Actualización sobre el riesgo de apoplejía en vegetarianos

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Quienes siguen una alimentación más vegetal tienen menos riesgo de apoplejía, tanto por sangrado como por coagulación.

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por María Belén Oliva voluntaria activa en NutritionFacts.org.

Las dietas saludables basadas en plantas se asocian con hasta un 34 por ciento menos de riesgo de muerte por cualquier causa durante un promedio de ocho años, y se ubica en el cuarto superior frente al inferior del consumo saludable basado en plantas. Si se mantiene, eso podría traducirse en más de cuatro años de vida adicionales. En un metaanálisis de varios estudios que siguieron de forma prospectiva a más de medio millón de personas durante 25 años se encontró se encontró tasas más bajas de enfermedad cardíaca y muerte general entre los que comen más a base de plantas. No es de extrañar, se concluyó en una revisión sistemática, ya que las dietas basadas en plantas pueden detener o incluso revertir nuestro asesino número uno: las enfermedades cardiovasculares.

Quienes comen solo alimentos basados en plantas tienden a ser bastante más delgados tienen menos colesterol LDL, triglicéridos, azúcar en sangre, presión arterial, menos inflamación, y engrosamiento de la pared de la arteria carótida (un signo de aterosclerosis medido a través de ultrasonido en el cuello), tan bueno como lo que se ve en los atletas de resistencia que han corrido un promedio de 80.000 km, que son unas dos vueltas al mundo.

Y los cambios en los factores de riesgo pueden ocurrir con rapidez, según indican los resultados de programas de impulso de una a tres semanas ad libitum (come todo lo que quieras) basados en plantas. Por ejemplo, los resultados de los primeros cientos de participantes del programa de impulso de 15 días en el hogar creado por el Instituto Rochester, sin fines de lucro, se publicaron hace poco. En una dieta basada en plantas y alimentos integrales, los pacientes obesos perdieron un promedio de 3 kilos sin controlar las porciones o contar calorías o carbohidratos. El nivel de azúcar en la sangre en ayunas en los diabéticos cayó 28 puntos. Quienes tienen el colesterol LDL mayor a 100 tuvieron una caída de 33 puntos (comparable con algunos medicamentos con estatinas), y la gente hipertensa experimentó una caída de 17 puntos en la presión arterial sistólica, que es mejor que con medicamentos, ¡y todo en solo dos semanas!

En estudios de hace 40 años se muestra que los que siguen dietas sin carne también han mejorado la “reología” de la sangre, lo que significa fluidez, que puede jugar un rol en la protección cardiovascular. Los estudios intervencionistas posteriores que ponen a prueba los hallazgos transversales muestran que el cambio de la gente hacia una dieta basada en plantas puede mejorar las mediciones de reología dentro de tres a seis semanas. Pero ¿podría la sangre de los vegetarianos fluir demasiado bien?

En 2019, en un estudio de vegetarianos británicos llamado EPIC-Oxford se encontró que tenían más riesgo de apoplejía hemorrágica (sangrado). Tenían un riesgo tan bajo de enfermedad cardíaca que aún tenían menos enfermedad cardiovascular en general (y algunos estudios no muestran un aumento general del riesgo de muerte por apoplejías), pero ¿por qué la mayor incidencia de apoplejías? Sugerí que podría ser una deficiencia de vitamina B12, que provocaría niveles altos de un metabolito asociado con las apoplejías llamado homocisteína, que se desintoxica con B12. Se cree que por eso la suplementación con vitamina B12 puede mejorar la función arterial de los vegetarianos. Los suplementos de vitamina B12 o los alimentos fortificados son cruciales para quienes comen a base de plantas, pero mi serie de videos de 12 partes sobre vegetarianos y el riesgo de apoplejía provocado por la publicación de 2019 fue en vano. Resulta que al final los vegetarianos no tendrían un mayor riesgo de apoplejía.

En respuesta a los resultados de EPIC-Oxford, investigadores de todo el mundo se apresuraron a ver si los hallazgos eran tan solo una casualidad. En 2020, el Biobank del Reino Unido, un estudio masivo que siguió a más de 400.000 voluntarios, confirmó que los vegetarianos tenían tasas más bajas de enfermedades cardiovasculares y, lo que es más importante, no había un aumento de la incidencia de apoplejía. Y en dos estudios de Taiwán se encontró que los vegetarianos tenían un riesgo bastante menor de apoplejía. Después de seguir a miles de vegetarianos por hasta diez años, tenían cerca de la mitad del riesgo de apoplejía comparado con los no vegetarianos (incluido un riesgo 64 por ciento menor específicamente de apoplejía hemorrágica).

Al 2021, los investigadores de Harvard habían terminado y publicado sus análisis de los más de 200.000 participantes del Estudio de Salud de las Enfermeras, el Estudio de Salud de las Enfermeras II y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud. Tampoco encontraron un mayor riesgo de apoplejía para los vegetarianos y, de hecho, un menor riesgo de apoplejía entre los que siguen dietas saludables basadas en plantas. En un metaanálisis que reunió todos los estudios se encontró que, los datos de EPIC-Oxford serían una casualidad después de todo, que se encontró, si acaso, un menor riesgo de apoplejía en un análisis de subgrupos. 

En una revisión sistemática de 2022 se concluyó que las dietas vegetarianas y con bajos niveles de productos animales están asociadas con un riesgo bastante menor de apoplejías hemorrágicas, un riesgo bastante menor de apoplejías de coagulación y un riesgo bastante menor de apoplejías totales en general.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por María Belén Oliva voluntaria activa en NutritionFacts.org.

Las dietas saludables basadas en plantas se asocian con hasta un 34 por ciento menos de riesgo de muerte por cualquier causa durante un promedio de ocho años, y se ubica en el cuarto superior frente al inferior del consumo saludable basado en plantas. Si se mantiene, eso podría traducirse en más de cuatro años de vida adicionales. En un metaanálisis de varios estudios que siguieron de forma prospectiva a más de medio millón de personas durante 25 años se encontró se encontró tasas más bajas de enfermedad cardíaca y muerte general entre los que comen más a base de plantas. No es de extrañar, se concluyó en una revisión sistemática, ya que las dietas basadas en plantas pueden detener o incluso revertir nuestro asesino número uno: las enfermedades cardiovasculares.

Quienes comen solo alimentos basados en plantas tienden a ser bastante más delgados tienen menos colesterol LDL, triglicéridos, azúcar en sangre, presión arterial, menos inflamación, y engrosamiento de la pared de la arteria carótida (un signo de aterosclerosis medido a través de ultrasonido en el cuello), tan bueno como lo que se ve en los atletas de resistencia que han corrido un promedio de 80.000 km, que son unas dos vueltas al mundo.

Y los cambios en los factores de riesgo pueden ocurrir con rapidez, según indican los resultados de programas de impulso de una a tres semanas ad libitum (come todo lo que quieras) basados en plantas. Por ejemplo, los resultados de los primeros cientos de participantes del programa de impulso de 15 días en el hogar creado por el Instituto Rochester, sin fines de lucro, se publicaron hace poco. En una dieta basada en plantas y alimentos integrales, los pacientes obesos perdieron un promedio de 3 kilos sin controlar las porciones o contar calorías o carbohidratos. El nivel de azúcar en la sangre en ayunas en los diabéticos cayó 28 puntos. Quienes tienen el colesterol LDL mayor a 100 tuvieron una caída de 33 puntos (comparable con algunos medicamentos con estatinas), y la gente hipertensa experimentó una caída de 17 puntos en la presión arterial sistólica, que es mejor que con medicamentos, ¡y todo en solo dos semanas!

En estudios de hace 40 años se muestra que los que siguen dietas sin carne también han mejorado la “reología” de la sangre, lo que significa fluidez, que puede jugar un rol en la protección cardiovascular. Los estudios intervencionistas posteriores que ponen a prueba los hallazgos transversales muestran que el cambio de la gente hacia una dieta basada en plantas puede mejorar las mediciones de reología dentro de tres a seis semanas. Pero ¿podría la sangre de los vegetarianos fluir demasiado bien?

En 2019, en un estudio de vegetarianos británicos llamado EPIC-Oxford se encontró que tenían más riesgo de apoplejía hemorrágica (sangrado). Tenían un riesgo tan bajo de enfermedad cardíaca que aún tenían menos enfermedad cardiovascular en general (y algunos estudios no muestran un aumento general del riesgo de muerte por apoplejías), pero ¿por qué la mayor incidencia de apoplejías? Sugerí que podría ser una deficiencia de vitamina B12, que provocaría niveles altos de un metabolito asociado con las apoplejías llamado homocisteína, que se desintoxica con B12. Se cree que por eso la suplementación con vitamina B12 puede mejorar la función arterial de los vegetarianos. Los suplementos de vitamina B12 o los alimentos fortificados son cruciales para quienes comen a base de plantas, pero mi serie de videos de 12 partes sobre vegetarianos y el riesgo de apoplejía provocado por la publicación de 2019 fue en vano. Resulta que al final los vegetarianos no tendrían un mayor riesgo de apoplejía.

En respuesta a los resultados de EPIC-Oxford, investigadores de todo el mundo se apresuraron a ver si los hallazgos eran tan solo una casualidad. En 2020, el Biobank del Reino Unido, un estudio masivo que siguió a más de 400.000 voluntarios, confirmó que los vegetarianos tenían tasas más bajas de enfermedades cardiovasculares y, lo que es más importante, no había un aumento de la incidencia de apoplejía. Y en dos estudios de Taiwán se encontró que los vegetarianos tenían un riesgo bastante menor de apoplejía. Después de seguir a miles de vegetarianos por hasta diez años, tenían cerca de la mitad del riesgo de apoplejía comparado con los no vegetarianos (incluido un riesgo 64 por ciento menor específicamente de apoplejía hemorrágica).

Al 2021, los investigadores de Harvard habían terminado y publicado sus análisis de los más de 200.000 participantes del Estudio de Salud de las Enfermeras, el Estudio de Salud de las Enfermeras II y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud. Tampoco encontraron un mayor riesgo de apoplejía para los vegetarianos y, de hecho, un menor riesgo de apoplejía entre los que siguen dietas saludables basadas en plantas. En un metaanálisis que reunió todos los estudios se encontró que, los datos de EPIC-Oxford serían una casualidad después de todo, que se encontró, si acaso, un menor riesgo de apoplejía en un análisis de subgrupos. 

En una revisión sistemática de 2022 se concluyó que las dietas vegetarianas y con bajos niveles de productos animales están asociadas con un riesgo bastante menor de apoplejías hemorrágicas, un riesgo bastante menor de apoplejías de coagulación y un riesgo bastante menor de apoplejías totales en general.

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