos de cáncer innecesarios y afectar las tasas de supervivencia de los pacientes con cáncer de mama.
  • Por ejemplo, sin detección sistemática, la tasa de supervivencia a cinco años es del 40 por ciento. Con detección sistemática, sin embargo, el sobrediagnóstico lleva consigo un mayor número de pacientes de cáncer, a pesar de la probabilidad de que esos cánceres sean inofensivos o de que desaparezcan por sí solos. Los pacientes que han sido sobrediagnosticados suelen seguir vivos tras cinco años, lo cual hace que el índice de supervivencia a cinco años se duplique, aunque haya habido el mismo número de fallecimientos por cáncer.
  • El sesgo de anticipación diagnóstica también supone un problema. Los pacientes que presentan síntomas podrían ser diagnosticados a una edad más avanzada que si se hacen las pruebas de detección sistemática, lo cual, por definición, origina un diagnóstico más temprano. En este caso, imagina que los pacientes hubieran sido diagnosticados a los 67 años y hubieran fallecido tres años después, esto quiere decir que la tasa de supervivencia a cinco años sería del 0 por ciento. Ahora imagina que a este grupo lo hubieran sometido a pruebas de detección sistemática y se le hubiera diagnosticado el cáncer a los 60 años de edad. Esto quiere decir que habrían sobrevivido 10 años antes de fallecer a los 70. En el caso de la detección sistemática, la tasa de supervivencia a cinco años de este grupo es del 100 por cien.
  • No hay relación directa entre el aumento de las tasas de supervivencia y el descenso de las tasas de mortalidad.
  • No es posible eludir los sesgos de anticipación diagnóstica y sobrediagnóstico cuando observamos los datos acerca de la supervivencia por detección sistemática.
  • La gran mayoría de los médicos (54 de los 65 médicos encuestados) desconocen el sesgo de anticipación diagnóstica, y de los 11 que dijeron saberlo, tan solo 2 fueron capaces de explicarlo con exactitud.
  • Si un médico ni siquiera entiende las estadísticas esenciales del cáncer, ¿cómo puede orientar a sus pacientes de manera eficaz?

Otros videos sobre las mamografías y el cáncer de mama:

Pude tratar el tema de las colonoscopias en un solo videos, así que no te lo pierdas: ¿Deberíamos hacernos colonoscopias a partir de los 50?.

Y, sobre las pruebas médicas, tampoco te pierdas ¿Vale la pena someterse a chequeos médicos anuales?¿Vale la pena someterse a un examen físico anual?.

Un saludo,

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