Medical consultation

Menos de una de cada diez personas están bien informadas sobre los riesgos más serios de las mamografías

La traducción de este texto viene de la mano de nuestra voluntaria Tamara Amor.

¿Qué dicen nueve de cada diez mujeres que nunca se les informó sobre las mamografías, a pesar de que consideraban que tenían derecho a saberlo?

“Impulsadas por conflictos de intereses económicos” (con la industria multimillonaria de las mamografías) “y buenas intenciones… muchas mujeres reciben diagnósticos de cáncer de mama erróneos, lo que les produce miedo y estrés psicológico injustificados y las expone a un tratamiento que solo las daña”. Tratamientos que no necesitan. Como discuto en mi video Las mujeres se merecen saber la verdad sobre las mamografías, este es el problema del sobrediagnóstico, “la detección de pseudoenfermedades” o anomalías que parecen cáncer bajo el microscopio. Entonces, se les diagnosticacáncer y se las incita a realizar un tratamiento por una pseudoenfermedad que nunca habría progresado para causar síntomas. Los “costos humanos” incluyen mastectomías e incluso muertes. De hecho, la probabilidad de que una mujer se beneficie de las mamografías puede ser “diez veces menor que el riesgo de que experimente un daño grave en términos de sobrediagnóstico”.

“¿Cuántas personas elegirían someterse a pruebas de detección (mediante mamografías) si supieran que, por cada mujer que se salva mediante la detección temprana, entre 2 y 10 mujeres se convierten de forma errónea en pacientes con cáncer de mama?”. Bueno, en primer lugar, ¿los médicos informan a los pacientes sobre la posibilidad de un sobrediagnóstico? Después de todo, “ahora se reconoce como la desventaja más grave” de las mamografías. Cuando se les preguntó a cientos de mujeres, menos de una de cada diez dijeron que habían sido informadas al respecto. Cuando se les informó sobre la posibilidad de un sobrediagnóstico, un poco más de la mitad dijo que no estaría de acuerdo con las pruebas de detección si resultara en “más de una persona sobretratada por una vida salvada de la muerte por cáncer”. “Eso implica que millones de estadounidenses podrían optar por no ser examinadas si supieran toda la historia. Sin embargo, la mayoría, el 90% por ciento, no lo hace”.

La mayoría de las “mujeres son conscientes de los resultados positivos falsos y parecen verlos como una consecuencia aceptable de la mamografía de detección. Por el contrario, la mayoría no sabía que estos estudios podrían detectar cánceres que tal vez nunca progresen” y que eso podría incluso matarlas. Por lo tanto, al considerar los pros y los contras de las mamografías, sería adecuado considerar la mortalidad total. En promedio, ¿podría la detección ayudar a vivir más tiempo? La mamografía “no ha reducido la mortalidad total y, por lo tanto, es engañoso afirmar que las ‘pruebas de detección salvan vidas'”.

En teoría, las mamografías de rutina deberían aumentar la “probabilidad de supervivencia general de una mujer no fumadora de 50 años del 96,3% al 97,1% en 10 años”. Sin embargo, “estas estadísticas excluyen a las muertes por sobrediagnóstico”. Es decir, las muertes causadas por “radioterapia (radiación) y quimioterapia innecesarias y, en consecuencia, enfermedades cardíacas y otras neoplasias malignas [cánceres]. En conjunto, estas pueden superar por completo el beneficio en términos de reducción de la mortalidad por cáncer de mama”.

No se puede irradiar la mama sin exponer al resto del pecho, incluidos el corazón y los pulmones. Esto explica por qué los sobrevivientes de cáncer de mama podrían terminar con “un deterioro significativo en la función cardiopulmonar (corazóny pulmón)”. “La radioterapia como tratamiento para el cáncer de mama aumenta las muertes por enfermedades cardíacas en más de un 25% y por cáncer de pulmón en casi un 80%, un riesgo grande para quien que no necesite hacérsela”. Podríamos aceptar ese riesgo si estuviéramos luchando contra un cáncer mortal, pero el “efecto principal de la detección es producir pacientes con cáncer de mama entre mujeres sanas que habrían permanecido libres de la enfermedad si no se hubieran sometido al estudio”. Es decir, algunas mujeres se convierten en pacientes con cáncer y el tratamiento no lesofrece ningún beneficio. “Datos convincentes” sugieren que “la mayoría de los tumores sobrediagnosticados habrían retrocedido de forma espontánea sin tratamiento”.

“Aun así, las personas a las que se les ha detectado y luego extirpado un cáncer seguro sientan que les han salvado la vida”, pero es 10 veces más probable que se les haya dicho que tenían un cáncer que podría matarlas y que en realidad no fuera así, por lo que es muy probable que sus vidas hayan sido dañadas más que salvadas. Imagínate que te acorralan en elquirófano para una cirugía que no necesitas. Piensa en cada cita con el médico y cada noche de insomnio, todoinnecesario, y, sin embargo, te conviertes en el mayor defensor de las mamografías, ya que las pruebas de detección tehan salvado la vida. Eso es lo sorprendente de las mamografías y también de las pruebas de PSA para el cáncer de próstata. Las personas más perjudicadas son las que reclaman el mayor beneficio.

“El sobrediagnóstico crea un ciclo poderoso… para más sobrediagnósticos, porque una proporción cada vez mayor de la población conoce a alguien (un amigo, un miembro de la familia, un conocido o una celebridad) que ‘debe su vida’ a la detección temprana del cáncer”. Por lo tanto, cuanto peor es el estudio y más sobrediagnóstico causa, más popular se vuelve. De hecho, la “paradoja de la popularidad de las pruebas de detección” es que cuanto más dañan, más se piensaque funcionan, y, cuantos más tumores se extirpen de forma innecesaria, más mujeres confían en ello.

Es posible que se desperdicien miles de millones de dólares “en mamografías positivas falsas y sobrediagnósticos de cáncer de mama” que podrían utilizarse en hacer más por la salud de las mujeres. Pero lo preocupante son los costos humanos, si consideramos que los daños de las pruebas de detección del cáncer de mama podrían superar los beneficios si se incluyen las muertes causadas por el tratamiento. Según algunas estimaciones del mejor y del peor de los casos, por cada diez mil mujeres que se realizaron a una mamografía anual durante diez años, se concluyó que podrían evitarse de tres a cuatro muertes por cáncer de mama a costa de alrededor de dos a nueve muertes por toxicidad a largo plazo de tratamientos de radiación innecesarios. Sin embargo, solo una de cada diez mujeres que se sometieron a una mamografía dijo que se le informó sobre el sobrediagnóstico, aunque nueve de cada diez consideraban que tenían derecho a saberlo.

El sobrediagnóstico no es fácil de discuss. Es un tema delicado, pero “el hecho de que la comunicación con los pacientes sea difícil no significa que no debamos abordar este problema. Las mujeres informadas no merecen menos a la hora de decidir sobre la detección del cáncer de mama”. Tenemos la responsabilidad ética de hacérselo saber.

Las mujeres merecen saber toda la verdad sobre las mamografías para que puedan tomar sus propias decisiones. No me opongo a las mamografías. Me opongo a la actitud condescendiente de que se debe presionar a las mujerespara que realicen el estudio sin estar informadas sobre los beneficios y riesgos. Algunas aún optarán por obtenerlos, pero otras no. Depende de ellas decidir.

¿Qué hemos aprendido?

  • El sobrediagnóstico, es decir el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama que nunca hubiera amenazado la salud de una mujer, ha resultado en muchas cirugías, tratamientos de radiación y quimioterapia innecesarios, junto con miedo y estrés psicológico injustificados.
  • La probabilidad de que una mujer se beneficie de las mamografías puede ser “diez veces menor que el riesgo de que pueda sufrir daños graves en términos de sobrediagnóstico”.
  • ¿Cuánto saben las mujeres sobre la posibilidad de un sobrediagnóstico? Menos de una de cada diez dijeron que habían sido informadas al respecto, y más de la mitad dijo que, si hubieran sabido sobre la posibilidad de un sobrediagnóstico, no estarían de acuerdo con la detección si resultara en “más de una persona sobretratada por cada vida salvada de muerte por cáncer”.
  • Aunque la mayoría está al tanto de los resultados positivos falsos de las mamografías y los acepta, la mayoría no sabía que las pruebas de detección podrían detectar cánceres que tal vez nunca progresen en absoluto.
  • La radiación innecesaria como consecuencia de un sobrediagnóstico expone más que solo la mama. El pecho, incluidos el corazón y los pulmones, están expuestos, por lo que los supervivientes podrían tener una función cardiopulmonar significativamente deteriorada. De hecho, la radioterapia para el tratamiento del cáncer de mama aumenta las muertes por enfermedades cardíacas en más de un 25% y por cáncer de pulmón en casi un 80%.
  • Con el sobrediagnóstico, es cada vez más común conocer a alguien que “debe su vida” a la detección temprana, por lo que cada vez se vuelve más popular.
  • Los daños de las pruebas de detección del cáncer de mama pueden superar cualquier beneficio. Por cada diez mil mujeres que realizaron una mamografía anual por diez años, se concluyó que podrían evitar de tres a cuatro muertes por cáncer de mama a costa de alrededor de dos a nueve muertes por la toxicidad a largo plazo de los tratamientos de radiación innecesarios.
  • Solo una de cada diez mujeres que se sometieron a una mamografía dijeron que alguna vez fueron informadas sobre el sobrediagnóstico, aunque nueve de cada diez consideraban que tenían derecho a saberlo.

Para saber más sobre la exposición a la radiación de otras fuentes:

¿Y los teléfonos móviles?

Otros videos sobre las mamografías y el cáncer de mama:

Pude tratar el tema de las colonoscopias en un solo videos, así que no te lo pierdas: ¿Deberíamos hacernos colonoscopias a partir de los 50?.

Y, sobre las pruebas médicas, tampoco te pierdas ¿Vale la pena someterse a chequeos médicos anuales?¿Vale la pena someterse a un examen físico anual?.


Un saludo,

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Michael Greger M.D., FACLM

Michael Greger, M.D. FACLM, is a physician, New York Times bestselling author, and internationally recognized professional speaker on a number of important public health issues. Dr. Greger has lectured at the Conference on World Affairs, the National Institutes of Health, and the International Bird Flu Summit, testified before Congress, appeared on The Dr. Oz Show and The Colbert Report, and was invited as an expert witness in defense of Oprah Winfrey at the infamous "meat defamation" trial.


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