Los efectos de demasiado arsénico en la dieta

Rate Video

Incluso con niveles bajos de exposición, el arsénico no es solo un carcinógeno de tipo 1, también puede perjudicar nuestra función inmune e incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Comenta
Comparte

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba.

Cuando la gente escucha arsénico, piensan en un veneno fuerte, y en efecto una pequeña cantidad, cien miligramos, podría matarte en una hora. Es como el peso de un décimo de un clip. Pero, también existe el envenenamiento crónico por arsénico, donde incluso una dosis 10000 veces más pequeña puede ser perjudicial si estás expuesto día tras día durante años. La principal preocupación es el cáncer.

El arsénico se clasifica como un carcinógeno tipo 1, que es el nivel más alto para cosas que se sabe causan cáncer en los seres humanos, junto a otros como el amianto, el humo del tabaco, el formaldehído, el plutonio, y la carne procesada: el consumo de tocino, jamón, hot dogs, y carne embutida. Por lo tanto, el arsénico es algo bastante malo, implicado en decenas de miles o incluso cientos de miles de casos de cáncer en todo el mundo cada año.

Por supuesto, el cáncer solo es nuestro asesino número 2 en la lista; ¿qué pasa con las enfermedades del corazón? Una exposición prolongada a niveles de arsénico bajos a moderados también está asociada con la incidencia y mortalidad de las enfermedades cardiovasculares, lo que significa ataques cardíacos y apoplejías.

El arsénico también se considera una inmunotoxina, lo que significa que es tóxico para nuestro sistema inmunológico. ¿Cómo sabemos esto? Hay un virus llamado varicela, que es lo que causa la enfermedad, la primera vez que lo tenemos. Esta primera vez, nuestro sistema inmunológico es capaz de combatirlo, pero no eliminarlo. El virus se aloja en nuestras células nerviosas donde se encuentra en espera a que nuestra función inmune caiga. Y cuando lo hace, el virus resurge y causa una enfermedad llamada herpes zóster.

Todos hemos estado expuestos al virus, pero sólo alrededor de uno de cada tres de nosotros obtendrá herpes zóster, porque nuestro sistema inmunológico es capaz de mantenerlo a raya, pero a medida que envejecemos o nuestras defensas empeoran, el virus ve la oportunidad de atacar, como si se te administra quimioterapia con arsénico.

El herpes zóster es un efecto secundario común, porque los fármacos con arsénico no sólo matan el cáncer sino también algunas de tus células inmunes. Pero eso es en dosis altas.

¿Podrían incluso las dosis bajas de arsénico, como a las que estamos expuestos en nuestra dieta diaria, impactar nuestra función inmune?

No lo sabíamos hasta este estudio, en el que se analizaron los niveles de arsénico de muestras de orina de miles de estadounidenses, junto con su nivel de anticuerpos. De hecho, cuanto más arsénico tenían circulando en sus cuerpos, menores eran sus defensas.

Y si estás embarazada, el arsénico puede pasar al bebé y no sólo puede aumentar el riesgo de aborto involuntario o mortalidad infantil, sino también el desarrollo inmune del bebé y su susceptibilidad a infecciones tempranas. Sin embargo, no se sabe hasta que se pone a prueba. Infecciones infantiles en relación con la exposición prenatal al arsénico en un estudio de New Hampshire; y efectivamente, entre más exposición a arsénico recibió la madre durante el embarazo, mayor riesgo de infección hay durante la infancia, aunque se desconoce si los cambios inducidos por el arsénico en la expresión genética pueden afectar la salud no sólo de tus propios hijos, sino también de tus nietos. Independientemente, la exposición al arsénico no es buena para la propia salud de la madre, ya que está asociada con el aumento de la presión arterial.

Si el arsénico suprime la función del sistema inmunológico, entonces tal vez, mirando el lado positivo, podrías tener menos alergias o algo así, ¿lo cual sería una especie de sobrerreacción excesiva del sistema inmunológico? Aparentemente no. Aquellos con mayores niveles de arsénico tienden a tener mayores tasas de alergias alimentarias, tienden a no dormir bien y a no sentirse bien. Si le preguntas a la gente cómo calificarían su salud, aquellos que responden excelente o muy buena tienden a tener niveles más bajos de arsénico, en comparación con los que dicen buena, regular o mala, que suelen tener niveles más altos.

¿Qué pasa con la diabetes? Aquí tienes dos docenas de estudios poblacionales sobre la exposición al arsénico y la diabetes confirmada. Cualquier resultado superior a 1 sugiere un mayor riesgo de diabetes. Cualquier cosa debajo de uno sugiere un menor riesgo. Y aquí están los resultados… sugiriendo una asociación entre el arsénico ingerido y la diabetes. Sin embargo, los estudios de población no pueden demostrar causa y efecto. Aunque estaría bien poder demostrar una relación de causa y efecto, ¿es realmente necesario? Mira, sabemos que es un carcinógeno, sabemos que causa cáncer, ¿qué más necesitamos para tomar medidas para disminuir nuestra exposición?

La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Ana Victoria Esquivel y Ángela Graña Varela.

Íconos creados por DKHN del The Noun Project.

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba.

Cuando la gente escucha arsénico, piensan en un veneno fuerte, y en efecto una pequeña cantidad, cien miligramos, podría matarte en una hora. Es como el peso de un décimo de un clip. Pero, también existe el envenenamiento crónico por arsénico, donde incluso una dosis 10000 veces más pequeña puede ser perjudicial si estás expuesto día tras día durante años. La principal preocupación es el cáncer.

El arsénico se clasifica como un carcinógeno tipo 1, que es el nivel más alto para cosas que se sabe causan cáncer en los seres humanos, junto a otros como el amianto, el humo del tabaco, el formaldehído, el plutonio, y la carne procesada: el consumo de tocino, jamón, hot dogs, y carne embutida. Por lo tanto, el arsénico es algo bastante malo, implicado en decenas de miles o incluso cientos de miles de casos de cáncer en todo el mundo cada año.

Por supuesto, el cáncer solo es nuestro asesino número 2 en la lista; ¿qué pasa con las enfermedades del corazón? Una exposición prolongada a niveles de arsénico bajos a moderados también está asociada con la incidencia y mortalidad de las enfermedades cardiovasculares, lo que significa ataques cardíacos y apoplejías.

El arsénico también se considera una inmunotoxina, lo que significa que es tóxico para nuestro sistema inmunológico. ¿Cómo sabemos esto? Hay un virus llamado varicela, que es lo que causa la enfermedad, la primera vez que lo tenemos. Esta primera vez, nuestro sistema inmunológico es capaz de combatirlo, pero no eliminarlo. El virus se aloja en nuestras células nerviosas donde se encuentra en espera a que nuestra función inmune caiga. Y cuando lo hace, el virus resurge y causa una enfermedad llamada herpes zóster.

Todos hemos estado expuestos al virus, pero sólo alrededor de uno de cada tres de nosotros obtendrá herpes zóster, porque nuestro sistema inmunológico es capaz de mantenerlo a raya, pero a medida que envejecemos o nuestras defensas empeoran, el virus ve la oportunidad de atacar, como si se te administra quimioterapia con arsénico.

El herpes zóster es un efecto secundario común, porque los fármacos con arsénico no sólo matan el cáncer sino también algunas de tus células inmunes. Pero eso es en dosis altas.

¿Podrían incluso las dosis bajas de arsénico, como a las que estamos expuestos en nuestra dieta diaria, impactar nuestra función inmune?

No lo sabíamos hasta este estudio, en el que se analizaron los niveles de arsénico de muestras de orina de miles de estadounidenses, junto con su nivel de anticuerpos. De hecho, cuanto más arsénico tenían circulando en sus cuerpos, menores eran sus defensas.

Y si estás embarazada, el arsénico puede pasar al bebé y no sólo puede aumentar el riesgo de aborto involuntario o mortalidad infantil, sino también el desarrollo inmune del bebé y su susceptibilidad a infecciones tempranas. Sin embargo, no se sabe hasta que se pone a prueba. Infecciones infantiles en relación con la exposición prenatal al arsénico en un estudio de New Hampshire; y efectivamente, entre más exposición a arsénico recibió la madre durante el embarazo, mayor riesgo de infección hay durante la infancia, aunque se desconoce si los cambios inducidos por el arsénico en la expresión genética pueden afectar la salud no sólo de tus propios hijos, sino también de tus nietos. Independientemente, la exposición al arsénico no es buena para la propia salud de la madre, ya que está asociada con el aumento de la presión arterial.

Si el arsénico suprime la función del sistema inmunológico, entonces tal vez, mirando el lado positivo, podrías tener menos alergias o algo así, ¿lo cual sería una especie de sobrerreacción excesiva del sistema inmunológico? Aparentemente no. Aquellos con mayores niveles de arsénico tienden a tener mayores tasas de alergias alimentarias, tienden a no dormir bien y a no sentirse bien. Si le preguntas a la gente cómo calificarían su salud, aquellos que responden excelente o muy buena tienden a tener niveles más bajos de arsénico, en comparación con los que dicen buena, regular o mala, que suelen tener niveles más altos.

¿Qué pasa con la diabetes? Aquí tienes dos docenas de estudios poblacionales sobre la exposición al arsénico y la diabetes confirmada. Cualquier resultado superior a 1 sugiere un mayor riesgo de diabetes. Cualquier cosa debajo de uno sugiere un menor riesgo. Y aquí están los resultados… sugiriendo una asociación entre el arsénico ingerido y la diabetes. Sin embargo, los estudios de población no pueden demostrar causa y efecto. Aunque estaría bien poder demostrar una relación de causa y efecto, ¿es realmente necesario? Mira, sabemos que es un carcinógeno, sabemos que causa cáncer, ¿qué más necesitamos para tomar medidas para disminuir nuestra exposición?

La traducción y edición de este contenido ha sido realizada por Ana Victoria Esquivel y Ángela Graña Varela.

Íconos creados por DKHN del The Noun Project.

Comment Etiquette

On NutritionFacts.org, you'll find a vibrant community of nutrition enthusiasts, health professionals, and many knowledgeable users seeking to discover the healthiest diet to eat for themselves and their families. As always, our goal is to foster conversations that are insightful, engaging, and most of all, helpful – from the nutrition beginners to the experts in our community.

To do this we need your help, so here are some basic guidelines to get you started.

The Short List

To help maintain and foster a welcoming atmosphere in our comments, please refrain from rude comments, name-calling, and responding to posts that break the rules (see our full Community Guidelines for more details). We will remove any posts in violation of our rules when we see it, which will, unfortunately, include any nicer comments that may have been made in response.

Be respectful and help out our staff and volunteer health supporters by actively not replying to comments that are breaking the rules. Instead, please flag or report them by submitting a ticket to our help desk. NutritionFacts.org is made up of an incredible staff and many dedicated volunteers that work hard to ensure that the comments section runs smoothly and we spend a great deal of time reading comments from our community members.

Have a correction or suggestion for video or blog? Please contact us to let us know. Submitting a correction this way will result in a quicker fix than commenting on a thread with a suggestion or correction.

View the Full Community Guidelines

Deja una respuesta

Tu correo electrónico no se publicará Los campos obligatorios están marcados *

Pin It en Pinterest

Share This