Los pesticidas y el riesgo de cáncer

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¿Te protege del cáncer el escoger alimentos ecológicos en lugar de los convencionales? Los efectos de los pesticidas en el riesgo de cáncer puestos a prueba.

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A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Antonio Galán voluntario activo en NutritionFacts.org.

En un análisis que actualiza las evidencias sobre la exposición humana a los pesticidas y su toxicidad se dice que el conjunto de pruebas que vincula la exposición a los pesticidas y el cáncer es tan enorme que ya no se puede dudar del papel de los pesticidas en el desarrollo del cáncer. Sin embargo, la mayor parte de las pruebas que muestran daños en el ADN causados por pesticidas ocurren por exposición durante las labores de agricultores y trabajadores del campo, dentro de la propia industria de los pesticidas, o en gente que vive en áreas de alta pulverización. Existen pruebas que vinculan la exposición no ocupacional a los pesticidas con el daño al ADN (en este caso, fragmentación del ADN de cadena simple y doble en espermatozoides de hombres con niveles más altos de pesticidas recorriendo sus cuerpos), pero eso ocurrió en China, donde las concentraciones promedio de pesticidas son hasta cuatro veces mayores que en algunas otras partes del mundo.

Otra forma en que los pesticidas tienen potencial de facilitar el crecimiento tumoral es a través de efectos adversos en la inmunidad contra el cáncer. Las células NK (célula asesina natural) son nuestra primera línea de defensa de glóbulos blancos contra las células cancerosas y las células infectadas por un virus. Y se ha demostrado que los pesticidas inducen efectos dañinos en estas células defensoras, reduciendo su capacidad para eliminar las células tumorales. Por ejemplo, si pones unas cuantas células asesinas naturales en una placa de Petri junto con células de leucemia humana sin ningún pesticida, las células asesinas naturales harán limpieza y pueden eliminar más de la mitad del cáncer. Pero si echas un poco de pesticida, las células NK quedan tan discapacitadas que el cáncer ganará esa batalla. ¿Pero de cuánto pesticida estamos hablando? Los investigadores utilizaron el nivel máximo encontrado en quienes pulverizan pesticidas activamente. La mayoría de nosotros, sin embargo, tenemos el privilegio de no estar obligados a tal trabajo. Miremos entonces solo los pesticidas residuales que permanecen en los alimentos convencionales. ¿Merece la pena invertir en productos orgánicos para prevenir el cáncer? 

“En Estados Unidos, pueden detectarse pesticidas en la orina y la sangre de más del 90 % de la población”, independientemente de dónde trabajen o vivan. Y sabemos que es por los alimentos que comemos, pues hay ensayos cruzados en los que los individuos alternan entre alimentos de cultivo convencional y orgánicos que demuestran que puedes activar y desactivar las concentraciones urinarias de metabolitos de pesticidas como si se tratara de un interruptor. Pero eso no quiere decir por fuerza que los pesticidas te estén dañando. Las consecuencias para la salud del consumo de residuos de pesticidas procedentes de alimentos de cultivo convencional siguen siendo desconocidas. No obstante, un estudio reciente descubrió que aquellos que declararon consumir con mayor frecuencia alimentos orgánicos tenían 25 % menos riesgo de contraer cáncer.

Y aquí lo tenemos: el primer estudio de su clase en evaluar la relación entre la frecuencia de consumo de alimentos orgánicos y el riesgo de cáncer, controlando una amplia gama de otros factores. ¿No influye que los consumidores de productos orgánicos sean más jóvenes? Los investigadores también controlaron eso y siguieron encontrando un riesgo de cáncer significativamente menor. De acuerdo, pero tal vez los consumidores de productos orgánicos desarrollen menos cáncer porque tienen más dinero, o mejor educación, o son más delgados, o hacen más ejercicio, o comen menos carne, o fuman menos. Pues no, controlaron todos esos factores y aun así encontraron un riesgo de cáncer significativamente menor en los consumidores de productos orgánicos. Quizás sus dietas fueran diferentes en otros aspectos, con más frutas y verduras en general, o menos comida basura. No, aun así encontraron un riesgo de cáncer significativamente menor. Concluyeron: “Nuestros resultados indican que un mayor consumo de alimentos orgánicos está [de hecho] asociado con una reducción en el riesgo de cáncer general”.

Este es el estudio más sofisticado de su tipo hasta la fecha, pero hubo un estudio anterior aún más grande que encontró poca evidencia de disminución en la incidencia de todos los cánceres, excepto quizás un tipo de cáncer de sangre: el linfoma no Hodgkin. Aquí están los datos. No hay diferencia en el cáncer general entre quienes nunca eligen orgánico y quienes lo hacen siempre o con frecuencia, los únicos hallazgos significativos fueron un menor riesgo de linfoma no Hodgkin y un mayor riesgo de cáncer de mama. ¿Puede ser que las mujeres que eligen alimentos orgánicos estén más concienciadas de hacerse la prueba de detección del cáncer de mama y eso explique la mayor tasa de diagnóstico? No podemos saberlo. 

Por supuesto, lo que más nos importa no es solo el cáncer, sino la llamada mortalidad por cualquier causa, el riesgo de morir prematuramente, y punto. Los niveles sanguíneos más altos de un pesticida conocido como beta-hexaclorociclohexano están asociados a una vida significativamente más corta. ¿Cómo reducimos nuestros niveles? Bueno, se realizó un estudio hace mucho tiempo que descubrió que la leche materna de una madre vegetariana tenía menos beta-hexaclorociclohexano que la leche de su hermana, que también daba el pecho en ese momento pero incluía carne en su dieta. Al parecer, la hermana vegetariana tenía niveles de ese pesticida alrededor de un tercio más bajos, en comparación con su hermana omnívora. No es de extrañar, ya que esta clase de pesticidas clorados son liposolubles, por lo que se encuentran con mayor frecuencia en alimentos de origen animal.

Un estudio más reciente no examinó el beta-hexaclorociclohexano, pero descubrió que los PCB estaban asociados con un mayor riesgo de mortalidad. Y, de nuevo, las toxinas se encontraron en los mismos tipos de alimentos: lácteos, huevos y grasas animales. Por lo tanto, no es de extrañar que la sangre de aquellos con alimentación vegana se encontrara significativamente menos contaminada que los omnívoros, con respecto a toda una serie de PCB, incluidos los que el estudio asoció con una mayor mortalidad. Sin embargo, los veganos no tenían niveles más bajos de beta-hexaclorociclohexano.

La conclusión es que si te preocupan los efectos adversos para la salud de los pesticidas y los compuestos de tipo pesticida, deberías reducir la ingesta de productos de origen animal. Cuando se trata de frutas y verduras, es probable que los beneficios de consumir productos cultivados de manera convencional superen cualquier posible riesgo de exposición a pesticidas. Por lo tanto, preocuparnos por los riesgos de los pesticidas no debería desalentarnos de comer a dos carrillos tantas frutas y verduras como sea posible. Eso sería muy beneficioso para la salud, mientras que el daño potencial de por vida de cualquier pesticida en esas mismas frutas y verduras se ha estimado que solo reduce unos minutos de la vida de una persona, en promedio, que no es nada en comparación con los beneficios nutricionales de comer más frutas y verduras.

Considera ser voluntario/a para ayudar en la página web.

Video producción de Glass Entertainment

Gráficos de Avo Media

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Antonio Galán voluntario activo en NutritionFacts.org.

En un análisis que actualiza las evidencias sobre la exposición humana a los pesticidas y su toxicidad se dice que el conjunto de pruebas que vincula la exposición a los pesticidas y el cáncer es tan enorme que ya no se puede dudar del papel de los pesticidas en el desarrollo del cáncer. Sin embargo, la mayor parte de las pruebas que muestran daños en el ADN causados por pesticidas ocurren por exposición durante las labores de agricultores y trabajadores del campo, dentro de la propia industria de los pesticidas, o en gente que vive en áreas de alta pulverización. Existen pruebas que vinculan la exposición no ocupacional a los pesticidas con el daño al ADN (en este caso, fragmentación del ADN de cadena simple y doble en espermatozoides de hombres con niveles más altos de pesticidas recorriendo sus cuerpos), pero eso ocurrió en China, donde las concentraciones promedio de pesticidas son hasta cuatro veces mayores que en algunas otras partes del mundo.

Otra forma en que los pesticidas tienen potencial de facilitar el crecimiento tumoral es a través de efectos adversos en la inmunidad contra el cáncer. Las células NK (célula asesina natural) son nuestra primera línea de defensa de glóbulos blancos contra las células cancerosas y las células infectadas por un virus. Y se ha demostrado que los pesticidas inducen efectos dañinos en estas células defensoras, reduciendo su capacidad para eliminar las células tumorales. Por ejemplo, si pones unas cuantas células asesinas naturales en una placa de Petri junto con células de leucemia humana sin ningún pesticida, las células asesinas naturales harán limpieza y pueden eliminar más de la mitad del cáncer. Pero si echas un poco de pesticida, las células NK quedan tan discapacitadas que el cáncer ganará esa batalla. ¿Pero de cuánto pesticida estamos hablando? Los investigadores utilizaron el nivel máximo encontrado en quienes pulverizan pesticidas activamente. La mayoría de nosotros, sin embargo, tenemos el privilegio de no estar obligados a tal trabajo. Miremos entonces solo los pesticidas residuales que permanecen en los alimentos convencionales. ¿Merece la pena invertir en productos orgánicos para prevenir el cáncer? 

“En Estados Unidos, pueden detectarse pesticidas en la orina y la sangre de más del 90 % de la población”, independientemente de dónde trabajen o vivan. Y sabemos que es por los alimentos que comemos, pues hay ensayos cruzados en los que los individuos alternan entre alimentos de cultivo convencional y orgánicos que demuestran que puedes activar y desactivar las concentraciones urinarias de metabolitos de pesticidas como si se tratara de un interruptor. Pero eso no quiere decir por fuerza que los pesticidas te estén dañando. Las consecuencias para la salud del consumo de residuos de pesticidas procedentes de alimentos de cultivo convencional siguen siendo desconocidas. No obstante, un estudio reciente descubrió que aquellos que declararon consumir con mayor frecuencia alimentos orgánicos tenían 25 % menos riesgo de contraer cáncer.

Y aquí lo tenemos: el primer estudio de su clase en evaluar la relación entre la frecuencia de consumo de alimentos orgánicos y el riesgo de cáncer, controlando una amplia gama de otros factores. ¿No influye que los consumidores de productos orgánicos sean más jóvenes? Los investigadores también controlaron eso y siguieron encontrando un riesgo de cáncer significativamente menor. De acuerdo, pero tal vez los consumidores de productos orgánicos desarrollen menos cáncer porque tienen más dinero, o mejor educación, o son más delgados, o hacen más ejercicio, o comen menos carne, o fuman menos. Pues no, controlaron todos esos factores y aun así encontraron un riesgo de cáncer significativamente menor en los consumidores de productos orgánicos. Quizás sus dietas fueran diferentes en otros aspectos, con más frutas y verduras en general, o menos comida basura. No, aun así encontraron un riesgo de cáncer significativamente menor. Concluyeron: “Nuestros resultados indican que un mayor consumo de alimentos orgánicos está [de hecho] asociado con una reducción en el riesgo de cáncer general”.

Este es el estudio más sofisticado de su tipo hasta la fecha, pero hubo un estudio anterior aún más grande que encontró poca evidencia de disminución en la incidencia de todos los cánceres, excepto quizás un tipo de cáncer de sangre: el linfoma no Hodgkin. Aquí están los datos. No hay diferencia en el cáncer general entre quienes nunca eligen orgánico y quienes lo hacen siempre o con frecuencia, los únicos hallazgos significativos fueron un menor riesgo de linfoma no Hodgkin y un mayor riesgo de cáncer de mama. ¿Puede ser que las mujeres que eligen alimentos orgánicos estén más concienciadas de hacerse la prueba de detección del cáncer de mama y eso explique la mayor tasa de diagnóstico? No podemos saberlo. 

Por supuesto, lo que más nos importa no es solo el cáncer, sino la llamada mortalidad por cualquier causa, el riesgo de morir prematuramente, y punto. Los niveles sanguíneos más altos de un pesticida conocido como beta-hexaclorociclohexano están asociados a una vida significativamente más corta. ¿Cómo reducimos nuestros niveles? Bueno, se realizó un estudio hace mucho tiempo que descubrió que la leche materna de una madre vegetariana tenía menos beta-hexaclorociclohexano que la leche de su hermana, que también daba el pecho en ese momento pero incluía carne en su dieta. Al parecer, la hermana vegetariana tenía niveles de ese pesticida alrededor de un tercio más bajos, en comparación con su hermana omnívora. No es de extrañar, ya que esta clase de pesticidas clorados son liposolubles, por lo que se encuentran con mayor frecuencia en alimentos de origen animal.

Un estudio más reciente no examinó el beta-hexaclorociclohexano, pero descubrió que los PCB estaban asociados con un mayor riesgo de mortalidad. Y, de nuevo, las toxinas se encontraron en los mismos tipos de alimentos: lácteos, huevos y grasas animales. Por lo tanto, no es de extrañar que la sangre de aquellos con alimentación vegana se encontrara significativamente menos contaminada que los omnívoros, con respecto a toda una serie de PCB, incluidos los que el estudio asoció con una mayor mortalidad. Sin embargo, los veganos no tenían niveles más bajos de beta-hexaclorociclohexano.

La conclusión es que si te preocupan los efectos adversos para la salud de los pesticidas y los compuestos de tipo pesticida, deberías reducir la ingesta de productos de origen animal. Cuando se trata de frutas y verduras, es probable que los beneficios de consumir productos cultivados de manera convencional superen cualquier posible riesgo de exposición a pesticidas. Por lo tanto, preocuparnos por los riesgos de los pesticidas no debería desalentarnos de comer a dos carrillos tantas frutas y verduras como sea posible. Eso sería muy beneficioso para la salud, mientras que el daño potencial de por vida de cualquier pesticida en esas mismas frutas y verduras se ha estimado que solo reduce unos minutos de la vida de una persona, en promedio, que no es nada en comparación con los beneficios nutricionales de comer más frutas y verduras.

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