El cáncer de mama puede crecer y extenderse durante décadas antes de su detección “precoz”

mammogram

La traducción de este texto viene de la mano de nuestra voluntaria Elisabel Gómez.

La detección “precoz” en realidad se hace demasiado tarde. Sin mamografías, el cáncer de mama podría no detectarse durante una media de 22,8 años.  Con mamografías, sin embargo, el cáncer de mama puede crecer y extenderse durante 21,4 años.

Aquellos que critican las pruebas de detección del cáncer de mama afirman que, a escala poblacional, nunca se ha demostrado que las mamografías prolonguen el promedio de vida de las mujeres. Pero, como puedes ver en el minuto 0:16 de mi video Por qué las mamografías no parecen salvar vidas, tanto en el Reino Unido como en Dinamarca hubo un claro descenso en la mortalidad por cáncer de mama, y esto coincidió con el momento en el que comenzaron a realizarse las mamografías.

Sin embargo, no pareció ser el caso en Suiza, donde la mortalidad por cáncer de mama estuvo en declive durante años antes de que se introdujeran las mamografías periódicas. Veamos qué pasó en el Reino Unido. “Resulta tentador pensar que las pruebas de detección de cáncer de mama fueron causales”, es decir, que estas fueron la razón por la que la mortalidad disminuyó, pero es un tanto sospechoso que este descenso ocurriera tan rápido. Tendría sentido que hubiera tardado unos años en manifestarse.

Además, si dividimos los datos disponibles en el Reino Unido en grupos de edad, todo se desmorona. En el minuto 0:54 de mi video, muestro un gráfico en el que se puede ver cómo evolucionan las cifras (las tasas de mortalidad por cáncer de mama por grupo de edad a lo largo de los años). Las mujeres en el grupo de edad de 50 a 64 años fueron las únicas que empezaron a hacerse pruebas de detección más o menos a la vez, pero las tasas de mortalidad disminuyeron en otros grupos en los que las mujeres no se habían hecho mamografías. En Dinamarca ocurrió lo mismo. Hubo el mismo descenso en las tasas de mortalidad por cáncer de mama con y sin mamografías. ¿Cómo se explica todo esto? 

Como puedes ver en el minuto 1:22 de mi video, los datos de los Estados Unidos eran muy similares a los del Reino Unido. En los Estados Unidos, se produjo un descenso en la mortalidad por cáncer de mama justo cuando empezaron a hacerse las mamografías allá por el año 1990. Sin embargo, hubo un descenso más drástico entre aquellas mujeres que se hacían menos pruebas de detección sistemática, y un descenso aún mayor en la mortalidad por cáncer de mama entre mujeres que no se hacían ninguna mamografía. “En otras palabras, se produjo una reducción mayor en las tasas de mortalidad entre mujeres que no habían estado expuestas a mamografías en comparación con las que sí se habían sometido a ellas”. ¿Qué ocurrió? El descenso de la mortalidad “debe ser el resultado de un tratamiento más eficaz, no de las pruebas de detección sistemática”.  

La mortalidad por cáncer de mama empezó a disminuir en todo el mundo casi a la vez, sin importar cuándo se introdujeron las mamografías, como puedes ver en el minuto 1:59 de mi video. No se apreciaba “una relación directa entre el comienzo de las pruebas y la reducción de la mortalidad por cáncer de mama”. “Este descenso se puede explicarpor el lanzamiento del tamoxifeno”, un fármaco inhibidor del estrógeno. Como puedes ver en el minuto 2:15 de mi video, las tasas de mortalidad por cáncer de mama claramente se desplomaron en los Estados Unidos después de que la FDA (organismo estadounidense para la Administración de Alimentos y Medicamentos) aprobara el tamoxifeno en el año 1990.

Pero esto no quiere decir que las pruebas de detección sistemática del cáncer de mama no tengan nada que ver. De hecho, se ha demostrado a través de ensayos clínicos comparativos aleatorizados que las mamografías periódicas pueden reducir la mortalidad por cáncer de mama hasta en un 20 por ciento. Ese 20 por ciento representa el descenso desde 5 de cada 1000 mujeres que mueren debido al cáncer de mama sin haberse sometido a pruebas de detección sistemática durante ese tiempo a 4 de cada 1000 mujeres que mueren habiéndose sometido a estas pruebas. Por lo tanto, el riesgo de muerte para aquellas mujeres que reciben una invitacón para realizarse una prueba de cáncer es prácticamente el mismo que para aquellas mujeres que no se someten a mamografías. Además, esto es si damos por sentado que las mamografías no aumentan el número de fallecimientos debido a otras causas. De hecho, “si tenemos en cuenta las muertes por cáncer cardíaco y pulmonar que en realidad están causadas por la radioterapia”, los tratamientos de radiación a los que se someten las mujeres a las que se les ha diagnosticado una seudoenfermedad y a las que se les ha administrado un tratamiento innecesario contra el cáncer, gracias a las mamografías, “no parece haber ninguna ventaja en lo que a mortalidad se refiere”.

¿Por qué no son más eficaces las mamografías? Parece sencillo, tan solo hay que detectar la enfermedad a tiempo, ¿no? Resulta que, para cuando se detecta el cáncer de mama en una mamografía, este ha podido estar creciendo durante décadas. “Por lo tanto, resulta engañoso decir que los cánceres se detectan de manera “precoz” a través de estas pruebas. Más bien al contrario, se detectan cuando ya es muy tarde…”. Sin mamografías, el cáncer de mama puede no detectarsedurante 22,8 años. Con mamografías, sin embargo, el cáncer de mama puede crecer y extenderse durante 21,4 años. No es de extrañar que las mamografías no sean más eficaces a la hora de prevenir las muertes por cáncer de mama, ya que el cáncer puede estar extendiéndose antes de que pueda extirparse. También se ha hablado de que el trauma de someterse a una operación puede hacer que el cáncer que no se ha extirpado crezca más rápido, lo cual explicaría por qué someterse a pruebas periódicas no tiene más ventajas. 

En cualquier caso, nueve de cada diez mujeres pueden estar completamente equivocadas, “ya que sobrestiman la capacidad de las mamografías de reducir la mortalidad por una orden de magnitud” de hasta diez veces. Un porcentaje similar de varones mostró tener las mismas creencias sobre las pruebas de detección del cáncer de próstata, ya que sobrestimaban enormemente las ventajas o directamente las desconocían. Tan solo un 1,5 por ciento de las mujeres encuestadas estaban en lo cierto, ya que eligieron “la cifra más acertada de reducción de mortalidad por pruebas de detección de cáncer de mama”.  Resulta irónico que aquellas que dijeron “que consultaron de manera frecuente con sus médicos” y que leyeron folletos sobre salud estuvieron más equivocadas, y sobrestimaron aún más las ventajas de someterse a pruebas de detección. 

Hace décadas, la directora de un proyecto de mamografías, al darse cuenta de que las mamografías podrían no estar ayudando a salvar la vida de mujeres, preguntó en su lecho de muerte, antes de sucumbir al cáncer de mama: “¿Estamos forzándonos a creer que estamos consiguiendo tener un impacto importante en esta enfermedad tan grave antes de que se lo hagamos creer al público?”.

¿Qué hemos aprendido?

  • La mortalidad por cáncer de mama pareció disminuir en el Reino Unido y en Dinamarca al introducirse las mamografías periódicas, pero no fue el caso en Suiza. El estudio de los datos del Reino Unido y Dinamarca reveló que la mortalidad disminuyó en grupos de edades en los que las mujeres no se habían sometido a mamografías, ya que tan solo las mujeres de entre 50 y 64 años empezaron a someterse a estas pruebas.
  • De manera similar, hubo un descenso en la mortalidad por cáncer de mama en los Estados Unidos justo cuando se introdujeron las mamografías, pero el descenso más relevante se dio en mujeres que se sometían a menos pruebas y se observó un descenso aún mayor entre aquellas mujeres que no tuvieron ninguna mamografía.
  • La mortalidad por cáncer de mama comenzó a disminuir en todo el mundo casi a la vez, sin importar cuándo comenzaron a hacerse las mamografías, posiblemente debido a la introducción del tamoxifeno, un fármaco inhibidor de estrógeno.
  • Se ha demostrado a través de ensayos clínicos comparativos aleatorizados que las mamografías periódicas pueden reducir la mortalidad desde 5 de cada 1000 mujeres que fallecen como consecuencia del cáncer de mama sin haberse sometido a pruebas a 4 de cada 1000 mujeres, por lo que el riesgo de muerte para las mujeres a las que se les ofrece una prueba de detección es casi el mismo que para aquellas que no se someten a mamografías.
  • Cuando se dieron muertes por cáncer cardíaco y pulmonar causadas por los tratamientos de radiación que se habían administrado a mujeres a las que se les había sobrediagnosticado una seudoenfermedad y, por tanto, habían recibido un tratamiento innecesario para el cáncer, como resultado de una mamografía, no parece haber ninguna ventaja en lo que a mortalidad se refiere.
  • Para cuando se detecta el cáncer de mama en una mamografía, este ha podido estar creciendo durante décadas. Sin mamografías, el cáncer de mama puede permanecer sin detectar durante 22,8 años. Con mamografías, sin embargo, el cáncer de mama puede crecer y extenderse durante 21,4 años, es decir, casi el mismo periodo de tiempo.
  • 9 de cada 10 mujeres pueden no ser conscientes de todo esto, y sobrestiman la capacidad de las mamografías de reducir la mortalidad hasta en diez veces o más, un porcentaje que también se da en hombres que tienen creencias similares acerca de las pruebas de detección del cáncer de próstata.

Otros videos sobre las mamografías y el cáncer de mama:

Pude tratar el tema de las colonoscopias en un solo videos, así que no te lo pierdas: ¿Deberíamos hacernos colonoscopias a partir de los 50?.

Y, sobre las pruebas médicas, tampoco te pierdas ¿Vale la pena someterse a chequeos médicos anuales?¿Vale la pena someterse a un examen físico anual?.

Un saludo,

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Michael Greger M.D., FACLM

Michael Greger, M.D. FACLM, is a physician, New York Times bestselling author, and internationally recognized professional speaker on a number of important public health issues. Dr. Greger has lectured at the Conference on World Affairs, the National Institutes of Health, and the International Bird Flu Summit, testified before Congress, appeared on The Dr. Oz Show and The Colbert Report, and was invited as an expert witness in defense of Oprah Winfrey at the infamous "meat defamation" trial.


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